Documento para la Reconstrucción Nacional

Una confederación, una federación y un frente de organizaciones sociales alineadas con el gobierno popular se juntaron para cerrar el año pandémico y analizar la coyuntura. Proponen avanzar en varios claves para lograr la reconstrucción del país, con los y las trabajadoras como grandes protagonistas. El documento completo.

A un año de la asunción del gobierno popular del Frente de Todos, los y las trabajadoras nucleadas en la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT), la Federación de Trabajadores de la Economía Social Ltda (Ltda) y el Frente Barrial de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), emitieron un documento en el que analizan la coyuntura y hacen una serie de propuestas para encarar la reconstrucción nacional que requiere el momento histórico.

El encuentro se realizó durante la soleada jornada del 21 de diciembre, al aire libre, en el polideportivo municipal Delfo Cabrera de la localidad de Sarandí, partido de Avellaneda. Los puntos que las organizaciones pusieron en el centro del debate, de cara al 2021, y sin sacar los pies del plato, son el trabajo, la necesidad de reformular el sistema tributario, el condicionamiento del pago de la deuda externa, la relación con el poder judicial, el blindaje del sistema de salud para evitar nuevos vaciamientos y la imperiosa necesidad de que millones accedan a la tierra y a la vivienda.

Kranear publica el comunicado completo, denominado “Documento de las organizaciones sociqles para la Reconstrucción Nacional”:

El presente documento tiene por finalidad convocar a sectores del trabajo, de las Pequeñas y Medianas Empresas, organizaciones sociales, espacios académicos y organismos institucionales, a una reflexión social y política sobre el presente y futuro del trabajo, sus organizaciones, las posibles transformaciones y acciones políticas que se requieren a un año de asumido el Gobierno Nacional y Popular de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Desde luego, que el documento no intenta acotar ni cerrar el debate a partir de las premisas o análisis que puedan realizares, por el contrario, generar un debate abierto entorno del rol protagónico que tendrán los trabajadores y las trabajadoras, cualquiera sea la forma organizativa en que se encuentren y en los procesos productivos donde se inserten, para reconstrucción de nuestra patria.

Sabemos que el mundo debate estos temas, y que en nuestro país resulta muy difícil generar políticas públicas que reviertan las consecuencias sociales y económicas que dejó el saqueo macrista y que dejará la pandemia, sin embargo, también sabemos que los factores de poder real hacen su propio juego con el fin de mantener sus privilegios y están lejos de comprender la brutal desigualdad en que se encuentra nuestro pueblo, a partir de la acumulación obscena de riquezas en pocas manos.

El desafío que se nos presenta es, o seguir profundizando esas enormes brechas de desigualdad, apostando a políticas de asistencia permanente para evitar que la catástrofe se lleve todo a partir del aumento de planes sociales, o si comenzamos a pensar que no resultará suficiente con una distribución de derrame de riquezas y será hora de volver a nuestras fuentes históricas, a repasar lo pensado y realizado por nuestros líderes políticos, sociales, sindicales, intelectuales y adoptar medidas extraordinarias que requiere el actual contexto.

El presente tiene algunos aspectos inéditos, pero otros son sólo repeticiones grotescas de decisiones adoptas por los poderes económicos, que nos hacen incurrir en la trampa de pensar que lo que ellos piensan para la sociedad, es en beneficio de la sociedad, cuando en realidad sólo defienden sus propios intereses. Romper la madeja comunicacional, forjar nuevos lazos con otros sectores, promover el dialogo y soluciones para quienes resultan los más castigados, desde la perspectiva de la ampliación del concepto de ciudadanía y la democratización del debate público.

Eduardo Montes, referente de la Federación de Trabajadores de la Economía Social Ltda.

Nuestro país atravesó una debacle social, económica, cultural, política e institucional entre 2015 y 2019, el cinismo y la tergiversación de valores fueron los cimientos que sustentaron la destrucción más rápida y atroz de nuestra historia democrática. No logramos revertir ese proceso de saqueo organizado e institucional, cuando se desató la pandemia.

Si el proceso pre pandemia requería de modificar las estructuras sociales para equiparar las injusticias, el presente y el futuro requerirá de mayores esfuerzos e intensidad para generar una transformación profunda. La asistencia como instancia de emergencia es un paso necesario, pero no puede ser el que nos permita un desarrollo con justicia social.

La defensa de la condición de trabajadores y trabajadoras, su identidad individual y colectiva y su voluntad histórica de transformación es la que nos impulsa a que las posibilidades de salida deben necesariamente estar vinculadas a los sectores del trabajo, pequeñas y medianas empresas, y la invalorable dimensión del Estado.

La lucha contra la desigualdad y la injusticia social no puede ser formulado soslayando la existencia de una tensión, una disputa, un conflicto latente y con resultados inciertos. La vocación de unidad y de profundizaciones de debates y de amplitud hacia dentro de los espacios populares, será una premisa imprescindible si lo que se pretende es obtener una victoria en esa lucha.

María Raigada, senadora de la Pcia de Buenos Aires y secretaria de DDHH de la CTA del mismo distrito.

El Gobierno de Alberto y Cristina vinieron a poner en la mesa ese debate y los poderes económicos, mediáticos y judiciales, confrontan poniendo a la sociedad como rehenes, pretendiendo alimentar la idea de la anti política como sustento del chantaje institucional. El poder económico no quiere reglas de juego y rechaza de la intervención Estatal para equilibrar las desigualdades, pero quiere al Estado de socio en las pérdidas, pero cuando ese mismo Estado interviene, la actuación mediática y judicial golpea intentando poner a la sociedad a favor de corporaciones multimillonarias y evasoras.

