I

El sol cálido se despliega por la entrada de la Escuela Primaria Nº 52 en Ezpeleta, al sur de Quilmes, que amaneció frío. Las cámaras se ubican contra la puerta de la institución y hay cronistas que van y vienen. Es domingo pero hay un movimiento que altera la tranquilidad del barrio. Hoy se vota en las elecciones de medio término en la provincia de Buenos Aires. Un hombre de unos 50 años, de campera beige, piel curtida, y manos castigadas por el trabajo, mira a su alrededor y duda. ¿Se puede votar? Pregunta. Sí, le contesta una señora, también humilde, y con el brazo le apunta a un portón. Camina, aunque con dudas, como si no le creyera a la señora; y mira las cámaras como si fueran platos voladores.

El hombre da un vistazo al amplio portón de ingreso y ve el nombre: ¿Hay algo en este país que no sea bautizado Bartolomé Mitre? Así se llama la institución ubicada en Minuto, entre Ecuador y Baradero, a unas ocho cuadras de un lugar neurálgico como Avenida La Plata y República de Francia. “La 52” a secas, como suelen decirle los vecinos y vecinas, formó parte de una experiencia promovida por el Municipio y el Honorable Concejo Deliberante. Los nenes y nenas del nivel primario formaron parte del proyecto  “Concejal por un día”, con el que realizan propuestas para mejorar el barrio, y aparte aprendieron los mecanismos básicos acerca de cómo funciona el Concejo Deliberante.

Mayra, primera intendenta de Quilmes, y primera también en ser reelegida.

II

El despliegue periodístico se debe a que en esta escuela va a votar Mayra Mendoza, la intendenta reelecta de Quilmes, una de las primeras en levantar la voz contra el fallo infame que terminó en la condena a Cristina Fernández. Mayra, la que disputó una interna con el nada fácil peronismo tradicional quilmeño en 2019, para imponerse como candidata a intendenta contra Martiniano Molina, que había derrotado categóricamente a Francisco Gutiérrez en octubre de 2015.

La jefa comunal se sabe hija política de Néstor y Cristina Kirchner, es militante de La Cámpora, y se forjó mediante el convencimiento de que es posible transformar la realidad. “La vida es lucha” supo decir en una de sus tantas declaraciones.

Mayra Soledad Mendoza es tambien hija de la democracia. Nacida el 26 de noviembre de 1983, se crió en el seno de una familia humilde, en los límites del Barrio Kolynos y La Primavera, en Quilmes Oeste. Más de una vez contó que cuando llueve, ella sabe y conoce las consecuencias del ingreso del agua en casa, del barro de las calles sin asfalto. No se lo contaron porque lo vivió en carne propia. Estudió en la educación pública: la Escuela Normal de Quilmes. Ya de adolescente pateaba las calles de tierra, formaba parte del centro de estudiantes, y colaboraba con un comedor comunitario.

En el 2005 comenzó a formar parte de la Agrupación Compromiso K, y a partir de 2007 fue una de las militantes que formaron parte de la conducción nacional de La Cámpora, la única mujer, junto a Andrés “Cuervo” Larroque, Eduardo “Wado” Pedro, José Ottavis y Mariano Recalde.

Corre el año 2009, y ahora es designada gerenta de Relaciones Institucionales de la Anses. Luego de la victoria apabullante y reelección de Cristina Fernández de Kirchner como Presidenta (Frente de Todos 54% a 17% Hermes Binner), ingresa al Congreso de la Nación como diputada nacional.

“Los vamos a convencer en las próximas elecciones cuando vean lo que somos  capaces de hacer en la gestión”, dijo en octubre de 2019 cuando venció al intendente de Cambiemos Martiniano Molina. Aquella elección la convirtió en la primera mujer en la historia en gobernar Quilmes.

La última visita a su barrio Kolynos, condicionado por la desigualdad y el olvido durante la década del 90, se produjo el jueves 21 de agosto pasado, para inaugurar el gimnasio multideporte techado “Diego Armando Maradona”, un espacio público y gratuito para toda la comunidad, donde los pibes y las pibas de la zona pueden jugar y tomar clases deportivas. Dijo ella:

“Acá hay muchos vecinos con los que nos miramos y emocionamos viendo este lugar que era impensado. Porque era un descampado más que no tenía posibilidades si no había una gestión y un proyecto de trabajo que conozca, escuche y gestione. Esto es lo que hicimos desde diciembre del 2019, cuando asumimos la responsabilidad de gobernar este querido Municipio de Quilmes”.

Gestión, territorio y militancia.

III

En Ezpeleta, los cronistas hablan con sus camarógrafos y comienzan a moverse cuando el reloj marca las 10.15 de la mañana. Mayra desciende de un auto a una cuadra de la escuela, camina segura, con un termo en el brazo izquierdo y el mate en la otra mano. Sonríe, se la nota optimista, como cuando pateaba las calles de su barriada y creía que la realidad podía ser transformada.

