Docentes porteños: Paro y movilización

Los sindicatos docentes porteños realizaron un paro, una marcha y un acto para exigirle al gobierno porteño no solamente la reapertura de la discusión salarial, sino también una serie de reivindicaciones que tienen que ver con la educación pública. Hablamos con algunas maestras.

Por Mariano Abrevaya Dios. Informe: Manuel Castelo Araldi.

Todos los sindicatos docentes de la ciudad Buenos Aires encabezaron hoy -martes 11 de julio- una jornada de lucha que incluyó un cese de actividades en las escuelas y una movilización por el centro porteño. Las razones: Exigirle al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta la apertura de una mesa de diálogo para discutir el aumento salarial de 2017, y unos cuantos otros asuntos.

Pasadas las once de la mañana un nutrida columna de guardapolvos blancos comenzó a marchar desde la sede de la cartera de Educación porteña, en Paseo Colón al 200, hacia la Legislatura, donde se realizó el acto central. Un grupo de docentes, en representación de los sindicatos que nuclean a la mayor parte de maestros y maestras de la Ciudad (ADEF, AEP, AMET, CAMyP, SADOP, SEDEBA, UDA y UTE), leyeron desde arriba de un pequeño camión un documento, frente sus pares, la prensa y las cientos de personas que transitan por ahí a diario. El sindicato Ademys, por su parte, realizó una asamblea sobre Diagonal Sur, a la vuelta de la entrada principal del palacio legislativo.

La marcha partió de la cartera porteña de Educación.

Kranear conversó con algunos de los docentes que participaron de la marcha y el acto. Andrea Delgado, por ejemplo, maestra de Plástica en dos escuelas de Mataderos y Villa Lugano, y afiliada a la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE). “Estamos acá por la reapertura de las paritarias, pero también por todos los derechos que estamos perdiendo como trabajadores de la educación, los problemas de infraestructura de los establecimientos y la baja de programas socioeducativos”, especificó, y ante la consulta sobre la realidad social que está viviendo la comunidad educativa de las escuelas en las que trabaja, contó que la suba de precios, el desempleo y los tarifazos están haciendo estragos en las familias de la zona sur de la Ciudad. Habló de “hambre”.

La paritaria local está congelada desde que comenzaron las clases. Rodríguez Larreta mantuvo desde el principio la misma estrategia que su par de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal: no romper el techo de 19 por ciento. Ahora, con la campaña electoral para las elecciones de octubre, apareció la plata, como dijeron los dirigentes gremiales bonaerenses. Y entonces, desde el Poder Ejecutivo porteño ya dejaron trascender que ofrecerían una mejora del 21,5 por ciento.

Baradel acompañó a sus pares porteños. Crédito: Suteba.

Otra de las maestras a la que entrevistamos se llama Noemí, es profesora de educación inicial que trabaja en la Escuela Infantil 8, en Independencia y Perú, San Telmo, a la que asisten más de 500 chicos de jardín maternal e infantes. También esá afiliada a UTE. Lo primero que destaca es que a pesar de que lo primero que suelen visibilizar los medios de comunicación con respecto a la agenda gremial docente tiene que ver con lo salarial, la serie de exigencias y reivindicaciones es mucho más profunda.

“Los padres están todos los días un poco más condicionados por la crisis laboral, no pueden atender a sus hijos y es por eso que dependen de escuelas como la nuestra, que son de doble jornada”, dijo. Contó que “es muy difícil conseguir vacantes con el sistema on line del gobierno” y denunció que “la infraestructura de los jardines no está en condiciones para resguardar la seguridad de nenes tan chiquitos”. Y cerró su intervención con un elemento más, tan preocupante como el resto: la persecución ideológica que sufren maestros, supervisores y directores de parte de las autoridades. “Estamos trabajando en un nivel inédito de tensión”, graficó. Y puso de ejemplo la amenaza oficial de descontar el día de trabajo para los docentes que adhieran al paro.

Andrea y Noemí conversaron con Kranear luego del acto.

En el documento leído por los sindicatos frente a la legislatura, se remarcó que aún siendo el distrito más rico del país, la CABA atraviesa una crisis educativa donde faltan vacantes y docentes y en la que se le ofrece a los maestros un aumento salarial indigno, que no prevé la pérdida del salario contra la inflación durante el año pasado, ni la del 2017. También se subrayó que las organizaciones gremiales vienen realizando distintas acciones para solicitar la apertura de una mesa en la que se discuta la agenda educativa, pero que nunca fueron convocados por las autoridades. “Porque los discursos de calidad son vacías piezas de marketing si el presupuesto educativo se reduce todos los años”, apuntaron, en unos de los pasajes más aplaudidos.

“Mi nombre es Nancy, estoy afiliada a UTE y trabajo en el distrito 21, en el nivel inicial”, contó otra de las maestras. Explicó que “en la zona sur está concentrada la mayor falta de vacantes” y que “la franja etaria que más queda afuera es la que va de los 45 días a los 3 años”. Contó que el gobierno porteño “está abriendo mucho CPI (Centros de Primera Infancia), que dedica más a la recreación” y que entonces “dejan a sus chicos ahí”, pero que “esa no es la propuesta educativa que le exigimos al Ministerio de Educación”. “Necesitamos escuelas infantiles para los pibes, con calidad educativa”, dijo. “Y en la zona sur, que es donde más se necesita, es donde menos tenemos”, afirmó. “Estamos pasando por el peor momento”.

Vendedores ambulantes, parte del paisaje de las protestas urbanas.

Le preguntamos por las elecciones de octubre, que percibía en la comunidad educativa. “Entiendo que quien votó al macrismo de buena fe y es buena gente y laburante, a esta altura debe haber entendido que no es la campaña del miedo, porque pasan hambre. Quiero creer que así como nos apoyan -a los maestros-, se verá reflejado en las elecciones”.

“Soy Karina, trabajo en una escuela en Villa del Parque, distrito 17, y estoy afiliada a ADEMyS”, contó otra maestra. Dijo que estaba allí “por la defensa de los derechos de los docentes, que están resguardados por el Estatuto Docente” y señaló que en la actualidad “se está vulnerando a los profesores de idioma” ya que serán traspasados a otra dependencia, y que al no depender más del Ministerio de Educación no van a estar respaldados por el estatuto, “donde tenemos licencias y artículos que obtuvimos con la lucha”.

Karina enseña en una escuela de Villa del Parque.

“El reclamo pasa por este lugar, por la supuesta extensión de la edad jubilatoria y por el pase de caja”, contó. “Cada vez se ven más vulnerados los derechos de los docentes, cuando cada vez faltan más recursos en las escuelas. Porque los chicos tienen muchas necesidades y el maestro se enfrenta a situaciones muy difíciles, y eso nadie lo ve”.

Le preguntamos por la comunidad educativa de su escuela. Con qué ojos ven la lucha docente. “Hay muchos padres que están de acuerdo y otros que, por desinformación o por desconocer lo que sucede en las escuelas y su reglamento, y piensan que es un paro por plata. Muchos dicen que lo hacemos por vagos o porque no queremos trabajar, pero en realidad es la lucha y la defensa de la educación pública. Lo que un maestro enseña es a leer y escribir, pero también con esto se enseña a luchar, que es lo más importante para la vida”.

Volantes arrojados al aire como un modo de difundir las razones de la protesta. Bien argentino.

Por la tarde, los sindicatos informaron que el paro había superado el 90 por ciento de acatamiento. El próximo jueves 13 de julio, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, recibirá a los gremios. Allí se verá si se destraba el conflicto salarial.

 

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