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¿Quien era Alí Jamenei?

Como jefe de Estado y comandante en jefe del Ejército, que incluye a la Guardia Revolucionaria, Alí Jamenei fue el Líder Supremo de Irán a lo largo de cuarenta años. En un ataque aéreo conjunto entre los Estados Unidos e Israel, fue asesinado hace solo unas horas en Teherán. Con la respuesta militar de Irán, y nuevos bombardeos, el futuro en la región se torna incierto.

En las últimas horas, los Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar contra la República Islámica de Irán, en un operativo bautizado “Operación Furia Épica”, que tuvo como objetivo principal a funcionarios de alto rango de su gobierno y la Guardia Revolucionaria Islámica. La ofensiva, definida por las autoridades israelíes como una operación defensiva, provocó la muerte del líder Supremo iraní, Alí Jamenei, y de cientos de civiles, entre ellos, 100 niñas de una escuela.

¿Quién era Alí Jameini?

Ali Jamenei nació el 17 de julio de 1939 (comienzo de la Segunda Guerra Mundial) en Mashad, la segunda ciudad más poblada y uno de los principales centros religiosos del chiismo, ubicada en el noroeste de Irán. Creció en el seno de una familia de clérigos chiítas. Era el segundo de ocho hijos en una familia religiosa de clase media. Su padre, Sayyid Yavad Jamenei, fue un clérigo de rango medio descendiente del Profeta Muhammad (sayyed). Su madre, Jadiya Mirdami, fue descrita como una mujer piadosa. 

Desde muy temprana edad, recibió una educación dentro de la tradición religiosa con cierta interpretación del Islam. A los cuatro años comenzó a memorizar el Corán bajo la supervisión de maestros especializados en la recitación coránica, siguiendo la costumbre tradicional de la formación religiosa en Irán. A los once años obtuvo el título formal de clérigo. En paralelo a esta educación islámica, estudio en escuelas primarias convencionales de la época. Ahí, combinó una instrucción académica general con la especialización teológica que caracteriza su trayectoria.

Durante su juventud en Mashhad, Jamenei desarrolló intereses intelectuales diversos. Frecuentó círculos literarios, participó activamente en tertulias de poesía y música, y fue traducido de obras literarias significativas. Sus aficiones en estas áreas lo diferenciaban de otros aspirantes a clérigos. Eso, además, lo posicionó más como un intelectual que como simple erudito religioso, una característica que permanecería en su perfil público.

A los 18 años, en 1957, Jamenei se trasladó a Qom para continuar sus estudios avanzados de jurisprudencia islámica (fiqh), princios islámicos (usul) y filosofía teológica. En el seminario Qom, entre 1958 y 1964 fue alumno de maestros religiosos de prestigio, incluyendo a Seyyed Hosein Boruyerdi y Alamé Tabatabai. Asimismo durante estos años fue discípulo directo del ayatolá Ruhollah Jomeini. De hecho, en ese periodo, comenzaba a destacarse por su activismo político contra las modernizaciones seculares impulsadas por la dictadura del Sha Mohammad Reza Pahlavi.  

Entre 1958 y 1964 realizó un viaje  a Najaf, Irák, para completar su formación en una de las principales ciudades santas del chiismo duodécimo. No permaneció mucho tiempo en Najaf como efecto de las restricciones familiares, y regresó a sus estudios en Qom.

El líder supremo de Irán saluda a la multitud durante las oraciones del viernes, con un fusil automático visible tras la tribuna, en Teherán, en julio de 1989. Foto:Reuters.

En 1964 recibió la noticia que su padre sufría una enfermedad visual grave que lo habían dejado parcialmente ciego. Por tal motivo regresó a Mashhad para proporcionarle cuidado, completando así sus obligaciones familiares. Durante esta este periodo de residencia en Mashhad, entre 1964 y 1968, continuó sus estudios teológicos de forma privada. También comenzó a impartir clases a seminaristas a jóvenes, demostrando su ascenso como educador religioso a edades tempranas.

Durante los años sesenta y setenta, Jamenei se convirtió en un opositor férvido a la dictadura del Sha Mohammad Reza Pahlavi. Su activismo se manifestó mediante discursos públicos contra las políticas modernizadoras del régimen. Jamenei consideraba estas actitudes contrarias a los principios islámicos. También veía con malos ojos la influencia de Estados Unidos y el Estado de Israel en la política iraní.

En 1964 (enero) fue detenido por la SAVAK (Sazeman-e Amniyat va Ettelaat-e Keshvar), la temida policía secreta del Sha, tras pronunciar un discurso de contenido político-religioso en la ciudad de Kermán. Fue sometido a dos meses de encarcelamiento solitario en Teherán, experiencia que marcó las cualidades de Ali. En 1965 incrementó su nivel de activismo político, lo que lo obligó a entrar en clandestinidad para evitar nuevas detenciones. Los años posteriores fueron de perfil bajo. Ahí, continuó su enseñanza religiosa desde la sombra y mantuvo contexto con redes de opositores al régimen.

Cuando tenía 32 años (septiembre de 1971)  fue nuevamente arrestado por la SAVAK  y sometido a régimen de aislamiento. Durante sus encarcelamientos  fue víctima de torturas, experiencia compartida por numerosos activistas políticos iraníes opositores a la dictadura del Sha.

