“Hay que trabajar para quebrar la hegemonía amarrilla en la Ciudad”

Facundo Roma es comunero por el Frente para la Victoria en el sur de la CABA. Aparte, es secretario general del PJ en la comuna, y dirigente de La Cámpora. Conversamos con él acerca de la gestión del PRO, de las complejidades económicas y sociales del distrito y de los actuales desafíos que enfrenta el peronismo.

Por Kranear

Facundo Roma se crió en los monoblocks de Lugano 1 y 2. Una abuela del barrio Piedrabuena, delegada de fábrica, un padre taxista, una madre maestra. Una fotografía clásica de la clase media trabajadora argentina. Primer universitario de la familia, exploró en sus raíces y se metió de lleno en la militancia política. Hoy está cumpliendo su segundo mandato como representante comunal por el Frente para la Victoria en la Comuna 8. Además, ocupa el cargo de Secretario General del PJ comunal.

Conversamos con él acerca de la realidad política que atraviesan los barrios que conforman la Comuna más postergada por la gestión del PRO. Para muchos, Lugano figura en el imaginario como aquel barrio lejano y olvidado de la Ciudad. Pero la zona tiene historia, identidad, y respira Peronismo en cada esquina, porque el sur también existe.

¿Cómo se desarrolló la inscripción escolar para el período 2018? ¿Cuál es la situación actual de la Comuna 8 respecto de establecimientos escolares y vacantes?

En nuestra comuna la inscripción online tiene un problema estructural, y es que mucha gente no accede a internet cómo en otras partes de la Ciudad, ni tiene un conocimiento sobre el manejo de este tipo de sistemas. Hay analfabetismo digital en una parte de nuestra población, aunque parezca mentira en este momento histórico.

La situación es alarmante. Hay más de mil chicos/as que están sin vacantes en los distintos niveles. El gobierno no los reconoce, porque no figuran en el sistema. No figuran ya sea porque nunca se inscribieron bajo esta modalidad, o bien porque el mismo sistema los deriva a otros barrios o comunas. Muchos terminan sin ir, o desertan por la imposibilidad de trasladarse, por el desarraigo que implica. También existen situaciones en las que dentro de una misma familia, el sistema manda a los chicos/as a distintas escuelas en diferentes barrios, entonces los padres optan por no mandar a alguno de sus hijos, debido a la imposibilidad de hacer tal ingeniería de traslados.

Unos arriba de los otros viven en la villa 20 y el resto de las barriadas humildes de la comuna.

La realidad es que no se construyó ninguna escuela primaria. Nuestra comuna es la que menos escuelas tiene de todos los distritos escolares. Tenemos la mayor población infantil y no hubo una inversión que se corresponda con ese escenario.

En el nivel inicial el gobierno disfrazó la situación con los Centros de Primera Infancia (CPI) que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, y son guarderías sin profesionales docentes. En el nivel primario se hace un embudo por esta situación, y en el medio hay una gran cantidad de pibes haciendo el colegio en nocturnas. Es una vergüenza.

La comuna 8, integrada por los barrios de Lugano, Soldati, y Riachuelo, fue donde Unidad Porteña obtuvo más votos.  ¿Por qué?

Nos pasó también cuando fuimos con el sello del FPV. Hay algo de tradición peronista en nuestra zona, que nuclea una porción mayor de población que en otros barrios. Y, sin dudas, las desigualdades, y la subsistencia de ciertas injusticias junto con el abandono del Estado, hace que el PRO tenga menos aceptación. Lamentablemente nos falta más trabajo político para transformar esta situación en un triunfo de nuestra fuerza política. Pero creo que no estamos tan lejos. En general, Cambiemos saca 10 puntos menos que en el resto de CABA, mientras que nuestra fuerza suele rondar los 10 puntos arriba. Hay que trabajar para achicar esa diferencia y poder quebrar la hegemonía amarrilla en la Ciudad.

Los medios masivos de comunicación posaron su mirada sobre la villa 20 cuando los vecinos de la zona tomaron tierras públicas y las bautizaron Papa Francisco.

En relación a lo anterior, ¿qué impacto crees que tiene en el voto los recursos que el Gobierno de la Ciudad baja a los barrios y a las villas, especialmente en obra pública y cooperativas?

Algo de impacto tiene, pero no se explica desde ahí el caudal de votos. De hecho otras fuerzas políticas utilizan la misma metodología, como la Izquierda Popular, que utiliza de forma clientelar los recursos, y en esta zona de la Ciudad no pudieron hacer una buena elección. Cuando hablamos con las personas que están recibiendo estos recursos, les decimos lo mismo que decía Perón a los trabajadores del campo. “Agarren los recursos del patrón, y adentro del cuarto oscuro voten con su conciencia, ahí nadie los está mirando”. En nuestra comuna es difícil saber cómo vota cada villa o complejo habitacional, porque los circuitos electorales son muy amplios y abarcan mucho territorio. Pero por lo visto en otras villas de la Ciudad donde sí se puede medir, en todas gana Unidad Ciudadana, o sea que no puede decirse que sea una relación inequívoca.

