“Nadie se salva ni crece solo”

Parece un hombre orquesta, porque está en todo, incluso, en la tarea de defender las condiciones de trabajo de las y los músicos, por medio de las organizaciones gremiales de la actividad. En unos días presentará su tercer disco solista, con el que celebra sus primeros diez años de carrera.

Entrevista: Ramiro Abrevaya. Foto: Tute Delacroix

Iván Salo cumple con las características típicas de un artista independiente contemporáneo: es un hombre orquesta. Músico, compositor, intérprete, productor, periodista, también hace prensa y, en especial, trabaja duro y parejo en defensa de los derechos de los músicos. Después de tocar durante varios años, entendió que su profesión iba más allá de componer y producir canciones, y que había que organizarse para garantizar condiciones dignas de trabajo. Y en una buena parte, lo logró. Integró el Comité Representativo del INAMU (Instituto Nacional de la Música) y hoy es parte de la Comisión Directiva de la UMI (Unión de Músicos Independientes).

En 2013 editó su primer disco, Otra percepción, y en 2017 llegó el turno de Despierta. En unos días presentará “Decantado”, su tercer álbum de canciones, para celebrar así sus diez años de carrera solista.

¿Cuál es el primer recuerdo que sientas que te marcó el camino artístico?

Estoy sentado en la mesa de un pub, en Almagro. Tengo 5 o 6 años y junto a mi hermano (dos años mayor que yo) estamos viendo tocar a nuestro viejo, que es el líder de una banda de rock. En ese momento sentí que yo quería hacer eso: estar sobre un escenario, cantar mis canciones y que la gente disfrute viendo mi show.

Acabás de lanzar tu tercer disco Decantado y se me viene a la cabeza un buen vino, añejado. Esto coincide con tus diez años de solista, un número redondo. ¿Cómo estás viviendo este momento y por qué elegiste ese título para tu nuevo trabajo?

Decantado llega en un momento de madurez de mi trayectoria musical. Si bien toco hace casi veinte años, cumplo una década como Iván Salo, es decir como músico solista. Y siento que el camino recorrido me ha dado las herramientas necesarias para llegar a la actualidad de la mejor manera. Considero que estas nueve canciones representan mi manera de ver, sentir y pensar la música. Creo que se trata del disco más personal y con el que me siento más conforme. El título surgió como un anagrama o un juego de palabras entre: década, cantar y decantar.

Bien ahí. Ahora sintetizá en otras palabras el espíritu del disco.
Canción. Esperanza. Pulsión.

El disco está producido durante la pandemia pero tiene una vibra positiva, transmite calma desde las letras y la música. ¿Cómo fue gestar algo tan sensible como un disco en un marco general tan angustiante?

Soy una persona resiliente. Ante la adversidad, trato de salir con mucha fuerza y buena vibra: siempre veo la mitad llena del vaso. Y eso mismo traté de plasmar en Decantado. Gran parte del disco fue compuesto y grabado en cuarentena, partiendo de la intimidad del hogar y como una catarsis creativa frente al encierro y la incertidumbre que la realidad planteaba a mí alrededor. Frente al temor y la oscuridad de esos días, hallé en la música y la composición una luz de esperanza. Estas canciones son el resultado de una búsqueda creativa y espiritual. No fue sencillo, pero más allá de las complicaciones lógicas por no poder ir a un estudio de grabación (entre otras limitaciones), tomé como una especie de desafío poder terminar el disco. Hoy, viviendo otra realidad y con el disco girando por el universo, ¡la satisfacción es doble!

Durante el proceso de composición, ¿sos ansioso por cerrar las canciones o les das tiempo para que se acomoden?

Jamás apuro una canción. Ella misma me va dictando sus tiempos. Tanto es así que a veces retomo canciones o ideas olvidadas, escritas hace años, pero que han madurado y ya están para ser grabadas. Creo en la decantación de las canciones, y de las ideas.

¿Qué emociones te invaden durante ese proceso?

