“Las unidades básicas son el puente entre nuestra organización y el pueblo”

Berenice Ianez se sumó a La Cámpora durante el conflicto con las patronales agrarias, y no paró más, siempre en el territorio. Hoy es candidata a legisladora porteña por el Frente de Todos. En un parate entre las recorridas de campaña, dialogó con Kranear sobre política, militancia y gobierno en contexto de pandemia.

Por Mariano Abrevaya Dios

Berenice siempre militó en la comuna 3. Fue responsable de la Unidad Básica “Néstor Kirchner” y luego su responsabilidad política pasó a ser comunal. En 2011 fue una de las integrantes de la camada de militantes camporistas que fue elegida como comunera, hasta 2015. Unos meses después, cuando La Cámpora Ciudad de Buenos Aires decide reformular parte de su estructura orgánica para adecuarse a una época de resistencia y acumulación (se crearon los frentes de mujeres y disidencias, personas mayores y economía social), ella pasó a formar parte de la Mesa Ejecutiva, o Territorial, en el distrito. Ahí sigue hasta hoy, y si los números de la elección del 14/11 acompañan, a los 39 años se convertirá en legisladora por el Frente de Todos.

Es justamente en la legislatura porteña, un mediodía de un día hábil, donde Kranear conversa con ella. La primera pregunta apunta a la campaña electoral.

“Está buena la experiencia de recorrer y conocer distintas realidades y trabajos territoriales que se desarrollan en la Ciudad. Toda campaña tiene una parte que es para afuera, de cara a la sociedad, y otra hacia el interior de nuestra fuerza política, que te permite tener una idea clara de las demandas puntuales que hay en los barrios, con los que te vas dando una perspectiva también de los temas que te gustaría acompañar o realizar un seguimiento dentro de la legislatura, en caso de que entres, por supuesto”.

Durante las presentaciones, reuniones, encuentros, recorridas, Berenice viene trabajando, en especial, la agenda social: el acceso a la vivienda, los censos de urbanización de los barrios populares, las mesas de participación ciudadana, el seguimiento de las obras del gobierno porteño, y ahora menciona, particularmente, los ejes salud mental y género, demandas que aparecieron con mucha fuerza en los barrios. Dice: “durante la pandemia la mayoría de los centros integrales de la mujer del gobierno porteño estuvieron cerrados, y eso tuvo efectos negativos, y también hay mucho pedido de psicólogo y psicóloga para acompañar los procesos individuales de muchas personas”.

En el Sur de la Ciudad hubo un ausentismo de parte de muchos votantes que en el 2019 acompañaron al Frente de Todos. ¿Qué lectura hacés?

“Creo que tiene que ver con una conjunción de circunstancias. Uno, que todavía estábamos saliendo de la pandemia, y había miedo, en especial entre las personas mayores. También está lo económico, mucha gente la pasó muy mal, y aparte nuestra fuerza no fue a internas y tuvimos una lista única.Por otro lado, no había mucho clima de campaña en la sociedad, y fue muy difícil plantear una perspectiva de futuro, en términos electorales, cuando todavía había muchas necesidades por resolver. Por último, me parece que nuestros votantes tenían una expectativa que en parte no pudimos cumplir en estos dos años de gobierno”.

“Las medidas del gobierno nacional fueron insuficientes, por el contexto de pandemia, pero si vos hubieras tenido aparte un Estado porteño que también acompañe, quizá estaríamos hablando de otro escenario. Larreta no tiró una medida para los y las trabajadoras, tampoco para los sectores de la economía popular ni para los y las jóvenes, que tienen muchosproblemas para acceder a un trabajo, ni los adultos mayores, ni los comerciantes ni las pymes. Estamos hablando del distrito más rico del país, que no solo no aporta sino que viene recortando en materia social, en el presupuesto educativo, en el área de salud”.

Ahora comienza a reactivarse fuerte la economía.

“Sí, el desafío pasa por ver cómo logras que este crecimiento económico se refleje en el conjunto y no quede en manos de un solo sector”.

Los cinco vivos que mencionó Cristina en La Plata, el año pasado.

“Exacto. Esto ahora lo vemos con la pelea por el tema de los precios. No se puede aumentar los salarios todas las semanas, pero sí lo hacen los precios, entonces para congelar hay que hacer un seguimiento, y eso acá en la Ciudad depende de Larreta. Esta es una discusión central en este momento, y tiene que ver con la producción y distribución de la riqueza en la Argentina”.

