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La Cámpora Caballito desarrolló una aplicación para organizar la solidaridad

Por medio del celular ahora los vecinos y vecinas pueden contactar a la militancia para que retiren donaciones y se las entreguen en mano a los beneficiarios, en su mayoría, personas en situación de calle, aunque también familias de clase media. Junto a otras organizaciones populares conformaron un comité de crisis que la junta comunal local, presidida por el PRO, se niega a instrumentar.

3 de Octubre de 2020

Por Kranear

Organizar la solidaridad es una de las metas que las organizaciones populares se propusieron hace un par de meses cuando notaron que al esquema de contención social propio, de gran volumen, en la Ciudad más rica del país, sumaban voluntades de vecinos y vecinas dispuestas a darle una mano a los sectores más desprotegidos. En ese marco, en Caballito, los y las militantes de La Cámpora dieron un paso novedoso, al lanzar una aplicación para celulares “Caballito Solidario” que sirve para conectar a los vecinos y vecinas dispuestas a realizar donaciones, con sus beneficiarios, en su mayoría personas en situación de calle, pero también familias de clase media golpeadas por la crisis.

Alimentos, ropa, colchones, pañales, artículos de limpieza ahora pueden ser direccionados de una manera más práctica y efectiva, por medio del desarrollo tecnológico que la militancia colgó en la tienda de aplicaciones de Google Play. La aplicación tiene dos opciones: “Quiero ayudar”, función que pone en contacto al vecino solidario con el esquema logístico de la militancia, para que pasen a retirar las donaciones, para centralizarla en sus unidades básicas, y “Necesito ayuda”, para recibir las donaciones, según lo que se haya requerido, y en mano, de parte de la militancia.

Kranear conversó con Mariano Cuyeu, uno de los responsables de La Cámpora en la comuna 6, sobre las razones que los impulsaron a avanzar con la iniciativa tecnológica, y el trabajo de contención social que vienen realizando a través de las unidades básicas en el barrio, en el marco de la pandemia, con los sectores más golpeados por la emergencia, y ante la falta de atención del gobierno porteño.

¿Cómo surgió la idea de lanzar la aplicación?

La aplicación es una herramienta más que sumamos, como organización política, al trabajo que veníamos haciendo más que nada con gente en situación de calle, y que durante los últimos años se incrementó mucho. Con la pandemia tratamos de optimizar ese trabajo en función de lo que intuimos que podía suceder con una parte de los sectores medios que predominan en el barrio, y que iban a necesitar una mano.

Había mucha voluntad de ayudar, pero no una memoria social e histórica de relacionarse, en un barrio tan densamente poblado, por una cuestión individualista bastante fuerte. Más allá del laburo político que hacemos en el territorio, pensamos en buscar nuevas herramientas, donde cada vecino, cada vecina, pudiera ayudar a otra vecino,  y nosotros ofrecernos como un vehículo. Pensamos en una herramienta que se sumara a todo este esquema. Tenemos compañeros con el conocimiento para desarrollar la App y la capacidad de poder articular la solidaridad con la necesidad, siempre pensado desde una horizontalidad y no desde un arriba y un abajo.

¿Cuánto tiempo les llevó el desarrollo tecnológico?

Dos meses de elaboración. Tiene una parte técnica y de diseño, pero también muchas horas de discusión e intercambio para que la aplicación pueda cumplir su objetivo político. El resultado final es resultado de muchas discusiones. Y nosotros como militantes, ahora contamos con una herramienta más para sumar a nuestro trabajo y también a la solidaridad, y que esta se pueda expandir en un barrio muy poblado y que viene perdiendo, con el desarrollo inmobiliaria, los lazos más básicos de comunidad.

La militancia reparte los bolsones a domicilio.

Se conoció el índice de pobreza que roza el 41% de la población. ¿Qué análisis hacen ustedes?

En el barrio esta cifra se relaciona bastante poco con lo que uno puede palpar día a día. Si bien hay sectores que son resultado de la desigualdad que hay en la Ciudad, como algún asentamiento, gente que vive en condiciones muy precarias o que sufren una situación económica asfixiante, sí detectamos inmediatamente que muchos vecinos y vecinas comenzaron a tener problemas económicos. El gobierno en la Ciudad no da ninguna solución. El Estado nacional asiste con el IFE, los sueldos del ATP, mientras que el gobierno local no implementó ninguna medida. Hay sectores medios que no acceden a ningún beneficio y que haces seis meses están viviendo una situación muy complicada.

A través del comunero del Frente de Todos, Osvaldo Balossi,  pedimos a la Junta Comunal, que preside Juntos por el Cambio, que arme un comité de crisis y que consiguiera recursos para asistir a las familias qué más lo necesitan, pero se negaron. Entonces nosotros armamos uno junto las organizaciones políticas y sociales del barrio, más un par de merenderos e iglesias.

¿Qué tipo de trabajo están haciendo?

Ofrecemos una olla popular por semana, los lunes, y aparte contamos con un registro de personas que nos contactan por redes sociales para recibir algún tipo de ayuda. Con esos datos armamos bolsones de mercadería y se lo llevamos a sus casas. Hacemos un censo de las necesidades y apuntamos a llevar un bolsón a cada familia, cada 15 días, con alimentos básicos y productos de higiene. En los últimos días comenzamos a recibir donaciones distintas, que no son de primera necesidad, pero que ayudan, como muebles, colchones, hornos, un montón de cosas que nos hacen llegar a partir de poner en movimiento la rueda de la solidaridad y la ayuda mutua.

En la comuna tenemos cinco unidades básicas, todas trabajando de esta forma, y aparte hay otras organizaciones populares en el barrio, con las que articulamos, y que realizan un trabajo similar. Con este comité de crisis informal estamos asistiendo a doscientas familias. Se trata de una logística que requiere de mucho brazo militante.

Para el día de la niñez, hace un tiempito atrás, cada familia dónde en la que había un infante recibió un regalo. Creemos que cuidar estas cosas y no pensar en un esquema solidario en los criterios de la caridad,  alejarnos en lo más posible de eso. Hay gente que se acercó pidiendo ayuda y que una vez que resolvió su situación se ofreció a ayudar. Esa es la idea a la que apuntamos, pensar en un círculo, una rueda y que se haga de la forma más horizontal posible.

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La aplicación ofrece información sobre violencia de género y asesoraría jurídica. Aparte, hay una segunda etapa planificada, para agregarle nuevas funciones a la aplicación, como por ejemplo una para que los comerciantes puedan informar sobre rubros, días y horarios de trabajo, y modificaciones en la modalidad de la atención, en el marco de la pandemia.

La aplicación se puede descargar desde acá: https://play.google.com/store/apps/details?id=com.caballitosolidarioapp

Cinco unidades básicas tiene La Cámpora en Caballilto.

 

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