La intendenta continúa en dirección a la escuela, y una vecina se acerca a hablarle y a desearle suerte, la abraza. Unos pasos después una mujer, en la puerta de su casa, la saluda, y le pide una foto; desde enfrente le gritan “Vamos Mayra”.

En una campaña que abundaron voces de pesimismo y de mucha incertidumbre por un resultado adverso, Quilmes supo imponerse a través de la militancia y un trabajo de mucha base territorial que acompañó una gestión que nunca dejó de realizar obras públicas de magnitud y calidad.

Lejos del enojo y el odio que transmiten los pseudoperiodistas y los medios hegemónicos, Mayra responde con la misma incorrección política que tenía como jóven militante; por ejemplo, hace unos días, en un programa del streaming Blender, cuando el periodista Manu Jove le pregunta si tiene un convenio comercial con la marca Adidas, dice: “Me parece que hay un montón de cosas recontraserias en la Argentina para hablar de cómo se corta el pelo una, que tiene puesto la otra, qué se yo, vamos con profundidad, un poquito más”.

“Hay que ir a votar y no quejarse desde su casa”, declara Mayra frente a los periodistas, luego de sugerirles que se acomodaran para no atropellarse entre sí. “Como militante política creo en una salida colectiva porque como dijo el Eternauta, nadie se salva solo”, dice, y la frase queda resonando en el aire, y aunque no es su intención, lo dicho se expande contra las huestes libertarias difusoras del ultraindividualismo a ultranza. Luego sonrie, y pide una vez más que el vecino que se quiera quedar un rato más en la cama, lo haga, pero insiste que vaya a votar.

El reloj cruza las 10.30 y la jefa comunal tiene un compromiso: desayunar con periodistas locales; entonces se despide de la improvisada rueda de prensa, y luego de saludar a las autoridades y fiscales de su mesa, se mete en el cuarto oscuro.

Mayra se postuló en la tercera sección electoral, en representación de Cristina, proscripta.


IV

En Quilmes la Libertad no avanza, ni arrasa, y las fuerzas no son del cielo, sino de la patria chica. Los resultados, si observamos los barrios, son implacables:

En el oeste del distrito, donde se realizaron obras como la pavimentación de la Avenida Néstor Kirchner, que le permitió a los vecinos y vecinas mejorar su calidad de vida, más el ingreso de ambulancias y patrulleros; pavimentación que aparte vino acompañada de alcantarillado y luces led, la victoria es contundente: 67,2% de los votos contra apenas 17,4% de La Libertad Avanza.

En el barrio IAPI, en Bernal Oeste, la diferencia se triplica: 62% Fuerza Patria, contra 20%; y en San Francisco Solano Fuerza Patria duplicó a los libertarios con un 59,3%, contra 23,7%. En Villa La Florida se repitió la tendencia: 54,8% frente a 26,4%.

En Don Bosco, Bernal Este y La Ribera también ganó la intendenta. Incluso en Bernal Centro, una sección muy clasemediera y aspiracional, se achicó la brecha, y Fuerza Patria sacó 36% contra un 40% para LLA, un guarismo impensado hace ocho años atrás. Esperada derrota en Quilmes Centro, pero que no empaña al proyecto que hace un año y medio, uno de cada dos habitantes reeligió a la jefa comunal. El mapa quilmeño se pintó de azul y celeste, y de las 16 secciones, en 12 resultó triunfante el oficialismo.

¿Y quien se va a creer lo que cuentan los diarios?, dice Fito Paéz en una de sus hermosas canciones, El cuarto de al lado (2007), y también podemos agregar aquello que se dice en redes, streaming, y programas de canales de cable que mencionan lo malo que pasa en estos lares del sur, pagos de identidad rebelde, díscola, como aquellos indios Kilmes, tucumanos. Muchos siglos después, algunas voces y cabezas “bienpensantes” buscan anular la K, aunque por ahora, como aquellos españoles hace seis siglos, con resultado incierto.

Cuarta victoria electoral de Mayra Mendoza, triunfo colectivo. La intendenta vuelve a sonreir entre tanto agravio gratuito, y después de las 18 horas pasará por La Plata para formar parte, junto al resto de los candidatos y candidatas de Fuerza Patria, el acto que encabeza eel gobernador. Luego, ya sobre el final del dia, se fundirá en un abrazo y con los dedos en V, en San José 1111, con Cristina Fernández, otra mujer que continúa dando pelea, porque desde Quilmes ya no solo ruge, sino que se empezó a domar al león.

Luego de la victoria, Mayra fue a saludar a Cristina.