En el Bajo Flores, más precisamente la zona conocida como “Barrio Coreano”, hay un pequeño polo gastronómico sobre la Avenida Carabobo. Ahí sobresale “Una Canción Coreana”, que a través de una amplia ventana a la calle invita a mirar, a ingresar y probar sus platos.

Parece algo habitual ver un restaurante que invita al público, pero en la comunidad coreana esa ventana abierta fue una polémica, porque antes de Una Canción Coreana, que abrió sus puertas en 2012, esta colectividad no solía compartir sus costumbres con los argentinos.

La historia de este restaurante se centra en la familia Ho, conformada por la abuela, el matrimonio de Ana y Víctor, y su hijo Esteban, la joven generación que hace unos años tomó las riendas de la cocina, aportando su visión pero sin descuidar el legado de las recetas familiares que caracterizan el lugar.

Una Canción Coreana tiene un estilo cálido, empezando por la atención, la iluminación con luces tenues, la decoración en tonos suaves y una música que acompaña sin molestar. En la mesa espera una carta que parece un libro ancestral, con descripción y fotos de los platos, ideal para los que no conocen o quieren saber más sobre los ingredientes.

Todos los platos en Una canción coreana tienen un toque de picor.


Entre los platos más populares se encuentra el Bibimbap vegetariano, que combina vegetales, hongos salteados y arroz; o el Bulgogi, una carne marinada con salsa de soja. Si bien hay algunos platos más picantes que otros, casi todos tienen un toque de picor que despabila las papilas con el primer bocado.

Además, para los que quieren dejarse guiar, hay un menú para principiantes, preparado con distintas opciones para hacer el recorrido de sabores; pero también los mozos y mozas sugieren platos y explican cómo combinar los ingredientes. El dato es que el arroz blanco no es el acompañante, sino que todos los platos acompañan al arroz, por lo que conviene pedir varias porciones, ya que además ayuda a mitigar el efecto del picante.

La comida coreana está en boca de todos, pero vale la pena ir a las fuentes y conocer Una Canción Coreana para probar, de primera mano, platos tradicionales y bien preparados. La novedad es que en poco tiempo habrá un nuevo local de esta familia, con el mismo nombre, pero en el barrio de Villa Crespo, y Esteban, quien estará a cargo, promete también algunas recetas propias que darán que hablar, y seguro ahí estaremos para conocer la propuesta.

Una Canción Coreana se encuentra en la Avenida Carabobo 1549, Flores. Abre de martes a domingo de 12 a 23.45. Se recomienda reservar por whatsapp al 113089-6224. Menú: https://linktr.ee/unacancioncoreana

Agustina y Víctor, heredero de una generación de cocineros coreanos.