Los gremios porteños se movilizaron en rechazo al ajuste de Larreta

Media docena de gremios de la Ciudad de Buenos Aires realizaron un acto en el centro porteño para exigirle al Gobierno de la Ciudad paritarias sin techo y para informarle que no se van a arrodillar ante la intención de bajarles los salarios. Se trató de una jornada en la que se cristalizó la unidad en la acción, como en el 21F. También se acompañó la pelea que ATE Capital está dando en la cartera de Hacienda.

Por Kranear

Los trabajadores y trabajadoras nucleados en los gremios porteños de los judiciales (SITRAJU), los metrodelegados/as (AGTSyP-Subte), los maestros/as (UTE), los estatales (ATE Capital), los guardavidas, y los trabajadores/as agrupados en la CTEP, junto a referentes de organismos de derechos humanos y legisladores y dirigentes sociales, encabezaron hoy una jornada de lucha en contra del ajuste del gobierno porteño, que incluyó una movilización por la avenida de Mayo y un acto frente al edificio en el que funcionaba la jefatura de gobierno porteño. Las consignas fueron: Paritarias Sin Techo, Ningún niño/a sin vacante, Basta de despidos en el Estado, Trabajo para todos y todas y No a los Tarifazos. Camioneros también dijo presente.

Los oradores/as que representaron a las organizaciones coincidieron con que frente a la intención del gobierno de cerrar acuerdos paritarios a la baja, los despidos en el sector público y privado, la incesante caída del poder adquisitivo, sumado a tarifazos salvajes en los servicios públicos, la inflación, el aumento de los índices de pobreza y desempleo, los el endeudamiento y la represión de la protesta social, la unidad de acción en la calle de los diferentes sectores del campo popular es el único camino para enfrentar el atropello de un gobierno para ricos. “Que se acostumbren a ver a las organizaciones gremiales en la calle”, anunciaron.

Sindicatos y movimientos sociales, en unidad.
La columna de organizaciones ocupó dos cuadras de la avenida de Mayo.

La Policía de la Ciudad había vallado la manzana de la legislatura porteña, por la apertura de la sesiones ordinarias mañana 1 de marzo, y la zona era un caos. Los oficinistas que andaban por la zona estaban de muy mal humor. En la previa del acto, sobre la avenida de Mayo, conversamos con algunos de los protagonistas.

El secretario general de la Unión de los Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, opinó que “Larreta le quiere imponer un techo del 12 por ciento a los maestros, a los trabajadores del subte, a los estatales y también a los guardavidas de piletas municipales, que hoy también están acá, aun cuando se trata del distrito más rico del país, que no pueden alegar una pesada herencia, que aumentaron los impuestos en un 24 por ciento”. Subrayó que “la decisión oficial es bajar los salarios” y que “la respuesta, entonces, es organizar lo que dice la calle: la unidad de los trabajadores”.

El dirigente de los Metrodelegados del subte, Néstor Segovia, dijo que “tenemos la mejor de las expectativas sobre la marcha y el acto, ya que estamos convencidos de que la unidad de los sindicatos va a fortalecer el rechazo al techo salarial que quiere imponer el macrismo en la Ciudad”. Y sumó: “A ningún gremio le conviene el 15 por ciento de aumento. Nosotros creemos que unidos, cada organización puede romper su propio techo en la paritaria”. En relación al futuro, dijo que “Luego del acto, tenemos que profundizar este camino”.

Segovia y sus compañeros/as del subte.

La jornada de lucha se construyó en el marco de la movilización de 400 mil trabajadores/as del 21 de febrero que organizó el sindicato de Camioneros y el resto de las organizaciones gremiales, sociales y políticas que están constituyendo una multisectorial de resistencia a las políticas de ajuste sobre el pueblo trabajador. Los oradores lo remarcaron y celebraron desde el acoplado en el que se realizó el acto. Dijeron que Cambiemos los quiere divididos, fragmentados, y que por eso es fundamental lanzar un programa de acción de lucha para enfrentarlos en unidad. También llamaron a replicar, ahí, en vivo, la consigna contra el presidente que se está coreando, con mucha indignación, en las canchas de futbol, en los recitales y en la calle (con un cambio de época: en lugar de “hijo de puta”, “hijo de yuta”).

El legislador por Unidad Ciudadana (UC), Javier Andrade, por su parte, declaró que “Nuestro bloque siempre apoya a los trabajadores y cualquier reclamo que tenga que ver con la defensa de la fuente de trabajo o cualquier otro derecho. Por eso vinimos”. Confió que “en este momento todos estamos superando contradicciones secundarias para encontrarnos en la calle, que es donde se genera la verdadera unidad, que la de la acción y los programas de lucha, y no de pico o para una foto” y que “si luchamos todos para no perder las conquistas que logramos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, como las paritarias libres, estamos en el camino correcto”. Para cerrar dijo que “es bueno encontrarse con otros compañeros con los que en algún momento pudimos tener alguna diferencia de opinión o métodos en relación a la acción política”.

Andrade y Pokoik representaron el bloque de legisladores/as porteños de Unidad Ciudadana.

Todos los oradores coincidieron en llamar a movilizarse el próximo 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, como la denominó desde el camión la diputada nacional de UC y referente de los judiciales porteños, Vanesa Siley, desde el camión. El encargado del cierre del acto, Daniel “Tano” Catalano, secretario general de ATE Capital, pidió a los aproximadamente cinco mil manifestantes que acompañaran al sindicato unos cincuenta metros, hasta el Ministerio de Hacienda porteño.

Allí, un grupo de trabajadores/as del sindicato, luego de de 72 horas de permanencia pacífica en el organismo, salieron a la calle para reencontrarse con sus compañeros, familia y amigos. El gobierno, en el marco de conflicto gremial, les mandó a la policía, los encerró y les cortó el suministro de luz y agua. No tenían ni un baño. El sindicato, entonces, decidió terminar con la toma, e iniciar una vigilia en la puerta del organismo. Fueron momentos de mucha tensión, bronca y emoción. Los trabajadores/as, todos muy jóvenes, salieron con sus pertenencias y fueron recibidos con cantos, llanto y abrazos por todos sus compañeros, incluido su el secretario general.

Así cerró una jornada que promete ser el puntapié inicial de un plan de lucha que las organizaciones gremiales de la ciudad están dispuestas a dar hasta la última consecuencia. No nos van a arrodillar, juraron. Como sucedió hace una semana atrás, en la avenida más ancha del país, pocos metros de la Evita de hierro del edificio de Desarrollo Social.

Fragmentos de las intervenciones de López y Catalano:

 

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