Defender el estado de derecho y al Gobierno de Alberto y Cristina, es rol trascendente de las organizaciones sociales. Se trata de nuestro Gobierno y de nuestra lucha.

Desde esta perspectiva, las organizaciones sociales firmantes del presente, sostenemos y proponemos al debate los siguientes ejes como propuesta para la Reconstrucción de nuestro país:

1.- El trabajo como motor de crecimiento

Desde los trabajadores y trabajadoras de la Economía Social decimos que el único motor real de crecimiento y redistribución equitativa de la riqueza, el trabajo. Nuestras empresas sociales en sectores de producción, construcción, rurales y de servicios, requieren de la inversión del Estado, para el mantenimiento y expansión de nuestras fuentes laborales. El Estado debe ser generador de fuentes de trabajo, no de aumentos de planes sociales. Trabajo digno y con derechos.

Juan Vitta, del Frente Barrial de la CTA.

2.- Impuestos y Servicios Públicos

Los sectores concentrados de la economía y las financias, que fueron verdaderos beneficiarios de las políticas neoliberales macristas, deben pagar más. Es imprescindible una modificación del esquema tributario, donde paguen los que más tienen y se castigue con severidad la evasión y la especulación.

Los servicios públicos como fuente inagotable de negocios para las empresas amigas del macrismo y los expoliadores de nuestras riquezas naturales, debe ser enjuiciados y que las empresas prestadoras de servicios públicos deben adecuar sus servicios y cuadros tarifarios a las necesidades reales de nuestro pueblo, favoreciendo la producción y subsidiando a las familias vulneradas y no a los barrios privados, country, barrios lujos.

3.- FMI

Así como Néstor Kirchner tuvo el coraje sacar al Fondo Monetario Internacional de las decisiones soberanas del Estado, sostenemos la negociación con el FMI que resuelva el feroz endeudamiento del macrismo que mantiene el Gobierno Nacional, pero con todo nuestro pueblo, dentro.

Adherimos al documento emitido por el Bloque del Frente de Todxs del Senado de la Nación de fecha 16 de Noviembre de 2020, sobre la imprescindible necesidad de investigar profundamente el destino de los 44 mil millones de dólares prestados y fugados de nuestro país, con la complicidad o autoría directa del Mauricio Macri y su gobierno de saqueo y la responsabilidad inexcusable y admitida del FMI, como modo de establecer una negociación seria.

Compartimos que “Asumir la responsabilidad de cada parte es esencial para que la negociación que próximamente se inicie resulte transparente, efectiva, de buena fe y sobre todo; para que los resultados que surjan de la misma contemplen la proporcionalidad de la responsabilidad compartida en el rápido, desproporcionado e inútil endeudamiento con ese organismo al que llegó nuestro país.”

Cristian Miño, presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo.

4.- Justicia
Es imprescindible una modificación profunda del Poder Judicial. No es admisible el mantenimiento de Presos Políticos a un año de gobierno popular. El lawfare como herramienta de persecución política, mediática y judicial estructurada durante el macrismo, permanece intacta y su poder de golpear a las instituciones, también. La Corte Suprema de Justicia como reflejo del Poder Judicial desprestigiado, privilegiando la defensa corporativa de jueces y fiscales macristas, son la estructura que garantiza impunidad a los saqueadores de nuestro pueblo. La principal responsabilidad de saber quiénes, como y donde fugaron el feroz endeudamiento de nuestra nación, es el Poder Judicial, son cómplices por inacción.

5.- Salud

La pandemia no sólo demostró una enorme desigualdad, sino un sistema de salud devastado por las políticas neoliberales. Resulta imperioso que la salud publica posea fondos permanentes e inmodificables por simples decisiones del Poder Ejecutivo. El Presupuesto en Salud debe requerir de mayorías especiales para ser modificadas por vía legislativa. Los trabajadores y trabajadoras de las organizaciones sociales de la Economía Social también podrán ser considerados y consideradas como agentes de salud y como instrumentos de difusión de buenas prácticas en salud.
El acceso al agua, no puede resultar ajeno como elemento esencial para el mejoramiento de las condiciones de vida y de salud. Un programa de trabajo que incluya a las organizaciones sociales de la Economía Social, constituye factor dinamizador desde ambas perspectivas.

5.- Hábitat y Vivienda

El enorme déficit de vivienda y la necesidad de protección del medio ambiente, son una constante en los sectores populares, resulta indispensable la creación de políticas sustentables respecto del ambiente, pero que comience a revertir la inequidad social que provoca la falta de acceso a una vivienda digna. Nuestras organizaciones de trabajadores y trabajadoras de la construcción se encuentran dispuestas a participar de la decisión y de las acciones políticas.

6.- La distribución de la Tierra

Nuestras organizaciones de trabajadores y trabajadoras del campo, son instrumentos de acceso a la soberanía alimentaria para nuestro pueblo. La producción agroecológica a través de pequeños productores familiares, promueve una modificación sustancial en el precio de los alimentos. Alentar una política de arrendamiento rural no especulativo, la defensa de la tierra para la producción y el desarrollo de mercados comercializadores locales, deberán ser decisiones de los gobiernos nacional, provincial y municipal, que acompañaremos.

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