Murga rioplatense

Para el pueblo lo mejor

La Redoblona nació en en los pasillos de la radio La tribu cuando terminaba el año 1996. Y siguen en las calles, convencidos de que el carnaval es un espacio popular, colectivo y comunitario que debe ser diverso, divertido, y no limitarse a las estructuras de reglamentos anquilosados. Al interior del movimiento murguero, despiertan mucho más respeto que rechazo.

Por Diego Bandieri

Para el Carnaval 2016, La Redoblona tenía preparado ‘Pan y Circo’, un espectáculo que habían terminado de cerrar en diciembre de 2015 y que constaba de una serie de escenificaciones en las que el PRO, los radicales, el falso progresismo y las empresas de medios de comunicación destituyentes, ante la derrota electoral, denunciaban fraude y generaban un caos social con un fiscal Alberto Nisman resucitado como emblema. Los resultados del 22 de noviembre obligaron a la agrupación a reformular el nombre de la presentación, que conservó una parte del nombre y tradujo la otra al idioma predilecto de las nuevas autoridades: Pan y Circus.

En menos de un mes, cambiaron por completo casi todo el espectáculo. Ahora la Casa Rosada era convertida en una Casa Amarilla, se montaba un shopping donde SuperMauricio (un superhéroe que luce como Freddy Mércury y se traga el bigote en escena) intenta expulsar de la República a una morocha amada por su pueblo, ayudado por su ladera Gorililita.

La victoria de la Alianza Cambiemos y sus primeras medidas de gobierno obligaron a muchas murgas a tomar una posición política, teniendo en cuenta que fue con el kirchnerismo que lograron recuperar los feriados de carnaval, y sobre todo después de la represión de la murga Los auténticos Reyes del Ritmo de la villa 1-11-14 a manos de la Gendarmería, a finales de enero de 2016. En la mayoría de los corsos de la Capital se denunció lo sucedido, pese a que la organización corre por cuenta del gobierno porteño. La Comisión de Carnaval porteña presionó a las murgas para que no fuesen a la movilización que se realizó por la represión. Ellos asistieron.

De La Roncha a la Redoblona
La murga rioplatense La Redoblona nació a fines de 1996, en la radio comunitaria La Tribu, de Almagro, CABA. Allí Daniel Alvarez y Edith Scher hacían un Programa llamado La Cuarta Pared, y dieron origen a La Roncha, nombre que tomó la agrupación hasta 1997. La incorporación de Bertorelli padre -uruguayo y percusionista- abrió las puertas para la síntesis rioplatense-porteña que hoy caracteriza a la agrupación, en cuyas presentaciones se combinan las marcas de ambos márgenes del Río de la Plata, con el lenguaje del circo y el teatro.

Carnaval Porteño
La pica o las críticas entre murgas son frecuentes, y mucho más cuando se trata de murgas rioplatenses. La Redoblona sufrió en carne propia el estigma de “murga de teatro”, pero lo transforman en una virtud. Están convencidos de que el carnaval es un espacio popular, colectivo y comunitario que debe ser diverso, divertido, y no limitarse a las estructuras de reglamentos anquilosados que muchos imponen sin conocer su origen, pensando que de se modo evitan la muerte del género.

Detrás de las presentaciones de la murga hay un trabajo gigantesco: talleres de maquillaje, de circo, confección de trajes, máscaras y chalupas, y una búsqueda permanente de elevar la vara y aprender para no repetirse.

La Redoblona participa del carnaval porteño y son de los que creen que el espíritu del carnaval se defiende con creatividad. Esa es la manera, dicen, para convertirlo en un espacio genuinamente popular. Las reglas de vestimenta, instrumentación y baile constituyen límites a los que habría que prestarles menos atención que a la presencia de vallas que separan al público de los artistas. El hecho de que todos los integrantes del espectáculo tengan la misma vestimenta – incluso el calzado, que ellos mismos confeccionan al reciclar lo que encuentran en las calles de Parque Patricios-, es símbolo de igualdad, un valor muy distinto a las marcadas diferencias entre las levitas de los integrantes de una misma murga.

El reglamento de carnaval porteño dice que tiene que haber “mascotas”, “mujeres”, “eléctrico”, “percusión”, “varones” “banderas”. Hay un orden, explican, aunque se lo está modificando. La Redoblona está en desacuerdo con aquel orden. Lo desafían en cada una de sus presentaciones.

El vestuario de Murga es la levita (o sea, una mujer con ropa de hombre, resabio de la incorporación de las mujeres a la murga, mundo originalmente de hombres, y tiene que haber apliques, aunque los que hacen el reglamento ignoren el origen de los apliques. El reglamento de Agrupaciones Murgueras (como La Redoblona, en la que puede haber guitarras e instrumentos de viento, por ejemplo) es distinto del que rige el funcionamiento de un Centro Murga (murgas tradicionales). Se fueron flexibilizando normas que antes se sostenían para que no muriera el carnaval.

