El miércoles 18 de marzo Abel Furlán fue reelecto para continuar al frente de la UOM por otros cuatro años. El congreso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) representado por el Colegio Electoral UOM realizó la votación y renovación del Secretariado Nacional. Se desarrolló en el Hotel sindical en San Telmo y Furlán contó con el respaldo de 48 de las 53 seccionales de todo el país. Se manifestaron en su contra la seccional de Capital, San Nicolás, Villa Constitución, Santa Fe y La Plata.

A pesar que los medios de comunicación que responden al poder económico, los hegemónicos y distintos portales que desde el martes 17 decían que estaba suspendida la elección dado que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, con fallo de los camaristas Víctor Arturo Pesino y María Dora González, de la Sala VIII habían suspendido el proceso, lo cierto que desde la UOM informaron que no se suspendía dado que el sindicato no había sido notificado.

Habilitados para votar 276 representantes en el Colegio Electoral, participaron 270 electores. 215 votantes lo hicieron por la reelección de Furlán. Votos en blanco 53. Impugnados 2. El dato relevante en la conformación del nuevo Secretariado es que Daniel Daporta —de la seccional Avellaneda—fue elegido como secretario Adjunto, reemplazando a Naldo Brunelli de la seccional San Nicolás.

Daniel Daporta fue electo como nuevo secretario adjunto de la UOM Nacional.

Las razones de que Furlán no eligiera como secretario Adjunto a Brunelli para que lo acompañe por otros cuatros años tuvo su origen en septiembre de 2025, cuando existieron tensiones entre ambos sobre el manejo de conflictos laborales, despidos en el sector de la tercerizadas en San Nicolás y diferencias de estrategia ante la patronal.

Embates 

Desde que Abel Furlán decidió convocar a otras entidades sindicales desde la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que conduce para crear un frente gremial opositor y de lucha contra la regresión de derechos de la reforma laboral convertida en ley luego, el poder económico y mediático comenzó a operar para sembrarle a Furlán obstáculos de todo tipo.

Fines de febrero comenzó una operación opositora a la lista de Furlán en su seccional, denunciando maniobras con los fondos de UOM a nivel nacional. Pero eso no impidió que Furlán obtenga una victoria aplastante en la filial Zárate-Campana los primeros días de marzo. La lista opositora de Ángel Derosso judicializó el proceso electoral tras la derrota. Sumada a esa acción las denuncias mediáticas continuaban y llegó otra judicial por irregularidades y supuesta corrupción en la conducción nacional de la UOM.

El objetivo, entorpecer el paso de Furlán hacia la reelección, esmerilar su imagen ante la opinión pública e intentar ponerle la correa al Perro desatado para que no avance en su resistencia contra la regresión de derechos que desea la patronal aplicar con ley en mano, para someterlo a sus intereses de contar con dirigentes gremiales mansos que nada digan ante los atropellos que vendrán sobre sus representados, nada mejor que ataques mediáticos judiciales.

El 26 de febrero, Infobae se hizo eco de que opositores de la Seccional Zárate-Campana pidieron que se lo investigue a Furlán por la cesión del manejo de fondos sindicales a la empresa USEM. El periodista Nicolás Wiñasky en A24 mediante el título “Escándalo en la UOM. La esposa de Furlán se quedó con un negocio millonario”, se sumó al ataque junto a Clarín. Vino así, otra réplica en Infobae, objetivo evidente de desprestigiar a Furlán en pleno proceso electoral.

Se sumó una causa que se inició por la denuncia que presentó Fernando Míguez, ante el juez federal Julián Ercolini sobre el contrato que firmó UOM con la empresa USEM S.A. para que esa compañía maneje y distribuya fondos de UOM a sus seccionales. El 13 de marzo, allanaron la sede de la UOM, por solicitud del fiscal Eduardo Taiano, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº 3, y el juez federal Julián Ercolini ordenó el operativo en las oficinas de la UOM, ubicadas en Alsina al 400.