A pesar de las persecuciones y detenciones, Jamenei persistió en su activismo político. Hacía finales de los años 70, cuando el movimiento revolucionario contra el Sha iba en aumento, ya era una figura reconocida. Esta posición de poder lo situó en el primer plano de los eventos revolucionarios de 1978-1979.

Israel y EEUU bombardearon puntos estratégicos de la ciudad de Teherán.

No se puede dudar de la participación directa de Ali Jamenei en los mecanismos revolucionarios que derrotaron el régimen monárquico de Sha. A finales de octubre de 1978 fue nombrado miembro del Consejo de la Revolución Islámica. Esta estructura creada por orden del ayatolá Jomeini sirvió para coordinar y gestionar la estrategia revolucionaria. Entre sus compañeros en este consejo se encontraban otras figuras revolucionarias como Morteza Motahari, Mohammad Beheshti, Akbar Hashemi Rafsanyani y Mohammad Yavad Bahonar.  El Concejo  de la Revolución Islámica tomaba decisiones cruciales sobre el curso de la revolución, incluyendo negociaciones con funcionarios del régimen decadente.

También fue fundador del Partido de la República Islámica (PRI), institución política creada para canalizar la participación de diferentes sectores sociales en la reconstrucción del Estado revolucionario. Su contribución a la compilación de los estatutos del partido y su labor de propaganda organizacional lo consolidaron como una de las figuras administrativas clave del cambio.

Durante esta fase revolucionaria Jamenei jugó un papel instrumental en la organización de la Guardia Revolucionaria Islámica, una fuerza militar de la Revolución para garantizar que el nuevo orden islámico no fuese subvertido por fuerzas internas y externas.

Esta conexión con la Guardia Revolucionaria Islámica resultaría fundamental para su trayectoria política futura.

El 3 de enero de 1981 Jamenei fue elegido presidente de la República Islámica mediante el sufragio electoral. Así se convirtió en el tercer presidente desde la revolución (tras Abolhassan Banisadr y Mohammad Alí Rajai). Su toma de posesión ocurrió en un contexto de consolidación revolucionaria aún frágil, con cualidades incipientes de purga interna contra opositores políticos.

El 27 de junio de 1981, apenas cuatro meses después de la toma de posesión Jamenei resultó gravemente herido en un atentado. Mientras pronunciaba un discurso durante las oraciones del viernes en la Mezquita de Abuzar en Teherán, explotó una bomba colocada dentro de una grabadora ubicada a su lado. La explosión le causó heridas en el pulmón, cuerdas vocales y en su brazo derecho con secuelas incapacitantes.

A pesar de esta tentativa de asesinato Jamenei continuó con su labor presidencial; en 1985 fue reelegido para su segundo mandato, obteniendo un notable 85 por ciento de los votos. Esto indicaba un nivel considerable de respaldo político consolidado.

Su presidencia transcurrió durante la guerra Irán-Irák (1980-1988), el conflicto bélico más destructivo del país en tiempos modernos.

Su presidencia durante la guerra lo convirtió en una de las caras más visibles del gobierno revolucionario y lo acercó considerablemente al ayatolá Jomeini, profundizando su relación con el líder fundador de la República Islámica. Esta proximidad con Jomeini resultó decisiva para su futuro político.

Tras la muerte de Jomeini, la Asamblea de los Expertos designó con dos tercios de los votos a Alí Jamenei. Luego de 24 horas de la muerte de Jomeini, la Asamblea de los Expertos elevaría a Alí Jamenei a la categoría de marja (gran ayatolá). Fuente de emulación (marýa) del chiismo, estatus requerido constitucionalmente para el Líder Supremo. Simultáneamente fue reconocido formalmente como el próximo Líder Supremo de Irán.

Desde junio de 1989 (caída del muro de Berlín) Jamenei ha ejercido como Líder Supremo de Irán durante varias décadas consolidando el mandato de mayor duración en la historia de la República Islámica y posicionándose como jefe de Estado con permanencia más prolongada en Medio Oriente.

Según la Constitución de 1979, el Líder Supremo es la máxima autoridad política, religiosa y militar del Estado iraní.

Desde su posición como Líder Supremo Jamenei ha promovido la creación de varias instituciones religiosas y académicas orientadas a consolidar su interpretación del Islam Chií y su influencia intelectual.

Por estas horas, en Irán, hay manifestaciones a favor del líder supremo.

Durante 47 años ejerció como máxima autoridad religiosa y política. Es decir, dirigió los destinos de Irán y todas las políticas internacionales que tuvieron efectos directos sobre Irán y Medio Oriente.

Hace un mes atrás, el líder supremo iraní tuvo que lidiar con manifestaciones masivas que sacudieron el sistema político y la paz social, y desataron una crisis de legitimidad del gobierno. En las protestas, que alcanzaron un nivel nunca visto en los 47 años de historia de la República Islámica, murieron cientos de personas, producto de la represión. El presidente Trump aprovechó los hechos para volver a erigirse como gendarme del mundo y amenazar con acciones militares.

A principio de año, Trump ejecutó una operación militar para secuestrar a Nicolás Maduro de Venezuela y llevárselo a Estados Unidos, en una clara violación del derecho internacional. En la incursión militar murieron más de cien personas, la mayoría de ellos, custodios cubanos.

author: Jesús Ariel Rivero

Jesús Ariel Rivero

Fundador del Frente de Liberación Socialista, ayudante de la cátedra Psicología Social y Comunitaria de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario.

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