Que cumplan con la ley para que el pueblo los pueda ver

Trabajadores/as de medios de comunicación comunitaria se manifestaron en Canal 13 por el derecho a la libertad de expresión, el Gobierno envió a las fuerzas de seguridad y las grandes empresas de medios los tildaron de violentos. El reclamo fue pacífico y justo. La palabra de los trabajadores/as.

Por Mariano Abrevaya Dios

Durante la mañana del lunes 17 de diciembre, un grupo de trabajadores/as de las señales Barricada TV y Pares TV encabezó una protesta en el estacionamiento de la empresa Artear, donde funciona el Canal 13, en Constitución, para demandar el ingreso de los canales a la grilla de Cablevisión. Los acompañaron dos docenas de trabajadores/as de otros medios de comunicación comunitaria y también un grupo de trabajadores/as de la economía popular, nucleados en la CTEP.

La noticia que edificaron Clarín, La Nazión e Infobae, junto a sus repetidoras en radio, televisión y redes sociales, hizo eje en una supuesta violencia. “Ingresaron por la fuerza”, “Violenta protesta” o “Una escena de violencia inesperada” fueron algunos de los titualares. El otro elemento que los mismos medios de desinformación pusieron de relieve, con un molde de letra de tipo catástrofe, fue el nombre Juan Grabois, hoy ligado a la ex presidenta Cristina Kirchner.

Natalia Vinelli, fundadora de Barricada TV, hoy martes 18/12 dialogó con el programa La mañana de Víctor Hugo de la radio AM 750. Allí dijo que “Esto no es algo que se nos ocurre a nosotros sino que es lo que establece la ley, ya que se trata de dos canales comunitarios que lograron obtener su licencia para la televisión digital abierta, y que cumplieron con todos los pasos de legalización, hasta la habilitación de sus plantas transmisoras. Las resoluciones del gobierno anterior y del actual establecen que las compañías de cable tienen que levantar a los canales abiertos en su grilla de programación, dentro de su área de cobertura. Eso es lo que fuimos a demandar ayer a las oficinas de Canal 13. Pero nos encontramos con que tanto Cablevisión como Telecentro nos discriminan, nos excluyen y nos censuran, afectan nuestro derecho a la libertad de expresión y de nuestras audiencias a estar informadas. Cablevisión no puede estar por encima de la ley. Tiene que cumplirla. Si no le gusta la pantalla que construimos, puede elegir no vernos”.

Tanto Clarín como La Nazión publicaron la noticia en la tapa del diario de hoy martes 18/12. La libertad de expresión debe ser uno de los derechos más manoseados por los grandes medios de comunicación. Han hecho todo tipo de barbaridades en su nombre. Al repasar las imágenes de los hechos, uno puede apreciar a los cincuenta trabajadores/as, que mientras caminan por el estacionamiento de la empresa, en dirección a una puerta de ingreso, aplauden, cantan, y le reclaman a las autoridades de la empresa que los atiendan. Hay que hacer un esfuerzo infrahumano para ver escenas de violencia en esas imágenes. O mentir de modo descarado, como lo hacen justamente los medios que hoy se benefician con las decisiones de un gobierno que juega fuerte con los débiles y débil con los poderosos.

La tapa ideal para La Nazión: Violencia y Grabois (ahora aliado de Cristina Kirchner).

Dice La Nazión en su diario impreso: “El nivel de violencia de la protesta generó además la condena del empresariado periodístico y de quienes defienden la libertad de prensa”. Se refieren a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), un espacio afín que no solo defiende con cara de piedra los intereses espurios de las corporaciones de medios sino que se dan el gusto de aludir en sus comunicados a una supuesta defensa republicana de libertades y derechos.

Los periodistas que defiende ADEPA, en su cena anual, realizada hace algunos días.

La disputa por el sentido y la subjetividad es vital para la construcción de un país con ejercicio pleno de la democracia y las instituciones. Con empresas como Clarín y La Nazión ejerciendo un periodismo de guerra, las veinticuatro horas del día, y con el visto bueno de la Casa Rosada, es muy complejo, sí. Lo ideal sería que las organizaciones populares construyan tal nivel de consciencia crítica en los distintos sectores de la sociedad, que la desinformación y las operaciones de odio del periodismo cloaca no tengan eco, ni lectores. Pero por ahora nos conformamos con que cumplan la ley, como entonaron ayer, con bronca e indignación, y frente a la infantería, los trabajadores/as de los medios comunitarios: “Que cumplan con la ley, que cumplan con la ley, que los suban al cable así el pueblo los puede ver”.

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