Ni bien comenzó la denuncia, Furlán se presentó ante el Juzgado. Lo hizo patrocinado por el doctor Alejandro Rúa y la doctora Graciana Peñafort. Los datos documentados por UOM dan cuenta que, por 20 años, desde el año 2002, la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOMRA), por decisión de su Consejo Directivo y la intervención legal y legítima que fuera delegada en su Secretariado Nacional, se encontró vinculada por sendos contratos, “de fideicomiso” con el Banco de la Nación Argentina (BNA) y “de administración” con la firma Donington S.A (del grupo Olmos).

Fue ante el inminente vencimiento de esos convenios— después de 20 años—, que el propio Consejo Directivo UOM, mediante resolución del 21 de julio de 2022, sostuvo “que en la tercera década del siglo XXI, la situación económico financiera de la Organización es totalmente diferente a la que regía a finales del año 2002 y principios del 2003, hecho este que nos obliga a replantear la conveniencia o no de la renovación de tales citados acuerdos de voluntades, más aun encontrándonos próximos a operar el vencimientos temporal de los mismos”.

Así, se decidió no renovar y abrir un nuevo fideicomiso UOM-Banco Nación. En ese convenio con el Banco, la entidad financiera exigió a la UOM la contratación de una empresa administradora. Se decidió la contratación de un nuevo administrador para la labor de abrir las cuentas a las seccionales y distribuir los ingresos a esas cuentas. El 90% de esos recursos se transfieren, solamente el 10% queda en el Secretariado Nacional. Esa es la tarea de USEM, transfiere recursos y paga por orden y manda de UOM. Todo transparentado y aprobado.

Furlán fue elegido para dirigir el gremio durante otros cuatro años.

Peras para Olmos

Desde la asunción de Furlán se buscaron mecanismos eficientes para transparentar las cuentas ante sus afiliados. Es lo que no dicen desde la embestida que pretende manchar la figura del reelecto Perro que no se deja poner el collar por la patronal.  Los que ahora están por primera vez buscando ser fiscales mediáticos de los fondos de la UOM, olvidaron hacerlo durante los casi 20 años que comandó la UOM Antonio Caló, donde se benefició el grupo Olmos.

El crecimiento del grupo Olmos coincidió con la gestión de Antonio Caló, quien asumió como secretario general del sindicato de los metalúrgicos en 2002, luego de la muerte del referente de la UOM nacional Lorenzo Miguel. Poco antes de fallecer, Lorenzo Miguel llamó al contador Raúl Olmos para dirigir el fideicomiso UOM y Banco Nación. Y continuó con esa tarea todo el tiempo que estuvo al frente Antonio Caló, con el objetivo de “sanear” las finanzas del sindicato.

Olmos entregó esa administración con 17 millones de dólares para la UOM. De los cuales 7 millones de dólares correspondían a la venta de un inmueble en Mar del Plata donde se iba a construir un hotel y 10 millones a su administración por ahorro-inversión, durante 23 años. Una vez que fue electo Abel Furlán, hizo que en menos de cuatro años se haya capitalizado 17 millones de dólares para los metalúrgicos, que figura en los balances de la organización. Lo que da cuenta que, sin terminar su primer mandato, duplicó los fondos que había cuando asumió.

Si 20 años de Caló representó para las finanzas de UOM 17 millones de dólares y con un mandato de más de tres años de los cuatro —aún si finalizar—, Furlán duplicó esos fondos, está claro que el respaldo que le dieron mayoritariamente 48 de las 53 seccionales para un nuevo período, es porque entienden que no se trata de un malversador de fondos a quien le otorgan otra vez su apoyo para seguir al frente del gremio. 

Pero toda decisión y manejo de fondos no se hace en soledad. No fue una decisión que tomó en forma inconsulta Furlán, como creen aquellos personajes mediáticos ávidos de denunciar sin conocimiento —quizá porque desprecian—, toda organización gremial. Existe un Consejo Directivo, y un Secretariado Nacional que avala toda y cada una de las resoluciones. Desde la asunción de Furlán existe un plan de mejoras implementado que produjo transformación real y verificable en la gestión de los procesos de recaudación y pagos.

La certificación ISO 9001:2015 es la validación externa de ese proceso. Acredita que la UOM es una organización que, antes de que ninguna circunstancia externa lo demandara, decidió someter sus procesos internos al escrutinio de un estándar internacional de calidad, y lo aprobó. Para la obtención de la certificación ISO se analizó documentación formal de 11 procesos del área de administración, incluyendo los de USEM S.A. Todos los procesos críticos del ciclo de recaudación y pagos, con sus respectivos diagramas de flujo, tablas de registros, indicadores de desempeño y matrices de responsabilidades, resultaron aprobados.

