“Cantar con Ricardo siempre fue uno de esos sueños pendientes”

El correntino Yacaré Manso conversó con Kranear sobre su último trabajo, YacaRockNacional, en el que interpreta clásicos del rock con el ritmo y los timbres del género litoraleño, que acaba de ser declarado patrimonio de la humanidad. Un repaso de su carrera, el impacto de la pandemia, su opinión sobre la protección del Estado.

Por Rodrigo García. Portada: Camila Villa.

Rauly Martínez, más conocido como Yacaré Manso, acaba de estrenar en las plataformas digitales el tema “El Oso”, con Ricardo Mollo como invitado de lujo. El clásico de Mauricio Birabent (Moris) es el sexto y último adelanto de su nuevo disco YacaRockNacional, compuesto de canciones del rock argentino en versión chamamé, y con varios invitados.

Aprovechamos el lanzamiento también para charlar con Yacaré no solo de su nuevo trabajo, y su carrera, sino también de sus días como músico callejero, recién arribado a Buenos Aires desde su Corrientes natal, cuando se ganó la vida tocando en el subte y tuvo que vivir un tiempo en la calle. También conversamos sobre la pandemia y el rol del Estado.

¿Cómo tomaste la noticia de que el Chamamé fue declarado “patrimonio de la humanidad”?

Me parece el reconocimiento más importante para uno de los géneros del folklore argentino en los últimos 20 años. El chamamé siempre estuvo mirando todo desde el otro lado del alambrado. Era hora de que la humanidad se de cuenta del sonido ancestral del chamamé.

¿De dónde nace la idea de fusionar el chamamé con el rock nacional?

De una guitarreada con amigos, me había quedado sin chamamés en el repertorio y comencé a rasguear “Muy despacito” de Los Piojos y calzó justo. Así empezó la búsqueda de ver si todas esas canciones que habían marcado mi vida, encuadraban dentro del género. Así fue como se terminó conformando el repertorio sonoro de mi vida; canciones del rock argentino convertidas en chamamé.

¿Porque elegiste a Ricardo Mollo para que cantara con vos El oso?

Cantar con Ricardo siempre fue uno de esos sueños pendientes. Ya habíamos tenido un intento allá por 2017 para mi disco . Luego perdimos contacto por un tiempo hasta que las redes volvieron a juntarnos. Hablamos por celular y combinamos el tema, las partes, y los arreglos de guitarra a cargo de Juampi Espina, le dieron el toque final para una hermosísima versión regionalizada de un clásico de Moris. Quedamos muy conformes. Como si fuera poco hicimos un video con animaciones e ilustraciones a cargo de Camila Villa que lo pueden ver en mi canal de YouTube, con el fin de seguir acompañando en la lucha por los humedales y sumando nuestras voces al pedido por la Ley de Humedales.

¿Cómo fue que elegiste cada invitado para cada canción? ¿Primero surgió la canción que quería tocar y después se te ocurrió quien la debía cantar?

Primero armé el repertorio del disco y luego fui viendo quién quedaría mejor según el timbre de voz. La verdad es que se armó una linda ronda chamamecera con referentes de la vieja y nueva escuela. Compartir con Hilda, Mollo, Loli Molina, El Plan De La Mariposa, entre otrxs, fue un lindo regalo del chamamé hacia mí. La idea de acercar el género a mis colegas más contemporáneos fue medio estratégico. Me interesa que puedan hurgar más sobre la sonoridad del litoral. Hay algo muy hermoso en el monte y en el río, que seguramente les puede servir para futuras canciones.

Vos naciste en Corrientes, pero te radicaste en Buenos Aires. ¿Eso se debe a que Dios está en todas partes pero atiende en solo en Buenos Aires?

Más allá de esa frase hecha, la cocina cultural de Buenos Aires es inacabable. Todos los días se está descubriendo algo nuevo en esta ciudad. Las posibilidades y variedades artísticas no dejan de hervir en cada rincón. Para una persona inquieta y con ganas de producir todo el tiempo, es imposible que esta ciudad no sea el centro de atención de mis deseos. Aunque a veces es importantísima y necesaria esa bocanada de aire de río (Uruguay o Paraná) para volver a sumergir en este caldo incesante.

