Milei se viene cavando la fosa solo y el pueblo argentino sabe de luchas. Las dos sentencias son igual de ciertas, porque si bien el presidente, ensimismado en su insania mental, o la omnipotencia del poder, en el último mes perdió una enorme cantidad de capital político debido a sus pésimas decisiones, las organizaciones políticas, sociales, gremiales, estudiantiles, en la que el pueblo nuclea sus luchas y demandas, en ningún momento, de diciembre de 2023 a la fecha, dejaron de resistir la crueldad de los libertarios.
Ayer en la Plaza de los Dos Congresos y alrededores había cientos de miles de compatriotas, de todas las extracciones políticas y edades, sindicatos, movimientos sociales, organizaciones estudiantiles, jubilados, familias enteras, gente suelta, que fueron a manifestar no solo el apoyo a la universidad y salud pública, sino también su rechazo a un gobierno que viene gestando una bronca y hartazgo pocas veces visto. En muy poco tiempo, muchos frentes abiertos, con decenas de miles de víctimas. Un gobierno que justifica su rumbo con una narrativa berreta, y que toma las decisiones que le dicta el FMI, en beneficio de una elite económica.
Miles de compatriotas ganaron la calle en todo el país.
En todas las provincias hubo movilizaciones, porque la universidad pública es una conquista histórica del pueblo argentino, que atrae estudiantes de todo el mundo por su calidad académica y por ser gratuita, y el presidente que dice gobernar para los argentinos de bien, no entiende -o se hace el distraído-, que ir en contra de ese capital es avanzar en contra los intereses o la voluntad de su propio pueblo. Con el versito del ahorro fiscal, instalaron la falacia de las auditorías -pochoclo para la gilada-, el año pasado se comieron una movilización de más de dos millones de personas, vetaron la ley de financiamiento y no dieron un volantazo aunque sea por conveniencia política.
E insisten, y amenazan, y hablan de los privilegios de la casta política. Ya nada de eso impregna en la mayor parte de la sociedad, porque les sacaron derechos, los empobrecieron, y encima los insultan, agreden, violentan. Ayer en la plaza había mucha bronca acumulada, porque no merecemos ser tan maltratados como pueblo. Y para muestra alcanza un botón: es insólito que un gobierno vaya en contra de los discapacitados o el hospital pediátrico más prestigioso del país. O las universidades, o la ciencia, o los empleados públicos.
¿Son ineptos, crueles, o en realidad están avanzando con lo que vinieron a hacer: una transferencia obscena de ingresos de un sector mayoritario de trabajadores, jubilados y pensionados a un sector concentrado?
Otra derrota legislativa y política que debilita el poder de Milei.
En Diputados, los números fueron contundentes. Cómodas mayorías, porque aparte de los votos de la oposición real, que es el bloque de Unión por la Patria, y el puñado de legisladores de la izquierda, se fueron sumando otros actores parlamentarios, por la sensibilidad del tema, pero en especial, porque el gobierno detonó los acuerdos que tenia con algunos gobernadores flojos de convicciones, que ahora se les dieron vuelta. Incluso algunos del PRO, el radicalismo y el peronismo amigable. Ahora, el rechazo a los vetos debe ser confirmado en el Senado.
El envión anímico, y los votos, están.
Es notable la cantidad de derrotas que sumó Milei en el último tiempo: la estafa internacional en el caso Libra, los audios de Spagnolo que dejan a la vista una red de corrupción cuya jefa es El Jefe, las derrotas legislativas, el repudio a la presencia de Milei, Espert y compañía en Lomas de Zamora y Junín, el fracaso del acto de cierre de campaña en Moreno, la derrota electoral por 14 puntos en la provincia de Buenos Aires y ahora la media sanción del rechazo a los vetos.
Sumemos también la fragilidad del programa económica, que pende del hilo que le sostiene de arriba el FMI.
La Cámpora y otras organizaciones, luego de las votaciones, y sus festejos, que se replicaron con millones de reproducciones en televisión, canales de straming y redes socialoes, fueron a celebrar las victorias a San José 1111, porque Cristina, se sabe, creó 18 universidades nacionales durante sus gobiernos, y siempre fue una férrea defensora de la universidad como garante de la movilidad social ascendente y promotora de oportunidades.
Los festejos finalizaron en San José 1111.