Funcionales

Denunciar al titular de un sindicato es seriamente recibido por funcionarios judiciales funcionales a todo lo que el poder permanente desea. Si es necesario mostrar un allanamiento sindical, porque eso puede televisarse sin problemas en los programas donde la información es convertida en mercancía de negocios, pero proyectada en la pantalla como “realidad”, y efectiva acción de lo que llaman Justicia, que no es más que un operativo judicial respondiendo a sus mandantes, tiene su efecto con los hombres y nombres que juegan su rol indispensable para esa tarea.

El juez Julián Ercolini actuó durante el gobierno de Mauricio Macri como persecutor. Cargó contra el Grupo Indalo (holding que incluye C5N, Radio 10, Ámbito Financiero, Pop Radio, Mega, Vale y Radio One) por supuesta venta simulada de empresas y detuvo a sus accionistas Cristóbal López y De Sousa, por negarse a poner sus medios al servicio de la cacería mediática de CFK solicitada por Macri.

También el juez Ercolini procesó a CFK en tres causas. Sostuvo que desde 2003 hasta 2015, CFK formó parte de una Asociación Ilícita. Y en 2016, Julián Ercolini sobreseyó a Bartolomé Mitre y Ernestina Herrera en la causa Papel Prensa, porque no encontró que la venta de las acciones durante la dictadura de 1976 haya sido parte de delitos de lesa humanidad. Un ejemplo de juez.

El fiscal Eduardo Taiano actúa como defensor de los Milei en la causa Libra. Mientras las pruebas explotan, su rol no solamente es demorar, sino que a las personas que debió indagar no las citó. Pero puede moverse rápido cuando se trata de una causa amañada para denostar a un dirigente gremial. Toda una garantía para el poder real su funcionalidad. Un ejemplo de fiscal.

Fernando Miguez es un denunciante serial. Sus denuncias abarcan amplio espectro, desde el kirchnerismo hasta la derecha liberal. Dirige la Fundación por la Paz y el Cambio Climático. Ha denunciado a CFK al menos 8 veces. Si hay un Poder Judicial podrido dispuesto a operar, necesita de operadores externos que lo motoricen.

En septiembre de 2021, la ONG de Miguez denunció al gobierno de Alberto Fernández por “delitos contra la seguridad de la Nación”. Apuntando a Cristina Fernández, Máximo Kirchner, Wado De Pedro y funcionarias de diferentes reparticiones. La ONG denunció en 2021 al gabinete del Ministerio de Salud, al periodista Horacio Verbitsky y al ministro Jorge Taiana.

En 2015, Miguez y su ONG realizó denuncias por delitos de estafa y defraudación contra la administración pública, incluyendo a la entonces presidenta Cristina Kirchner y a la jefa del bloque del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio. Ahora denunció la supuesta malversación de los fondos en UOM. Su trabajo como denunciador le debe resultar agotador.

El Perro fue reelegido con más del 80 por ciento de los votos.

El Perro y El Flaco

La relación entre el Perro Furlán y el Flaco Brunelli comenzó a no estar en sintonía cuando en septiembre de 2025 el secretario General de la UOM, Abel Furlán tuvo que estar presente, poner la cara y el cuerpo por lo que creía era un problema que tenía como responsables no solamente a la actitud de miserabilidad del empresariado, sino que involucraba a su secretario Adjunto.

El 4 de septiembre de 2025 en San Nicolás se llevó adelante una masiva marcha convocada por la Unión Obrera Metalúrgica para reclamar salarios dignos y por los despidos producidos en empresas contratistas que tiene la planta General Savio de Ternium-Siderar, en Ramallo. Estuvieron Naldo Brunelli, secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), y el secretario general de la UOM, Abel Furlán.

En la precarización de la planta Villa General Savio hay una responsabilidad empresarial, pero también gremial. Hablar de empresas contratistas significa para los trabajadores mayor flexibilización laboral. La tercerización no es más que la transferencia de una actividad a un tercero, es decir, se trata de una relación en la cual el trabajo es realizado para una empresa, pero el trabajador es contratado por otra.

