“Para nosotros una definición clave es cuidar a los trabajadores y trabajadoras de la salud”

Kranear conversó con el subsecretario de Acceso a la Salud del Municipio de Morón, Guido Pasamonik, sobre las estrategias que están tomando en el distrito para enfrentar la emergencia sanitaria por el Covid-19 y también otras demandas derivadas del aislamiento preventivo, social y obligatorio que decretó el Gobierno nacional.

Por Mariano Abrevaya Dios. Fotos: Municipio de Morón.

La Argentina fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los países que mejor están gestionando la emergencia sanitaria que se está sufriendo en el mundo por la propagación del Coronavirus. Esto se debe, en principio, a dos elementos. Por un lado, la celeridad con la que actuó el gobierno nacional al poner en cuarentena a toda la población, salvo quienes sostienen los llamados servicios esenciales, y también por el prestigioso sistema de salud que tiene nuestro país, en el ámbito privado pero en especial en el público, aun cuando el gobierno de Macri viene de degradar la cartera nacional, y desfinanciar el área, en detrimento de los derechos de millones de compatriotas.

Los municipios están jugando un rol central en el reguardo de la salud de la población, al igual que los gobiernos provinciales. En cada territorio los equipos sanitarios vienen desplegando distintas estrategias para atender la emergencia y respetar los protocolos que impone el Ministerio de Salud nacional.

Kranear conversó con el subsecretario de Acceso a la Salud del Municipio de Morón, Guido Pasamonik, sobre la realidad que están viviendo en el distrito, y conocer la estrategia que el gobierno local viene desplegando para hacerle frente a la pandemia del Covid-19 y el aislamiento preventivo, social y obligatorio que decretó el Gobierno nacional.

GP: Lo primero para señalar es que las tempranas medidas tomadas por el gobierno nacional nos dieron margen y tiempo para organizar una respuesta. Lo que logramos organizar y trabajar no hubiese sido posible con una circulación social temprana del virus. A nivel local, el intendente de Morón, Lucas Ghi, se puso desde el comienzo al frente de  las múltiples estrategias y medidas de cuidados, en coordinación con los equipos de salud y con las distintas áreas de gobierno. Actualmente tenemos dispuestos nuestros equipos de acuerdo a los lineamientos del Ministerio de Salud de la Nación y de la provincia de Buenos Aires. Nos parece central que en un proceso de epidemia se unifiquen criterios.

K: ¿Cómo están funcionando hoy los efectores de salud del municipio?

GP: El primer nivel de atención, los centros de salud, quedaron con un esquema de atención de las consultas de demanda espontáneas, con un triage de ingreso que permita identificar y dar atención inmediata a los pacientes febriles/respiratorios, y a su vez esos mismos centros continúan garantizando prácticas esenciales, como la atención de embarazadas, los controles de salud de los menores de un año, y ciertas prácticas de atención de salud de la mujer como métodos anticonceptivos y la atención de las interrupciones legales de embarazos, aparte de la entrega de medicación, vacunación y seguimiento de complicaciones de pacientes con enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes o la hipertensión entre otras.

El hospital municipal de Morón.

K; ¿Aumentaron la cantidad de camas de vuestro sistema de internaciones?

GP: Se conformó un comité de crisis en el hospital municipal, y en estos momentos se está instalando una carpa para el ingreso de pacientes febriles/respiratorios, sí. También se organizó allí un triage para darle prioridad a la atención de Covid con la correspondiente garantía de las medidas de cuidado de las personas que consultan y de los trabajadores/as. Inmediatamente se dispusieron habitaciones de aislamiento y se trabaja para dar mayor capacidad a la internación en general y a la terapia intensiva en particular. Por el momento tanto en el primer nivel como en el hospital no se vive en absoluto una situación de desborde.

También se está realizando un seguimiento telefónico, y en el caso de que sea imprescindible, también presencial, desde cada centro de salud en el territorio de las situaciones psicosociales complejas como apoyo y contención en la situación de cuarentena, ya que sabemos que las condiciones materiales en el que se desarrolla el aislamiento social agudizan las desigualdades ya existentes.

