¡FAH! 2025 busca consolidar a la historieta como punto de convergencia cultural: un festival diverso, gratuito y con fuerte apuesta política en tiempos de ajuste. Conversamos con Martín Mengucci, gerente de proyectos de la Cámara Argentina del Libro, sobre esta nueva edición y la falta de apoyo estatal que la rodea.

El año pasado se hizo la primera edición del festival en Adrogué. ¿Qué balance hicieron?
Fue, de alguna manera, una prueba piloto. Conceptualmente estuvo muy bien: las editoriales que participaron y las actividades programadas salieron de acuerdo a lo planeado. Todo funcionó. Tal vez faltó un poco de público, algo lógico porque en el conurbano la convocatoria es más compleja. Este se realiza en el Centro Cultural Rojas, un espacio que allana bastante el camino. Tenemos muchas expectativas.

¿Qué aprendieron de aquella experiencia y cómo se prepararon para esta segunda edición?
El año pasado yo acompañé más desde lo administrativo, “tocando de oído”, y la comisión de historieta hizo el trabajo más fuerte. Este año estoy involucrado desde el inicio y lo siento como más propio. El crecimiento es notable: más invitados, más actividades, más organización. Y algo clave: todas las actividades son con entrada libre y gratuita. En tiempos de vacas flacas, ofrecer esto es un gesto político y cultural importante.

¿Cómo surge la comisión de historieta dentro de la Cámara del Libro?
Es una comisión relativamente nueva, de dos años. La coordina Diego Rey, de la editorial Hotel de las Ideas, y desde el inicio se pensó que esta gestión tenía que tener un sentido de vida dentro de la Cámara. No se trataba de juntarnos a tomar un café, sino de generar algo útil. Y lo logramos con un grupo de editoriales muy comprometidas. Es una comisión mixta: hay sellos asociados y otros que no lo eran pero que, al ver cómo funciona la Cámara, terminaron sumándose. Eso muestra que hay interés y necesidad.

De la nueva edición participarán editoriales del sector.


¿Qué lugar ocupa la historieta en el panorama editorial actual?
En un contexto difícil, con caída de ventas en muchos géneros, vemos dos sectores que han crecido: el infantil y juvenil, y el de la historieta. No solo en Argentina: es un movimiento global. En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en México, por ejemplo, hay un sector dedicado a la historieta que crece año a año. En Argentina la historieta había quedado un poco quieta, sostenida por los clásicos, pero en los últimos diez o quince años surgieron muchas editoriales nuevas con catálogos muy cuidados. Es un sector dinámico, con tradición y proyección.

En este panorama ¿Cómo incide la falta de políticas culturales del actual gobierno?
La Cámara es una institución privada, se financia con las cuotas de los asociados, pero siempre hubo intercambio con organismos estatales. Hoy lo sentimos mucho más: falta un poco de acompañamiento. Es necesario pensar la cultura como política de Estado. Exportar cultura no se traduce en un negocio inmediato, pero genera otros circuitos económicos. Lamentablemente esa mirada estratégica casi nunca aparece.

El festival reúne a editoriales muy grandes y muy pequeñas. ¿Cómo hacen para que convivan en igualdad de condiciones?
Desde el primer día se tomó una decisión política: nadie puede tener un stand más grande que otro. Hoy se venden dos modelos: una mesa o dos mesas. Ni Planeta ni Penguin (que de hecho pertenecen a otra cámara, la de Publicaciones) pueden tener más que eso. Es una manera de garantizar que lo que se destaque sea el libro, no la puesta en escena. Es parecido a lo que pasa en la FED: un mantel negro, las tapas arriba, y listo. Todos en igualdad.

En esos stands, ¿quién atiende?
En la mayoría de los casos, los propios editores. Eso es lo más rico: hablar con la persona que pensó el libro, que lo editó, que lo llevó a la imprenta. El tipo que hace todo y que sabe de memoria la vida del catálogo. Ese contacto es único.

Tute presentará una nueva novela gráfica.

También armaron un programa de promociones para bibliotecas y librerías. ¿Cómo surgió?
No es un invento: ya funciona en la Feria del Libro de Buenos Aires. Pero acá tuvo una repercusión enorme, incluso nos consultaron desde librerías del interior para comprar a distancia. Para las bibliotecas es clave, porque les permite renovar fondos que hoy escasean.

¿Creés que los ataques a la cultura por parte del Presidente pueden, paradójicamente, impulsar la participación en festivales como este?
Sí, creo que hay algo de eso. En momentos de hostilidad hacia la cultura, estos espacios se transforman en lugares de encuentro, de protección, de resistencia. Y eso puede potenciar la convocatoria.

¿Qué te gustaría que pase este fin de semana en el Rojas?
Primero, que todo salga bien: que las actividades empiecen y terminen a horario y que la gente disfrute. Lo ideal es que el público se acerque al universo de la historieta, se entusiasme, compre libros y se vaya contento, con ganas de volver. Si eso ocurre, también las editoriales podrán sostener sus esfuerzos, y el festival tendrá futuro.

Cronograma

Sábado 6 de septiembre

15:00 — Homenaje a Daniel Divinsky (Sala Batato Barea).

16:00 — Taller infantil “¡Por Tutatis!” (SUM).

16:30 — Proyección La Casa, de Paco Roca (Sala Batato Barea).

17:00 — Taller de guión con María Eugenia Alcatena (SUM).

17:00 — Presentación con títeres Misterios conurbánicos de Rafael Curci (Auditorio).

18:00 — “Tinder de historieta” speed dating de guionistas y dibujantes (SUM).

18:30 — Música + novela gráfica (La culpa la tuvo Charly García, Zitarrosa) (Sala Batato Barea).

19:00 — Charla: Antes y después de Oesterheld (Auditorio).

Domingo 7 de septiembre

15:00 — Taller infantil “Dibujando monstruos y zombies” (SUM).

15:00 — Proyección Hugo en Argentina, de Stefano Knuchel (Sala Batato Barea).

16:00 — Actividad colectiva “Cadáver Exquisito” (SUM).

16:00 — Lectura + música Los Finnegan & el fabuloso oso virtuoso (Auditorio).

16:30 — Proyección El Pequeño Nicolás (Sala Batato Barea).

17:00 — Taller de humor gráfico con Esteban Podetti (SUM).

19:00 — Presentación de la novela gráfica Ensayo para mi muerte, de Tute (Sala Batato Barea).

Instagram: @fahistorietas