Así, con la tercerización, Paolo Rocca reduce sus costos, ya que el obrero tercerizado gana salarios mucho más bajos y obtiene menos beneficios y derechos que los de planta permanente, generalmente protegidos por convenios colectivos. Los intereses de Naldo Brunelli, estando de los dos lados del mostrador, teniendo tercerizadas y al mismo tiempo representando a los trabajadores, era una clara incompatibilidad que complicaba la conducción de UOM.

La historia del dirigente nicoleño de la UOM Naldo Brunelli explica la razón de cómo terminó siendo gremialista. Brunelli trabajó desde muy pequeño para ayudar a su familia. Sufrió la pérdida de su padre, que era suboficial de Gendarmería, a quien se le disparó accidentalmente su pistola reglamentaria y murió en Posadas.

Fue así que, teniendo apenas 13 años, se instaló con su madre y sus hermanos menores en San Nicolás. El 13 de abril de 1964 entró en la planta de SOMISA (Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina, ubicada en el partido de Ramallo, creación del entonces coronel Manuel Savio durante la presidencia del General Juan Domingo Perón) como distribuidor de sándwiches.

El adolescente Naldo Brunelli recorría las 200 hectáreas de la fábrica tres veces por día, con el canasto al hombro, los siete días de la semana. Con legajo 59.576, la empresa lo tomó oficialmente el día de su cumpleaños en 1966. Trabajó como telefonista, ayudante de cañista y fumigador.

El 5 de mayo de 1970, el Flaco Naldo Brunelli fue elegido delegado y un año después se dedicó plenamente a la militancia gremial. Debutó disputando y perdiendo la comisión interna frente a la lista oficial de José Rucci. Como delegado se puso al frente de la oposición, reclamando atención para las demandas internas de la fábrica.

En 1972, Rucci lo convocó como secretario de organización seccional San Nicolás de la UOM. Brunelli tuvo que hacer ostentación de su revólver calibre 38 para resistir aprietes, lo que le impidió mantener buenas relaciones con todos los sectores ideológicos internos y armar su esquema de poder entre los 15.000 trabajadores, saliendo fortalecido de una huelga muy dura que se produjo en enero de 1973, al plantearse la creación de un sindicato de la fábrica.

Cuando retomó el control de la situación, el propio Rucci lo nombró secretario adjunto, y Brunelli quedó a cargo de la seccional asumiendo plenamente la conducción tras el asesinato del líder cegetista, el 25 de septiembre de ese año. En 1977 debió pasar unos meses en prisión acusado de tenencia de arma de guerra, en la cárcel de San Nicolás. El general Rivera se hizo cargo de la empresa y nombraron a un coronel de apellido Tellechea como interventor en la planta.

En la vuelta de la democracia, entre los años 1984 y 1988, se dedicó a pleno a consolidar su representación gremial al frente de los metalúrgicos de San Nicolás y se constituyó como una figura de peso en la zona. El 2 de abril de 1986, la UOM de San Nicolás organizó un acto masivo que reunió 35.000 personas con la presencia de Saúl Ubaldini en oposición a la privatización que había anunciado el ministro de Economía, Juan Sourrouille de Somisa. Pero lo que no pudo Alfonsín vendría luego en la década del ‘90 con Menem y todo su proceso privatizador.

Desde 1989 se sucedieron cuatro gestiones en dos años: Franco, Cattáneo, Jorge Triaca y María Julia Alsogaray. Hacia 1990 el personal de la planta siderúrgica de Somisa votó mayoritariamente a favor de la privatización de la empresa. Triaca había arribado y anunciado que despedirían a la mitad de los trabajadores, haciendo la tarea más fácil para el desembarco de Techint, que se quedaría luego con la acería. La Gendarmería estaba dispuesta a un desalojo por la fuerza si los obreros se resistían a la privatización.

Furlán es uno de los dirigentes que integran el frente sindical que le da pelea al gobierno.

