Después de que el Grupo Techint perdió la licitación enmarcada en el proyecto de exportación de Gas Natural Licuado, para provisión de tuberías de acero destinadas al ducto que unirá Neuquén (Tratayén) con Río Negro (San Antonio Este), el presidente Milei aprovechó la circunstancia para teatralizar una falsa postura de su gobierno mostrándose como “el que vino a terminar con los negocios del Estado”. Calificaciones desde su cuenta en X para Paolo Rocca y críticas—sin nombrarlo— en el cierre del evento libertario en Mar del Plata, no alcanzan para evaluar que estamos frente a una pelea. Más bien es una puesta en escena como la que fingió Milei con Clarín.
Si Javier Milei llegó a la presidencia nutrido por un poder económico al que favorece con brutal transferencia de recursos que realiza de los sectores más débiles hacia los más concentrados, y que está sostenido desde las elecciones de medio término por el gobierno de Donald Trump y el FMI, hecho tan público como grosero, ¿qué haría pensar que en realidad existe una disputa de Milei con Rocca sin evaluar que el gobierno finge proteger que no haya corrupción desde el Estado, bregando por la libertad de mercado y no favoreciendo en una licitación al poderoso Paolo Rocca? Ni Rocca es nacionalista, ni Milei es quien impide negocios turbios con el Estado.
Después que en esa licitación la firma india Welspun fue la ganadora sobre otros oferentes internacionales, vino por parte del gobierno la simulación de haber defendido al país frente a la voracidad empresarial, para mostrar que combate la corrupción estatal. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, desde su cuenta El Jefe, en X, expresó el 27 de enero: “No vamos a permitir que los argentinos sigan siendo rehenes de estos “empresarios” que confunden empresario con rentista del Estado. CIAO MANDRIL!
Capitalismo genuino, sin protecciones artificiales ni transferencias desde el bolsillo de la gente. VLLC!!!”.

Por su parte, el mismo 27 de enero, el presidente Javier Milei decidió calificar a Rocca como “Don Chatarrín de los Tubitos CAROS”. Y en Mar del Plata, en el cierre del evento libertario, la Derecha Fest, expresó sus críticas contra Rocca, pero sin nombrarlo. “Aquellos que tienen productos más caros y de menor calidad no son dignos del favor del mercado. Y si quieren hacerlo por la fuerza, haciendo negocios turbios con el Estado, esos deben desaparecer e ir a la quiebra”, espetó. Y agregó ensayando una postura anticorrupción: “No son creadores de bienestar, son destructores de la sociedad. Perjudican a millones para llevarse sus coimas frente a los políticos”.

Toda esa bravata por X y en el festival de la derecha, eran respuestas al grupo Clarín, que salió en apoyo de su socio Paolo Rocca en la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Magnetto, dedicó críticas de todo tipo al presidente libertario. Y éste aprovechó los ataques para fingir ser un defensor de los intereses económicos del Estado. Toda la farsa quedaba demolida por Julia Strada con el posteo desde su cuenta en X. Con precisión y conocimiento, corría el telón para ver que las críticas no tenían relación con los hechos. Y el 29 de enero describió que “al igual que con Clarín, bardean por X pero en la práctica garantizan negocios”.
“El gobierno desreguló el mercado de combustibles, que aumentaron 489% desde la asunción de Milei. ¿Tecpetrol? De fiesta”, escribió la directora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), donde realizan un fundamental aporte con sus informes para la construcción de una ciudadanía bien informada en economía política. Tecpetrol es una de las empresas del grupo Techint que comanda Paolo Rocca que se dedica a la exploración, producción, transporte y distribución de petróleo y gas, así como a la generación de electricidad. Con el negocio de combustible desregulado y el aumento que señaló Julia Strada, hizo que Paolo Rocca sea uno de los privilegiados y enriquecidos durante el gobierno de Milei.
Esa medida benefició a Rocca, que como contamos en Revista Kranear, tiene más hombres suyos en el gobierno que el propio partido libertario. Pero también, la diputada nacional Julia Strada señaló desde su posteo que uno de esos hombres de Rocca, “Horacio Marín (ex Tecpetrol)”, que oficia “como presidente de YPF. El año pasado, Marín operó para que una licitación de tubos sin costura fuera ganada por Tenaris por USD 3.000 millones (cuatro veces el monto de la licitación actual). A esto se suma un agravante: existen trascendidos de que el grupo Techint ganó pese a haber presentado una oferta 10% más cara que la de una empresa estadounidense”.