Uff, muchísimas: placer, sensibilidad, éxtasis, alegría, intensidad, melancolía, pero hay algo difícil de describir, que sucede cuando estoy componiendo una canción y entro en una especie de no-tiempo y no-lugar. Durante ese momento pierdo la noción de tiempo y espacio. Tanto es así que pueden pasar 5 o 7 horas y para mí fue un abrir y cerrar de ojos. Eso es maravilloso.

¿Un consejo para evitar el bloqueo creativo?

Experimentar (no aferrarse a lo virtual, salir a la calle, conocer gente, viajar, vivir la realidad). Jugar (no tomarse todo tan en serio, ni la música como un deber o un mandato, animarse a ser niñxs y a desterrar los prejuicios). Cambiar (no quedarse quieto, moverse, atreverse a andar otros senderos, no caminados).

Sos músico y además trabajás activamente por los derechos de los músicos. Contanos un poco sobre esta otra cara de Iván.

Me di cuenta hace varios años que ser músicx es mucho más que componer, grabar y tocar canciones. Considero que es una responsabilidad enorme, que abarca muchas otras cuestiones. Y para eso, es necesario defender nuestra actividad y nuestros derechos. Milité y milito activamente por la defensa de los derechos de lxs músicxs, y es algo que me enseñó también a ser más solidario, a ayudar a los demás y a darme cuenta de que nadie se salva ni crece solx.

La actividad musical suele ser un camino duro, en el que un puñado vive dignamente de su obra. ¿Qué opinás sobre esto? ¿Pensás que hay chance de que se revierta?

Julio Cortázar (escritor que admiro) escribió alguna vez: “Nada está perdido, si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido, y que hay que empezar de nuevo”. Creo que hay que cambiar el chip. Y para que eso pase, lxs primerxs que tenemos que hacer el cambio somos lxs músicxs. Tenemos que defender nuestros derechos, nuestro salario y las condiciones en las que se desarrolla nuestra actividad. Si no nos valoramos nosotrxs, nadie lo hará. Por ejemplo, me parece una vergüenza lo que las plataformas digitales le pagan a lxs músicxs. Y la ecuación es sencilla: sin nuestras canciones, ellos no ganarían un centavo. Viven de nuestra música, y nos pagan miserias. El día que entendamos lo que valemos, todo empezará a cambiar. Claro que hay chance de revertir esta injusticia, sólo tenemos que cambiar el chip.

Si mirás a futuro, ¿adónde soñás llegar con tu música?

Lo primero que me viene a la mente es la presentación de Decantado, el 11 de noviembre en Palermo (*). Después, lo único que necesito para el futuro es una guitarra, ideas para componer mis canciones, y alguien que quiera escuchar mi música. Con eso ya soy feliz. No pienso en llenar estadios, sino corazones. Si vienen cosas más lindas, serán bienvenidas.

L@s Nº1 de Iván Salo.

EL/LA prócer del rock nacional: Fito Páez
EL/LA Músic@ internacional: Bob Marley
LA Banda: The Beatles
LA Canción: Across the universe
EL género musical: Rock
EL Disco: El amor después del amor
EL Show que hayas visto: INDIO en Estadio Único de La Plata (2008)
¿Fender o Gibson?: Gibson
LA Peli: The Truman Show
LA Serie: Breaking Bad
LA radio argentina de todos los tiempos: Rock And Pop
EL/LA prócer de la radio argentina: Lalo Mir
El/LA President@ de Argentina: Cristina Fernández de Kirchner
LA Bebida sin alcohol: Jugo de naranja exprimido
LA Bebida alcohólica: cerveza (artesanal)
LA Comida: Alcaucil
LA Infusión: Té
EL Postre: Frutillas con crema
LA Ciudad: París
LA Canción compuesta por Ivan Salo (no vale decir “la que está por venir): “Mientras todo pasa”

Ivan Salo presenta oficialmente Decantado el próximo jueves 11 de noviembre a las 22 horas en LUCILLE, Gorriti 5520, Palermo, CABA.

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