Eva Duarte de Perón


(Los Toldos, provincia de Buenos Aires, 1919 - Ciudad de Buenos Aires, 26 de julio de 1952)

Actriz y Abanderada de los Humildes. A los 16 años arriba a la ciudad de Buenos Aires buscando un porvenir. Sola, sin recursos ni educación, se enfrenta a un ambiente artístico hostil. En enero de 1944 conoce al coronel Juan Domingo Perón en un festival en beneficio de las víctimas del terremoto sanjuanino. Contraen matrimonio en 1945. Al poco tiempo, Perón es destituido de la Secretaría de Trabajo y confinado en la isla de Martín García.

Eva se pone en contacto con los sectores del ejército afines a su marido y con los trabajadores que se habían beneficiado con las medidas sociales impulsadas por Perón desde su cargo. El 17 de octubre miles y miles de “descamisados” inundan el centro de Buenos Aires para exigir la liberación de su líder. Perón arrasa en las elecciones presidenciales de febrero de 1946 y ella no acepta ningún cargo oficial. El 8 de julio de 1948 se pone al frente de la Fundación Eva Perón, con la que desarrolla una descomunal tarea social para todos los niños, ancianos y madres solteras pertenecientes a los sectores más humildes de la población.

El 26 de julio 1949 funda el Partido Peronista Femenino (PPF) en el Teatro Nacional Cervantes. Evita pasó a la inmortalidad el 26 de julio de 1952, siendo muy joven, a causa de una leucemia. El Pueblo la despidió durante 14 días ininterrumpidos. La noche del 22 de noviembre de 1955, bajo el régimen de la “Fusiladora” que derrocó a Perón, un comando al mando del teniente coronel Carlos de Moori Koenig secuestró su cuerpo de la CGT. En el 2011, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó construir dos enormes murales con dos versiones de su rostro en las fachadas norte (pose combativa) y sur (con una sonrisa, agradecida) del edificio del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. En el 2012, el gobierno nacional imprimió billetes de 100 pesos con su figura. Y el torneo Inicial del fútbol de primera división lleva su nombre. Su legado político y humanitario sigue flameando en las banderas que levanta la militancia política juvenil.