Foto portada: Gustavo Gavotti.

“El amor después del amor” es el disco más vendido en toda la carrera de Fito Páez y a su vez es el disco más vendido de toda la historia del rock nacional (supera ampliamente el millón de copias), y también uno de los más recordados. No hace falta ser fan del rosarino, para conocer a la perfección la letra y la melodía de himnos como “Dos días en la vida”, “Un vestido y un amor” y “Tumbas de la gloria”. Treinta años después “El amor después del amor” es sin dudas una obra icono de nuestra música popular.
Cuando Fito Páez dice “Yo puse las canciones en tu walkman”, frase que pertenece al tema: Al lado del camino, tiene mucha razón.

Para el año 1992 Fito era un músico destacado en el rock nacional: ya había formado parte de la banda de Charly García, ya se codeaba con Luis Alberto Spinetta y ya había editado grandes discos como Del 63, Giros y Ciudad de pobres corazones.

Fito venía de vivir acaso el momento más duro de su vida, el asesinato de su abuela, tía y empleada doméstica que las acompañaba, que además estaba embarazada. El hecho lo marcaría para siempre. Páez atravesó su propio infierno personal, que fue clave acaso para la concepción de “El amor después del amor”, y sus relaciones sentimentales con Fabiana Cantilo primero y Cecilia Roth, después, también fueron fundamentales para la composición del disco.

Pero no solo en el disco Fito habla de amores de parejas, sino también del amor por sus abuelas; vivir sin amor es una enfermedad, dijo el rosarino alguna vez.

Se especuló hasta último momento que la celebración por las tres décadas de “El amor después del amor” fuese en el estadio de Vélez Sarfield, como en el 93, pero el lugar elegido finalmente, fue el Movistar Arena, en Villa Crespo, por medio de ocho conciertos (ya realizó seis), con entradas agotadas. Fito está más vigente que nunca, no solo en materia de convocatoria, sino por su nivel artístico.

Marcelo Fernández Bitarm, en su libro “50 años de rock en Argentina”, menciona que se agotaron 30 mil copias en dos días y 20 mil más en una semana. Fito Páez había llenado diez veces el Teatro Gran Rex y a fin de año llevaba vendidas 175 mil unidades. A mediados de 1993, el disco se convirtió en cuádruple platino. Ese año, dio 120 shows y metió dos Vélez Sarfield (el 24 y 25 de abril) en los que participaron 85 mil personas.

El álbum se estimó en un presupuesto de 150 mil dólares. Fue producido por el chileno Carlos Nerea (quien fue técnico de sonido de Prince) y el ingeniero de sonido fue el inglés Nigel Walker (que trabajó con Pink Floyd y Paul McCartney).

Fito Páez compuso los 14 temas del álbum (“La Rueda Mágica” junto con Charly García). Los músicos que grabaron junto a él fueron Tweety González –en programación y órgano-, Ulises Butrón –en guitarra-, Guillermo Vadalá –en bajo- y Daniel Colombres –en batería-. Lo más llamativo de este disco son sus colaboraciones: Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro, Mercedes Sosa, Fabiana Cantilo y Celeste Carballo, quienes aportaron sus voces y también dejaron su huella en el disco más exitoso del rock argentino.

Luego de las presentaciones pendientes en el Movistar Arena, Fito llevará la gira del legendario disco hacia Estados Unidos, Venezuela, España, Uruguay y Chile, para finalizar en Rosario, su ciudad natal, el 8 de diciembre. En 2023 el tour continuará y ofrecerá más fechas en nuestro país, así como conciertos en Israel, Colombia, Paraguay, Brasil, Ecuador, México, Costa Rica, República Dominicana, Puerto Rico, Canadá y diferentes ciudades de Europa.