Vamos a Volver
A fines de los años ’90, Nacho Bertorelli, hijo del uruguayo que formó la murga con la gente de FM La Tribu comenzó a asistir a las reuniones de murgas porteñas. No eran más de cuarenta agrupaciones y el carnaval seguía prohibido. Las pocas murgas que habían sobrevivido a la dictadura genocida, y las recién creadas, veían cómo el país se iba a pique y sus críticas tenían la retórica del “Que se vayan todos”.

Hoy hay más de ciento veinte murgas en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, y siguen floreciendo otras murgas a lo largo y ancho del país. El desafío que La Redoblona toma es cómo convertir al carnaval en un mundo que convoque a la gente de los barrios, que mejore la calidad de las presentaciones, el trabajo sobre el vestuario, y sobre todo, que logre comunicarse con un pueblo que necesita de estas expresiones, para entenderse a sí mismo. Eso es lo que buscan todos los años en el Corso de Lambaré y Bogado, y en todos los escenarios que les abran sus puertas.

Aquellas críticas que dibujaban la descomposición del Menemismo y la ausencia de toda esperanza, hoy apuntan a recuperar un país que conocimos y nos hizo felices. De los ojos emocionados de quienes los descubren en cada corso, los murgueros recogen la fuerza y el mandato de seguir preparando la vuelta, para que el silencio se convierta en carnaval

Letras
Cuplé (6)
Éramos un circo que siempre se divertía.
La vida venía de amor y placer.
Si a veces fallaba una que otra melodía,
era que aún faltaban cosas por hacer.

Escuchá lo que cantamos,
no vayas a confundir el amor con espanto.

Ahora vino un shopping
a ocupar nuestra alegría,
ahora todo es mercancía
vuelve la plata al poder.

No va más la calle,
te para la policía.
¿Ese es el gran cambio
que quisiste hacer?

La alegría del circo
se cambió por cinismo.
Hoy te dejan afuera
no hay lugar en su fiesta…
Alta fiesta. Alta fiesta.
Nos gobierna un hijo de su mamá. Oh.

(Capricho) poner el perro en el sillón.
(Capricho) despedir a un millón.
(Capricho) bailar en el balcón.
(Capricho) balas en la represión.
(Capricho) no abrir más el CCK.
(Capricho) usar aviones de LAN.
(Capricho) descuidar la salud.
(Capricho) abusar del DNU.

Si nos sacan derechos
hay que ponerle el pecho,
defender la cultura
basta de dictadura.

(Capricho) no le gusta sesionar.
(Capricho) él prefiere decretar.
(Capricho) sacar del “medio” a la ley.
(Capricho) espiar con Ciro James.
(Capricho) a base de marketing.
(Capricho) de Durán Barba y Clarín.
(Capricho) volver al FMI.
(Capricho) hacer quebrar al país.

Combaten la pobreza
con añejas recetas.
Compañero, despierta,
el país está en venta.

Yo no voy a Mar del Plata,
ni a Las Toninas,
ni a La Lucila,
yo no voy, yo no voy
yo no voy, yo no voy, yo no voy.
Ni como asado.

Crítica
El Redoblón, mamá, El Redoblón,
no canta la justa, te da su opinión.
El Redoblón, mamá, El Redoblón,
una alternativa a la televisión.

Llegó la abundancia para todo el pueblo
liberando el dólar, sacándole el cepo.
Ahora solo hay verdes en todas las mesas:
acelga, lechuga y latas de arveja.

En el Bajo Flores hace unos días
reprimió a una murga la Gendarmería.
Huelen a revancha las nuevas noticias,
falta que perdonen a los genocidas.

En vez de que crezca nuestra libertad
crecen los despidos y la impunidad.
A los que protestan los reciben balas
y la meten presa a Milagro Sala.

Agarrate hermano que quedás afuera
te vendieron globos y una reposera
para que descanses mientras van por todo:
cuando te des cuenta no queda ni el loro.

Hubo un tiempo hermoso en que nos decían
que había naciones y soberanía.
Ahora, libremente y en las elecciones,
le dimos el voto a las corporaciones.

En la democracia hay libre expresión
salvo que el ministro diga que no.
Desde esta tribuna no callo ni arrugo,
va nuestro homenaje para Víctor Hugo.

El Redoblón, mamá, El Redoblón,
no canta la justa, te da su opinión.
El Redoblón, mamá, El Redoblón,
una alternativa a la televisión.

Durante los carnavales, La Redoblona hace su propio corso en la puerta de la Radio La Tribu, sobre la calle Lambaré, en Almagro, CABA, sin vallas que los separen del público.

 

 

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