K: ¿Están recibiendo muchas llamadas?

GP: El efector que más recibió el impacto fue nuestro sistema de emergencias, el SAME; allí se concentró la principal vía de ingreso de consultas a nuestro sistema sanitario, en gran medida por la conmoción social, consultas generales, preguntas asociadas a medidas de cuidado y otras ante síntomas de lo más diversos, pero que en la mayoría de los casos no eran urgencias ni cumplían con las definición de casos sospechosos de Covid-19. De todos modos nos pareció central no desestimar estas consultas, poder contener y acompañar ese padecimiento de nuestro pueblo. Por eso reforzamos el equipo de operadores con trabajadoras/es del campo psicosocial para contener esa demanda.

Pasamonik, el primero de la izquierda, en un encuentro de promoción comunitaria de salud que se realizó en el invierno de 2019.

La red de servicios de salud del municipio de Morón cuenta con un hospital municipal, de mediana complejidad, y con una orientación materno infantil; catorce centros de salud, cuatro de los cuales tienen una estructura más pequeña, o sea que se pueden presentar como postas de salud; un sistema de emergencias (SAME); y el Centro Municipal de Salud Animal, Zoonosis y Control de Plagas. En Morón aparte cuentan con un hospital provincial, el Instituto de Haedo, y un hospital nacional, el Posadas.

La Secretaría de Salud del gobierno de Morón está a cargo de Martín Latorraca, un médico que dirigió los hospitales municipales de Morón, Luján y Marcos Paz y que fue interventor del Hospital Posadas durante el 2015. El intendente es Lucas Ghi, un joven periodista y licenciado en Ciencias Políticas que ya había gobernado el distrito entre 2009 y 2015, y que milita en el espacio Nuevo Encuentro que conduce Martín Sabbatella, su antecesor en el cargo. Pasamonik, por su parte, es licenciado en Psicología (UBA) y Especialista en Gestión en Salud (UNLa).

2) ¿Con qué sistema de salud municipal se encontraron luego de la gestión de Tagliaferro?

Nos encontramos con una situación muy crítica, principalmente por la falta de insumos. El hospital municipal estaba funcionando al 20 por ciento, sin stock de insumos primordiales, con la maternidad cerrada, sin la posibilidad de hacer partos, y con las camas vacías. Un panorama parecido encontramos en los centros de salud del municipio, en el SAME y el Centro Municipal de Salud Animal. También nos encontramos con deudas enormes con los proveedores, y hubo que reestablecer un vínculo de confianza con muchos de ellos para que sepan que si licitaban y volvían a ingresar en los procesos de compra, iban a poder cobrar; fue realmente muy difícil. De esa manera, fueron llegando los insumos y hoy estamos en un nivel aceptable de stock y con algunos procesos de compra en marcha.

Otro aspecto central es que encontramos a los equipos de salud muy golpeados. Nos contaron que no tenían diálogo con las autoridades, que no había líneas claras de trabajo, ni tampoco una autoridad para ir a plantear sus cuestionamientos y demandas. Ese fue un rasgo común de los cuatro años de gestión del gobierno municipal anterior. Tenían un modo autoritario de ejercer la función pública, y los que venimos trabajando en salud sabemos que el vínculo con los equipos es fundamental. A muchas trabajadoras y trabajadores ya los conocíamos, así que fue lindo y esperanzador el reencuentro.

Una de las tareas de la nueva gestión fue recompone el vínculo con los trabajadores y trabajadoras del área.

K: ¿Cuentan con los insumos suficientes para administrar la emergencia sanitaria?

GP: Para nosotros una definición clave es cuidar a los trabajadores y trabajadoras de la salud. Ninguno puede atender sin su equipo de atención personal, descrito en los protocolos, que en líneas generales es un barbijo, antiparras y un camisolín, todo esto para hacer una revisión clínica, y el barbijo especial, el N95, en caso de realizar un isopado, que es la práctica con la que se toma la muestra diagnóstica de un paciente. Lo mismo con el personal de limpieza que ingresa al espacio definido como de aislamiento para los pacientes, tiene que tener el equipo de protección personal; lo mismo con el personal a cargo de la zona del triage.