“Acá en la Ciudad el problema es Horacio Rodríguez Larreta. Y esto hay que visibilizarlo entre los vecinos y vecinas, porque si no parece que todo es responsabilidad del gobierno nacional. Se presenta como un jefe de gobierno o intendente, según le convenga, y eso complejiza, porque hay un proceso en la Ciudad que nunca se terminó de concretar, por decisión del oficialismo, que son las comunas, y la implementación efectiva de la Ley 1.777, o la falta de obras estructurales, en catorce años de gobierno, como los procesos de urbanización, el acceso a la vivienda, el mal funcionamiento de los Centros de Salud, el no hospital de la Comuna 8, la falta de vacantes, todos los años, principalmente para los jardines de infantes. Todo esto predispone mal a mucha gente, y aparte, hay un alto grado de despolitización , y esto hay que tenerlo en cuenta, reconocerlo, para volver a transformarlo”.

Hace unos días Berenice participó de la inauguración de la UB Malvinas Argentinas que la organización inauguró en la Comuna 10.

Hay otra vez en la calle un discurso en relación a que todos son lo mismo, ¿no?

“Mucho, sí, y creo que se trata también de un corrimiento de la agenda hacia la derecha, pero es muy llamativo, por ejemplo, que Milei acá en la Ciudad tuvo un acompañamiento muy homogéneo. Sacó 13 por ciento en todas las comunas, desde la más rica, hasta la más pobre. No se trata de la figura política sino de un voto bronca, muy emocional, que tiene que ver con la frustración individual y colectiva por haber atravesado la pandemia. No somos del todo conscientes de todas las secuelas que está dejando eso, en especial en materia laboral”.

Eso se refleja por ejemplo en las cifras de pobreza e indigencia.

“Sí, y creo que este asunto tiene que ser parte del horizonte central de nuestro gobierno y fuerza política durante los próximos dos años: la generación de puestos de trabajo. Gobernar es generar trabajo, como decía Perón, y eso hoy está más vigente que nunca, y lo mismo con la distribución de los recursos y la riqueza. Otro punto trascendental es el tema de la deuda, y cómo generar un acuerdo con el FMI, en el que la prioridad la tenga el país y los argentinos y argentinas. Como se dijo en el acto de Néstor, primero crecemos y después pagamos”.

Nieta de abuelos peronistas y parte de una familia de tradición radical, que se kirchnerizaría durante la Década Ganada, Berenice tuvo una experiencia de participación temprana, siendo una alumna de escuela primaria, gracias al compromiso que sus padres tenían con la cooperadora de la escuela. Ahí puede que haya germinado la vocación de participación y compromiso con el bien común, la causa colectiva.

En el secundario comenzó a militar de manera orgánica en distintas agrupaciones estudiantiles. Se terminaba la década del noventa, y en la calle había mucho malestar, necesidades y razones para sumarse a dar peleas contra un sistema político que se miraba el ombligo y un Estado que había rifado el patrimonio nacional y abandonado a las mayorías. En 2005, ya con Néstor presidente, ingresó a trabajar al Estado nacional, en la Secretaría de Industria y Comercio, y allí comenzó a militar en el gremio de los empleados estatales, ATE. Antes se había acercado y participado del movimiento de fábricas recuperadas, un fenómeno de lucha que había nacido con el nuevo siglo, y en plena crisis neoliberal.

La actual candidata a legisladora sigue estudiando la carrera de Sociología, y trata de sostener la cursada y aprobación de por lo menos una materia por cuatrimestre. Tiene tres hijos y no le alcanza el tiempo, yendo de acá para allá, con agenda muy apretada de obligaciones y compromisos. Pero no pierde la alegría ni la sonrisa, más aún cuando se hace un rato para hablar de política, militancia y organización. Se sumó a La Cámpora en 2008, atraída por el volumen político de los gobiernos de Néstor y Cristina, y por el enfrentamiento con las patronales agrarias. Por ese entonces, la organización le daba forma a su primera Mesa de Conducción Nacional.

El sábado se inauguró una nueva UB, en la Comuna 10. ¿Qué significa para vos un acontecimiento de ese tipo?

