Por Claudio Colombatti

“La oposición entre psicología individual y psicología social, que a primera vista nos parece muy sustancial, pierde buena parte de la nitidez si se la considera más a fondo”. 

Sigmund Freud (Psicología de las masas).


La libertad es incompatible con la Democracia.

Peter Thiel


El psicoanálisis es una herramienta muy poderosa que nos ayuda a entender la realidad psíquica. Nos ayuda a esclarecer la verdad de un sujeto y también nos puede aportar para un análisis social.

En el malestar en la cultura (cap. III), Sigmund Freud nos recuerda que “La libertad individual no es un patrimonio de la cultura”.

En efecto, lo que hoy llamamos civilización, cultura, sociedad, nos referimos a cierto orden, organización social y el ideal es con democracia. 

Ahora bien, el punto es que no hay forma de construir un orden social, sin instituciones, sin lazo social.

Para entender esto tenemos que pensar algo que Sigmund Freud describe en “Tótem y Tabú”. Se trata del mito de la horda primordial: “Hay un padre celoso que se reserva todas las hembras para sí, y expulsa a todos los hijos varones cuando crecen” (Amorrortu editores, obras completas, T. XII, pág. 143). 

Freud en esto sigue las ideas de J.J. Atkinson que esta en línea con Charles Darwing.

La ley es la de un macho celoso que acapara para sí mismo todos los privilegios. Los hermanos, hijos de ese padre, en el exilio se sublevan. Freud aporta acá un mito para pensar el comienzo de la cultura. Los hermanos luego de matar al padre quedan en la posibilidad de matarse entre ellos, ya que todos quisieran estar en ese lugar.

La salida de esto, según Freud, es un pacto entre hermanos. No matarse entre ellos, y no acceder a las hembras del grupo.

Lacan aporta la idea del goce como usufructo, y la distribución (seminario XX, Aun).

Podemos pensar que el comienzo de la cultura como producto de consensos, y pactos. Estos pactos y consenso se constituyen como ley que limita el goce absoluto y permite una distribución del usufructo.

Entonces podemos afirmar que no hay cultura sin pactos y consensos que se instituyan como normas, leyes. Estas prohíben el goce como absoluto, el goce de uno. La cultura y la civilización se sostienen con cierta renuncia al goce absoluto, el goce de uno. Por eso Freud, en “El malestar en la cultura”, dice que la libertad individual (absoluta), no es patrimonio de la cultura.

Hay una articulación muy interesante para comprender desde el psicoanálisis lo que sucede en esta época.

Las garantías simbólicas, las instituciones, los tabúes sostienen la organización social. Y es esta organización social la que hoy esta desafiada. Si alguien con mucho poder en las redes sociales alienta la idea de una libertad y un goce absoluto, se está, a la vez, alentando ausencia de límites, y desconocimiento del otro, como semejante.

Cuando se habla de la idea de destruir un Estado, se está hablando de la fantasía de los mercados, que no haya regulación. Es el Estado el que interviene para garantizar ciertos ideales, con las instituciones que le son propias.

El Estado está para garantizar.

El problema es que ¿qué va a garantizar el Estado?

Y, esta pregunta, es el gran conflicto que marca toda esta época.

El libre mercado presiona para que no haya regulaciones desde el Estado. Esta idea llevada al extremo es lo que plantea Peter Thiel.

Los Estados nacionales, provinciales, tienen la obligación de garantizar a la población no la libertad absoluta, sino condiciones de vida. Por ejemplo, que no invadan el territorio, que la población pueda vivir en paz, que tenga condiciones económicas de prosperidad. Solamente citar el preámbulo y los artículos 14 y 14 bis de la Constitución Nacional.

“Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General constituyente…”

La democracia se basa en pactos de pares, de hermanos, para que esos pactos se cumplan. Son representantes del pueblo, los que legislan. Deben representar los intereses y la voluntad del pueblo.

Así se van instituyendo las leyes, las normas y las costumbres.

También se van creando instituciones, a partir de leyes (acuerdos). Por ejemplo, los ministerios.

¿Viva la libertad absoluta?

Y en poco tiempo nos vamos al carajo.

No es casual, que se esté hablando de una posible guerra civil en el mismísimo Estados Unidos.

Los atropellos a la democracia es faltar a los pactos, y esto no es gratis.

Peter Thiel dice lo mismo que Sigmund Freud. La diferencia es el interés por mantener unida una comunidad, una población, e incluso cuidarla (tarea y obligación de los Estados Nacionales Democráticos).

La idea de mantener Estados Nacionales se contradice con un neoliberalismo que va mutando a Tecnofeudalismo.