Por unas semillas más sanas

Desde Neuquén, y en primera persona, la redactora comparte detalles de un encuentro con un pequeño productor, en relación al riesgo que tendría la aprobación de la ley de semillas del Gobierno nacional.

Por Cintia Picún

“Produzco sin sus agroquímicos y te puedo asegurar que mis semillas son más sanas”, me dijo Fabián. No lo dudo, yo compro sus verduras. El otro día se acercó a mi casa, preocupado por los rumores del proyecto de ley que ingresó al Congreso hace unos días atrás.

Fabián es un pequeño productor de la zona que mantiene once hectáreas cultivadas con alfalfa y gran variedad de hortalizas y verduras. Aclaremos que el costo aproximado de preparación de un cuarto de hectárea es algo así como 43.000 pesos, dependiendo de lo que pretenda sembrar.

Quienes vivimos en lugares como Picún (Neuquén) sabemos que no miente. Sumo a lo dicho, la desproporción económica en cuanto a la venta mayorista que realiza Monsanto contra el minorista que hasta saca las malezas a mano de sol a sol para brindar excelencia y calidad alimenticia.

Mates van, mates vienen, su indignación iba en aumento. “¿Y los diputados no van a hacer nada?” fue la pregunta final.

Y yo no pude responder a eso. Tal vez en otra época la respuesta habría sido un rotundo “Eso no va a aprobarse”, pero los vientos de cambio traídos por el PRO no dejarán nunca que podamos pensar así. La moral y la ética no es algo que los caracterice. Eso ha quedado demostrado en cada nueva ley de ajuste económico y quita de derechos al pueblo argentino.

Pienso que los pequeños productores no serán la excepción, aunque muy en el fondo, espero equivocarme, ya que si la ley fuera aprobada, en un futuro tendremos que agregarle un plus al uso de semillas adquiridas al gigante de los agrotóxicos, y esto no solo va a repercutir en nuestros bolsillos, sino también en la salud. Dependerá si seguimos haciendo la vista gorda a este meganegocio disfrazado de ley, o no.

Kraneá tu comentario

Comentá primero

avatar
wpDiscuz