Con respecto a los insumos, los estamos garantizado, a pesar de que hay insumos críticos que en el marco de esta emergencia son difíciles de conseguir, como sucede con el camisolín. Pero lo estamos resolviendo; hoy entraron 4 mil.

A su vez tenemos estrategias de articulación con Provincia y Nación, y tenemos la intención de ampliar la terapia intensiva del hospital municipal, aunque para eso necesitaríamos respiradores. Estamos en plena gestión para conseguirlos.

K: ¿Tienen infectados/as?

GP: Desde que comenzó la pandemia, y al día de hoy, tenemos 84 casos sospechosos. Ya descartamos 42, y hay 6 confirmados; 36 que están en estudio. El primer caso confirmado lo tuvimos el 25 de marzo, y el crecimiento hasta ahora ha sido muy lento. Esperemos que siga así.

Pasamonik le contó a Kranear que otras de las medidas que tomaron para fortalecer el sistema sanitario local fue profundizar la articulación con el sector privado y de obras sociales, y que crearon una mesa de trabajo para ofrecer respuestas entre ambos sectores

También convocaron a las autoridades de los geriátricos del distrito, y se pusieron a su disposición para lo que necesitasen. Por ejemplo, realizar una campaña de vacunación antigripal en las instituciones. Aparte, están visitando hoteles del distrito, ya hay una serie de acuerdos establecidos para garantizar la internación de los pacientes leves que no puedan cumplir con el aislamiento domiciliario.

El municipio sacó a la calle todo sus dispositivos para acompañar a los adultos mayores en las colas de los bancos.

K: El Posadas tiene una larga historia de lucha de parte de sus trabajadores y trabajadoras, y durante la gestión de Cambiemos hubo muchos despidos. ¿Cómo está hoy esa situación?

GP: Durante los últimos cuatro años acompañamos la lucha de los trabajadores y trabajadores del hospital. Hoy estamos en contacto con las organizaciones sindicales y las nuevas autoridades del Posadas. La perspectiva es muy buena porque hay un plan de reincorporación progresivo de los despedidos. Ya se hicieron las primeras y estamos en vía de volver a poner a funcionar a pleno este hospital nacional tan importante.

K: ¿Tuvieron problemas en las puertas de los bancos durante el primer día de cobro de jubilados y beneficiarios del Ingreso familiar de emergencia? ¿Puede ser, como instalaron algunos comunicadores de manera maliciosa, que se haya producido un enorme foco de contagio?

GP: Vivimos una jornada dura, difícil. Hubo una desinteligencia de parte de los organismos encargados de organizar el cobro de las jubilaciones y asignación por hijo. Hubo una situación de desborde, sí, pero esto no quiere decir que se ponga en riesgo el contagio. El problema fueron las largas colas, la espera, que tuvieron que soportar los adultos mayores. También hay que decir que la situación se mejoró rápidamente y que el sábado y domingo todo funcionó mucho mejor.

Nosotros estuvimos acompañando las colas con nuestro dispositivo municipal, con defensa civil, seguridad, y tuvimos mayor presencia y acompañamiento en todos los bancos; la situación fue de mayor contención y de menos espera de parte de los beneficiarios y beneficiarias de los pagos. Aparte, junto a estudiantes de enfermería de la Universidad de Morón, aprovechamos las colas en los banco para vacunar a los adultos mayores contra la gripe.

Los operativos de desinfección están a la orden del día.

Durante el fin de semana, la Dirección de Juventudes del municipio difundió una convocatoria para sumarte a una red colaborativa del municipio diseñada para ayudar a los adultos mayores a través de la asistencia directa en compras, trámites y acompañamiento. Es para vecinos y vecinas que tengan entre 16 y 35 años.

 

 

Kraneá tu comentario

Comentá primero

avatar
wpDiscuz