El neoliberalismo y su naturaleza delictiva

Raúl Eugenio Zaffaroni, hace un tiempo atrás, en la UNSAM, compartió algunas definiciones acerca del neoliberalismo, la deuda externa, el poder de los sectores dominantes y la necesidad de pensar en otro tipo de organización del Estado para enfrentar los desafíos de los próximos tiempos. Se trata de unas ideas que ganan, minuto a minuto, más espesor.

Por Mariano Quiroga. Foto: Diario Zorzal.

En octubre de 2018, la Universidad Nacional de San Martín organizó la charla-debate “El FMI en la Argentina”, y los expositores fueron el ex miembro de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Eugenio Zaffaroni, el concejal por Unidad Ciudadana Hernan Letcher, y Walter Gangi, docente de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Ante la posibilidad de que en octubre gane una fuerza política popular, que se vea obligada a renegociar la deuda externa que contrajo Cambiemos, viene bien reproducir algunas de las definiciones que aquella tarde compartió el brillante jurista que, por simpatizar con el proyecto de país que construyeron Néstor y Cristina Kirchner a lo largo de sus tres gestiones de gobierno, se ganó una sistemática campaña de desprestigio de la mafia mediática de nuestro país.

Zaffaroni arrancó con una definición contundente sobre el neoliberalismo: “Es una ideología encubridora y tenemos que ver los resultados que este pensamiento está produciendo en el mundo ya que estamos viviendo bajo el poder de un totalitarismo que avanza por el planeta y está vaciando a la política. El poder ya no lo tienen los pueblos, sino los gerentes de las corporaciones del hemisferio norte, que son personas jurídicas ficcionales porque las personas reales caminamos por la calle y a estos tipos no se los ve”.

La vida es una moneda, dice Baglietto, pero que sucede con los gruesos billetes. Zaffaroni dice que los billetes no solo brillan por su ausencia en los bolsillos del pueblo, sino también en las arcas de los bancos. “El dinero son papeles en los cuales nosotros confiamos pero que en realidad no existen. Estos papeles los tiene el banco y los presta para que después vuelvan al banco para que estos lo vuelvan a prestar. La verdad es que en los bancos solo hay una séptima parte del dinero real, si nosotros nos pusiéramos de acuerdo en retirar lo depositado, los bancos quiebran. La pregunta es de quien es ese dinero. Y la respuesta no la sabemos porque nuestro lugar es el de sujetos colonizados que no saben estas cosas”.

El Indio Solari, en el tema “Todos a los botes”, plantea que al mundo lo dominan locos de gran intensidad, y acá Zaffaroni lo reafirma: “La estructura de poder dominante vació a la democracia. Estamos sometidos a personas que hacen lo que se le da la gana. Estos tecnócratas no son tipos muy normales no se parecen en nada a la vieja oligarquía que disfrutaba de ese poder. Estos tipos se lo pasan bárbaro solo publicitariamente. Viven en un estado de inseguridad constante donde están queriéndoles mover el piso todo el tiempo, todos quieren agarrar la manija. La salud mental de quienes toman estás decisiones no está muy equilibrada”.

Las cadenas del siglo XXI para Zaffaroni son la deuda externa, y subrayó las  motivaciones del Mejor equipo de los últimos 50 años para contraerla. “El poder dominante somete mediante la deuda y nosotros estamos siendo gobernados por títeres que tenían la tarea de endeudarnos. No había proyecto económico, solo endeudarnos, y lo hicieron, cumplieron su misión”

De cara al futuro, Zaffaroni propuso: “Para que este desastre no vuelva a suceder hay que hacer un nuevo ‘Nunca Más’. Si vamos a hacer el esfuerzo de recuperar nuestra soberanía, tenemos que tener la certeza de que no la vamos a perder más. Para que esto no vuelva a suceder tenemos que ser conscientes de que tenemos un proyecto de Estado que no sirve para nada, que avala a un tipo que apenas ganó por el 1%, y que sin pasar por el Congreso, nos endeuda por 100 años”.

El prestigioso magistrado pidió juicio y castigo para los ladrones de guante blanco que en cuatro años endeudaron a varias generaciones de nuestro país. “Si yo fuera el administrador de los bienes de un huérfano y le hipoteco todos sus bienes, me meten preso. Pero si alguien hipoteca a 44 millones de personas, no pasa nada. Estos tipos cometieron el delito de administración fraudulenta y deben pagarlo. El neoliberalismo tiene naturaleza delictiva, la estructura del poder planetario es delictiva y eso es un gravísimo problema”

El ex juez de la Corte Suprema finalizó su intervención dejando en claro que se deben fortalecer los organismos internacionales que regulan el accionar de las grandes corporaciones. “Todos sabemos que todos los años se reciclan 200 mil millones de dólares que se estafan a los estados, y todos sabemos que ese dinero va a los refugios fiscales. Ahora yo me pregunto: ¿para qué sirven todos los tratados de criminalidad organizada, los tratados de lucha contra el trabajo esclavo, y los tratados de lucha contra la corrupción? Para nada, absolutamente para nada”.

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