La cosa esta negra aquí

El politólogo y analista de la coyuntura latinoamericana, Amílcar Salas Oroño, conversó con Kranear sobre las similitudes y diferencias entre los gobiernos de Macri y Bolsonaro y los desafíos que tiene la Patria Grande, de cara al futuro, en especial, con las elecciones de octubre que se realizarán en nuestro país.

Por Mariano Quiroga. Crédito foto portada: Mate Amargo.

Las venas de América Latina se están abriendo una vez más, y el nuevo Plan Cóndor llega de la mano de los poderes mediáticos, económicos y judiciales. Por eso se torna imprescindible conversar con un entendido del tema, como lo es el politólogo Amílcar Salas Oroño, para así repasar y entender la nueva realidad del continente y poder pensarnos desde acá.

¿Si tuvieras que contarle al ya fallecido Eduardo Galeano cómo es la situación de América Latina, que le dirías?

“El panorama ha cambiado mucho, el ciclo latinoamericanista que hubo y que fue inédito está en retroceso, lamentablemente no me sale otra palabra que decir como diria Chico Buarque ‘a coisa aqui tá preta’ (La cosa esta negra aquí)”.

Amílcar recuerda la vez que lo pudo ver a Galeano en un foro en Porto Alegre, en 2003, envuelto en una euforia que anunciaba los nuevos aires que soplarían sobre la región con la victoria presidencial de Lula, y todavía faltaba el triunfo de Néstor Kirchner. Dos años después esa expectativa se cristalizaría con el “No al Alca”, en Mar del Plata, junto al bolivariano Hugo Chávez y el aimará Evo Morales, en una foto que hoy queda lejana en el tiempo.

Amílcar, doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y magister en Ciencia Política por la Universidad de São Paulo (USP), opina sobre la relación entre nuestro continente y el gran imperio del norte: “Estados Unidos volvió a poner el foco en esta zona del continente, hay un discurso ordenador de la derecha por ver quién es mas antivenezolano, y se disolvió la UNASUR porque no era muy beneficiosa para los intereses de Trump en la región”

La cosa está negra aquí.

Se nota el lamento en el rostro de Amílcar cuando nombra la desarticulación que los nuevos mandatarios de la región realizaron sobre el organismo plurinacional que supo frenar intentos de golpe de Estado en Ecuador, Bolivia y Venezuela, entre otros logros. “Costó mucho encontrar un momento de unión parecido, cuando estos organismos se desarman lleva bastante tiempo volver a construirlos”, confiesa.

Macri y Bolsonaro representan hoy la defensa de los intereses de Norteamérica en la región, y si bien sus procedimientos a la hora de gobernar son similares, Amilcar marca algunas diferencias. “En Brasil se votó a un tipo que fue construido en muy poco tiempo y ahora está siendo abandonado por los mismos que lo construyeron; en cambio Macri llevaba ocho años gobernando CABA, supo leer dónde estaban los votos para ir a buscarlos y construyó alianzas políticas para ganar”, detalla.

Otras de las diferencias que resalta el profesor e investigador es que en Brasil “fueron muchos años de retroceso donde cualquier partido político opositor podía triunfar”, y en cambio, en la Argentina “hay un tejido alternativo político, social y sindical que no se desarmó”.

En el terreno que sí coinciden Macri y Bolsonaro es en el armado de su política comunicacional, sostenida por los grandes medios en comunicación y una fuerte apuesta por las redes sociales “Comenzó con Macri, se consolidó con Trump y Bolsonaro es un posgrado”, define Amílcar, quien cierra la entrevista con una frase que resume el estado de salud de las arterias de este continente intenso: “Lo que no se avanza se retrocede y va a ser muy difícil revertir este panorama”.

De cara al futuro, el mapa electoral nos arroja tres elecciones presidenciales en Latinoamérica (Argentina, Bolivia y Uruguay). Las tres se realizarán en octubre de este año y ahí se jugará la posibilidad de revertir la ola neoliberal que azota a la región. El mismo Lula Da Silva, hace unas horas, y desde su lugar de detención, puso de relieve la importancia que tiene para la Patria Grande en su conjunto la posible victoria de un gobierno nacional y popular, al mando de Cristiana Fernández de Kirchner u otro dirigente.

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