Brunelli se dirigió al playón en las puertas de la planta, donde repitió la frase ante miles de trabajadores que acampaban en carpones con sus familias: “Piensen que los que ordenaron esto no valen ni una gota de sangre”. Tras 27 días de conflicto, se resolvió en asamblea retomar las tareas. Se aceptó una oferta empresarial que consistía en la rotación entre los 3.100 suspendidos y los 5.500 obreros que quedarían en la fábrica, además de un subsidio de 300 dólares mensuales para los cesanteados, hasta tanto consiguieran un nuevo empleo.

María Julia Alsogaray, tras su paso por la privatización de Entel, desembarcó en Somisa el 27 de diciembre de 1991, reemplazando a Triaca, que iniciaba su ostracismo político, procesado judicialmente por la compra irregular de oficinas céntricas para la empresa. El 29 de noviembre de 1992, la fábrica fue finalmente transferida a manos privadas. A comienzos de 1993, Somisa se convirtió en Aceros Paraná. Quedando un poco más de 5.000 trabajadores de los 15.000 que supo tener, el grupo Techint desembarcó en la acería.

Mejor suerte tuvo Brunelli que los tantos miles que se acogieron al retiro voluntario. El 5 de agosto de 1993 aceptó la invitación del gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, de integrar la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia, acompañando a Alberto Pierri y Oscar Alende.

Horacio Verbitsky reveló en PáginaI12 en 2011 “que durante el proceso de venta a precio vil de la acería estatal Somisa a Techint, Brunelli compitió con Luis Barrionuevo, y le ganó, con una empresa creada en San Nicolás para proveer a los trabajadores de 12.000 sándwiches y gaseosas por día, obligatorios por convenio, es decir medio millón de dólares al año”.

También Brunelli se ocupó de crear una serie de empresas dedicadas a prestar distintos servicios a Siderar. Como Loveraz, empresa de montajes industriales, donde trabajan alrededor de 500 obreros. Una muestra del sindicalismo empresario, que explica la razón de la tercerización que ocurre en la planta General Savio.

En la seccional del Flaco Brunelli, donde está Ternium-Siderar hay 51 empresas contratistas. Son 3.800 trabajadores tercerizados (600 pertenecen al gremio UOCRA). Mientras Ternium-Siderar tiene 2.600 trabajadores propios. Por lo que logró que el 60% de sus trabajadores estén precarizados.

Una diferencia sustancial es lo que ocurre en Campana con Tenaris-Siderca, la seccional del Perro Furlán. La empresa cuenta con 3.200 trabajadores y las contratistas no son más de seis, que emplean 280 trabajadores.

Esa es la diferencia entre El Perro y El Flaco, que llevó al distanciamiento el año pasado. Brunelli ganó en su seccional donde solamente existió la lista que él encabezó. En la ciudad y la zona, todos le reconocen que como sindicalista apostó a invertir en educación y salud para las y los trabajadores, la comunidad nicoleña y ciudades vecinas. Eso explica la razón de que no tenga competencia. No fue mezquino ni con propios ni extraños en dar una mano, pero su rol de sindicalista-empresario no ayuda en la posición del Secretariado de la UOM nacional ante las negociaciones por paritarias con Techint.

Naldo Brunelli votó la única lista que lo consagró secretario general de la seccional San Nicolás.

No puede existir un discurso de combate a la precarización laboral cuando se es parte de que exista. Porque la precarización no es absolutamente responsabilidad empresarial cuando hay responsabilidad gremial si se está de los dos lados del mostrador como Brunelli. Para las batallas que hay que dar en tiempos de precarización laboral convertida en ley, se necesita claridad y por eso Furlán no contó con Naldo Brunelli como compañero Adjunto para el nuevo mandato, se necesita alguien con absoluta coincidencia, y esa es la razón de haber elegido a Daporta.

Daniel Daporta representa en la UOM la segunda seccional más numerosa, la primera es Capital, y Avellaneda la segunda en importancia de cantidad de afiliados. Daporta tiene un perfil parecido al de Abel Furlán, y estar en sintonía en tiempos de resistencia y lucha, resulta fundamental. Sobre todo, porque desde lo gremial, desde el movimiento sindical, se intenta que la creación del Frente de Unidad Sindical (FRESU) que reúne a las dos CTA, ATE, UOM, y un centenar de entidades gremiales, sea una respuesta colectiva de peso para enfrentar la etapa dura que tienen y tendrán las y los trabajadores de Argentina.