¿Seguís teniendo el sello independiente “dOsMangos”?

El sello está latente siempre. Sigo siempre a la pesca de algún talento del subte o las peatonales, para poder grabarles sus canciones. Es importante acompañar los sueños de quienes aún no han podido registrar sus obras por falta de dinero o equipamiento. Tengo la suerte de tener un estudio en casa, y con eso quiero dar la posibilidad de abrazar a lxs colegas, desde el amor y sobre todo desde ese lugar que alguna vez me tocó: no tener cómo grabar y que amigos que sí podían me ayudaban a mí. Hay que ser generoso con la vida. Ella nos da, pues nosotros tenemos que seguir la cadena.

¿Qué recuerdos tenés de tu época de músico callejero?

Lindos recuerdos, en el subte de 14 a 21:30, juntando billetes, monedas, conociendo gente trabajadora, gente que sufren abuso de poder por ser artistas. Ahí ves la calaña de los que no dejan soñar a los demás. Pero se vivía igual, a fuerza de canto y guitarra. Supe valorar esos tiempos por eso hoy los traigo al presente, porque forma parte de lo que soy como artista hoy. Puedo cantar en una plaza sin que haya sonido, me la banco, porque canté cuatro meses en el subte con un montón de gente hablando y con el ruido del subte en las vías. Se curte el artista en las calles, se curte la persona. Dejás de ser un gurí de pueblo y abrís los ojos ante todo. Te plantás y salís adelante como sea, para llenar la gorra y poder comer al final del día.

¿Y de vivir en la calle? ¿Cómo es la gente con las personas en esa situación?

No es una linda experiencia vivir en la calle. No tener techo (luego de que nunca me haya faltado). Siempre tuve lo justo y necesario viviendo con mis abuelos, jamás faltó techo, comida, educación, una cama calentita y un buen guiso. La calle no tiene nada de eso. La gente ayuda, otros ignoran, los que menos pueden son los que más ayudan.

¿Cómo ve la situación económica del país y cómo se manejan los Gobiernos con respecto a las provincias?

Creo que estamos saliendo de a poco y como se puede con lo que dejó la gestión anterior. Para colmo toca una pandemia en el peor momento. Agradezco al Estado presente, haciendo magia con lo que quedó, tratando de sacar a flote un país con muchos recursos y malas gestiones. Se intenta u país más federal. Valoro lo que se está haciendo con los trenes. Reflotar el transporte de carga. Vengo de abuelo ferroviario y me emociona ver que cada día se reabren viejas estaciones. Es esperanzadora la vuelta del tren, motor de un país en su momento.

¿Cómo te ha tratado la pandemia a nivel personal y musical?

He trabajado mucho de todas formas. Participé en varios eventos solidarios para espacios culturales y hospitales. En uno se juntó u millón y medio de pesos para un hospital de La Quiaca, me invitó León Gieco a participar y fue una gran enseñanza de parte de uno de mis máximos referentes. En lo personal costó. Perdí la rutina del estudio que tengo, ahí es mi fuente de ingreso semanal con producciones. El hecho de no poder hacer nada presencial en su momento me complicó. De a poco y con cuidados nos vamos reencontrando con la actividad.

¿Qué tan manso se puede ser en una Argentina inquieta, inestable y complicada?

Los artistas somos inquietos de por sí, si sos manso te comen los piojos. Complicado es siempre para lxs artistas independientes. Pero es lo que elegimos y llevamos adelante nuestra profesión con muchísima dignidad. El Estado también se hizo presente con los trabajadores de la cultura, quienes recibimos el apoyo para poder sostener un poco la actividad cultural. Esas cosas se agradecen, otro gobierno no lo hubiera hecho.

YacaRockNacional será lanzado a través del Club del Disco el próximo 27 de agosto. Además de Mollo, el trabajo tiene como invitados a Hilda Lizarazu, Loli Molina, Noelia Recalde, Clara Cantore y El Plan de La Mariposa, entre otrxs.

Video El oso, con Ricardo Mollo:

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