El Gobierno de la Ciudad está realizando importantes inversiones en obra pública en la zona ¿En qué consisten? ¿Qué postura toman desde el FpV al respecto? Por otra parte, ¿cómo manejas la tensión entre el posicionamiento político-ideológico de la fuerza que representas y el desarrollo de obras que seguramente traen un mejoramiento para la zona?

Hay algunas inversiones que las recibimos de buena manera, como es la obra en el barrio Papa Francisco, o las mejoras en algún Cesac (Centros de Salud y Acción Comunitaria), o en Ciudad Oculta. Otras, como Villa Olímpica las miramos más de reojo, no entendemos que sean prioridades, aparte de que se hacen sin tener las condiciones para materializarlas. Después hay mucho humo, que cuesta contrarrestar. En los barrios Piletones o Inta dicen que urbanizaron y es mentira, la gente sigue viviendo casi igual de mal que siempre. No somos del cuanto peor mejor, si se puede mejorar la calidad de vida a la población, vamos a acompañar y no vamos a especular. Pero sí vamos a marcar las trampas que ponen. La realidad es que le están pegando una lavada de cara al eje Escalada y Cruz porque el año que viene tienen las Olimpiadas de la Juventud, sede en esta zona. Y atrás de todo hay un negocio ya que en Villa Olímpica tiene una participación enorme CRIBA S.A., que es una empresa que aporta y sponsorea a la Fundación Suma (la dirige Gabriela Michetti desde los orígenes del PRO). Lo que discutimos son las prioridades. En Lugano 1 y 2 acaban de gastar 30 millones en poner en valor avenida central del barrio (Soldado de la Frontera), pero hace unas semanas sufrimos la muerte de un joven porque la guardia estaba sin médicos ni ambulancias. O los pibes que no tienen vacantes por falta de escuelas. Entonces ahí sí discutimos, porque entendemos que la plata tiene que ir primero en otro lado. Es una discusión difícil, y claramente ellos tienen todo el aparato para comunicarse mejor con la población, corremos desde atrás. Pero no por eso vamos a dejar de plantearlo.

Los juegos olímpicos de la juventud se realizan en noviembre de 2018 y y su organización requiere una fortuna de dinero.
Los vecinos de Lugano arrastran un reclamo histórico: un hospital. Hace unos días falleció un joven en una precaria salita de primeros auxilios en el populoso barrio de Lugano I y II.

Además de ser miembro de la Junta Comunal, sos secretario general del Partido Justicialista (PJ) de la comuna. ¿Cómo se reacomodó internamente ese espacio después de la llegada de Cambiemos al Gobierno? ¿Cómo se adaptó el Partido a esta nueva modalidad “ciudadana” que se impulsó para la campaña?

El peronismo, después de la derrota del 2015, quedó un poco desbandado. Si bien se ordenó para la campaña reciente, se notó que veníamos de una descoordinación importante. Tenemos distintas miradas con varios compañeros seguramente, pero no creo que haya situaciones insalvables. Nosotros tenemos nuestro eje puesto en cómo organizar a la población para frenar el ajuste, no en las discusiones de las internas que no le mueven el amperímetro a la gente.

Hay un sector del peronismo (no sólo de la comuna, sino en general) que durante los 90 entendió que la representación pasaba únicamente por ser parte de la corporación política. Se mimetizó con el status quo de la corporación política y se olvidó de trabajar de cara a la sociedad. Nosotros intentamos cambiar esa lógica (a veces saldrá mejor, y otras no tanto), y eso seguramente choca, incomoda. Pero siempre trabajé como secretario general para tratar de que estén todos los compañeros adentro, sin escaparle a ninguna discusión. Esta comuna tiene una gran cantidad de compañeros/as y una buena formación y base histórica, y es cuestión de ponerse de acuerdo en algunas cosas para poder trabajar en conjunto y estar más cerca de ganar. Pero el trabajo se tiene que dar continuado, no sólo para las elecciones (generales, o internas). No puede ser que lo electoral sea el único motor. Tenemos que aceitar la construcción política, que se encara, justamente, entre campaña y campaña.

Roma siempre militó en la organización nacida al calor de la obra de los gobiernos kirchneristas.

El armado de Unidad Ciudadana fue bien recibido en términos generales, porque desde la construcción política que planteó CFK se modificaron algunos aspectos que tal vez debíamos mejorar de nuestra experiencia anterior. Faltó tiempo para poder internalizar mejor algunos aspectos, masticarlos más, pensar algunas propuestas. Pero se inició un buen camino. Ahora tenemos que pensar entre todos cómo seguir dándole forma, y nutriéndolo.

Por las características socio económicas de nuestra población, la unidad del peronismo es un deber de los peronistas, porque la representación la tenemos que tener desde este proyecto político, que sabemos que es el único que puede mejorar la calidad de vida de nuestra gente.

Roma se dirige a los miiltantes y vecinos en una jornada solidaria que se realizó en la villa 20, en marzo de 2017.

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