“Nuestro dispositivo político es muy sensible a las demandas, y por eso durante la pandemia se reformularon las prioridades y se laburó para garantizar el acceso a la comida, entre otros asuntos urgentes. Que se sigan abrieron básicas muestra que seguimos apostando al desarrollo territorial y a la construcción de esas mayorías de las que nos habla Cristina, para no solo gobernar con mayores niveles de representación, sino también para construir un país en el que estén incluidos todos y todas las argentinas”.

“También tiene que ver con el rol de la militancia en este proceso político. Nosotros podemos tener incertidumbres en los análisis sobre la realidad, pero me parece que hay algo que está claro, que es la función de la militancia de cara a la sociedad, la construcción de nuestro proyecto político y del poder popular. La militancia sigue apostado a la construcción territorial, que es donde nosotros, logramos hacer el cara a cara, o como dijo Néstor en el video, rancho peronista por rancho peronista, y en ese sentido, las unidades básicas son el puente no solo entre el Estado y la sociedad sino también el de nuestra organización con el pueblo. Sabemos que en las básicas siempre hay un compañero o una compañera dispuesta a dejarlo todo para dar una mano donde haya que hacerlo”.

Berenice y el resto de los compañeros y compañeras en el homenaje la familia Demonty realiza todos los años para recordar a Ezequiel y condenar cualquier tipo de violencia institucional.

Vos justamente venís de la militancia territorial. ¿Creés que nuestra fuerza política debería apostar más seguido a este tipo de candidaturas?

“La militancia tiene un rol a cumplir, que tiene que ver con estar cerca de las necesidades y angustias que atraviesan a nuestro pueblo, porque somos parte de ese pueblo, y está muy bien que logre representación en las listas y en los lugares de gestión, pero sobre todo tiene que estar ahí donde se definen las construcciones políticas, o sea, el poder popular. La militancia tiene que aportar su mirada, su verdad relativa y contribuir al proyecto político. Cuanto más compañeros y compañeras de la militancia haya en los lugares de decisión, mejor nos va”.

En un pasaje del video de Néstor, por el 27 de octubre, él planteaba que hay que preguntarse permanentemente para qué se hace política.

“Totalmente, y creo que hay que preguntarse esto todos los días. No estamos en política para ocupar un lugar, sino para hablar de la construcción colectiva, la liberación nacional, un proyecto revolucionario, y cuando lo escuchaba a Néstor pensaba hace cuánto que no incluimos esa palabra en nuestro vocabulario militante. Hay que salir de los lugares de comodidad y combatir el estatus quo: esa es una condición de la militancia. La militancia, en la política, es el factor más dinámico, y como tal es el que debate, el que empuja, es el que menos condicionamientos tiene, porque la militancia no le debe nada a nadie”.

¿Cómo se sigue después del 14/11?

“Tenemos que graficar de manera más clara para qué lado queremos ir durante la pos pandemia, me parece que esa es la discusión de los próximos dos años, y que tiene que ver con el rumbo que toma el gobierno, también de cara al 2023”.

¿Qué temas te gustaría trabajar como legisladora?

“Somos varios los que estamos en la lista, y está bueno que esa discusión la hagamos de manera colectiva, para pensar cómo nos dividimos los temas, pero yo en lo particular vengo laburando la agenda social, y algunos temas de Seguridad, para construir un puente con lo que se está laburando en el Congreso, teniendo en cuenta además de que se trata de una demanda muy fuerte de parte de la sociedad, en especial en los sectores populares”.

Para el cierre, Berenice aborda una vez más el asunto de la estructura de la organización. “Creo que es necesario cada un periodo de tiempo reformular algunas cuestiones, para pensar en la representación de los compañeros y compañeras que son más jóvenes, los que tienen una responsabilidad institucional o de gestión, los que están abocados a la construcción territorial”, dice, y señala que “cada tanto –luego de una elección, por ejemplo- repensar nuestra práctica militante está buenísimo, porque tiene que ver con poder encontrarle la continuidad a nuestro propio proceso organizativo, para que no se estanque, o para que no esté disociado del momento político e histórico del país”.

Luego del saludo, y mientras le suena de manera insistente el celular, sale corriendo a su próxima actividad. Tiene que tomarse un subte y ya se le hizo tarde.

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