La doctora en Desarrollo Económico, señaló en tres puntos las buenas noticias, ventajas que obtiene Rocca en el mundo petrolero desde la llegada del gobierno libertario. “Con la venia de Javier Milei, Paolo Rocca ya controla el sector de los hidrocarburos” (marzo de 2024). “La gran productora de gas de Vaca Muerta (operadora de Grupo Techint) cerró el semestre con ganancias millonarias gracias al petróleo” (agosto de 2024). Julia Strada además recordó que “el modus operandi de los libertarios no es nada nuevo”. Dijo que “repiten el mismo esquema que aplican con Clarín: bardean por X, pero en la práctica garantizan negocios. Un ejemplo claro es la desregulación de las telecomunicaciones, con impacto directo en el bolsillo de los consumidores”.
Julia Strada profundizó la discusión planteando un ordenamiento para entender mejor la situación con interrogantes y respuestas: “¿Rocca abusa de su posición en el mercado interno con precios elevados? Sí”. “¿El RIGI favorece a una empresa india en detrimento de Techint/Rocca? Sí”. “Si esta disputa termina mal, ¿el costo lo pagan los trabajadores? Sí”. “¿Los países defienden su industria? Sí. Un ejemplo reciente es Estados Unidos, que hace pocos meses elevó los aranceles a la importación de acero del 25% al 50%”. “¿El gobierno avala prácticas de dumping? Sí”.
La directora del CEPA analizó las escuelas en disputa y juego. “La escuela de ‘los empleados de Paolo Rocca’, que sostiene que no hay que criticarlo, lo presenta como un empresario modelo y termina adoptando una posición excesivamente condescendiente”, y “la escuela libertaria, que se autopercibe como revolucionaria pero que, en los hechos, celebra abiertamente la destrucción de la industria argentina”. Strada plantea como propuesta que “el Estado argentino debe asumir un mandato dual en este tipo de obras estratégicas: Pagar el menor precio posible, cuidando el uso de los recursos públicos; evitar que ese objetivo se alcance a costa del empleo y los salarios argentinos, preservando el entramado productivo local”.
Así también, la diputada nacional de Unión por la Patria sostiene que “en el caso de los insumos difundidos —aquellos que atraviesan de manera transversal toda la estructura productiva— resulta imprescindible contar con instituciones o mecanismos específicos que permitan discutir y definir una estrategia nacional para esas producciones clave”. Culminando su posteo sobre el tema dice: “Cabe preguntarse: ¿por qué debe intervenir el Estado? Supongamos que Rocca reduce su oferta en la próxima licitación y resulta adjudicatario. La cuestión central es cómo sostiene luego su margen de rentabilidad. La respuesta es simple. Trasladando el ajuste a las PYMEs argentinas, aumentando los precios en el mercado interno y apropiándose de la rentabilidad de los eslabones más débiles de la cadena productiva”.
Se ha explicado en distintas publicaciones de este medio el comportamiento empresarial de Rocca. En una entrevista para Revista Kranear al secretario General de la UOM, al preguntarle sobre el comportamiento del grupo Techint que se queja por la importación China, pero fija precios por encima del mercado internacional, Abel Furlán respondió: “Han establecido precios que han condicionado toda la cadena de valor. ¿Cuál es el secreto, qué es lo que se esconde ahí? Bueno, maximizar rentabilidad que no existe en otras partes del mundo. El grupo Techint tiene rentabilidad en nuestro país con sus negocios que no logra sostenerlo en ninguna parte del mundo. Su fórmula es salarios bajos con rentabilidad escandalosa”.
Julia Strada realizó su tesis doctoral en 2018 sobre La industria siderúrgica en Argentina: reestructuración productiva y tercerización laboral (1990-2017). Su conocimiento sobre el tema, por haber analizado el comportamiento del grupo Techint, hace que su palabra sea más que oportuna para analizar lo que acontece. Tan necesario como lo es para cualquier ciudadano leer Los Ricos de Argentina, un estudio de los entramados empresariales de las principales familias millonarias del país, realizado por CEPA. Con información rigurosa se explica la fortuna y las empresas de uno de los ricos como Paolo Rocca, sustentado en la tesis de Strada.
Palabra precisa
En diálogo con Revista Kranear, la doctora en Desarrollo Económica Julia Strada precisa: “El grupo Techint está siendo beneficiado desde que arrancó el gobierno de Milei por la actividad petrolera. Eso nosotros lo fuimos documentando”. Expresa que su compañero de CEPA, el Contador Público y Magíster en Economía Política, Hernán Letcher lo describió en una nota en PáginaI12 donde describe que los principales funcionarios del gobierno de Milei en Energía son todos de Techint. “Para el grupo Techint, lo siderúrgico está en un segundo plano, pueden aguantar la conflictividad en la siderurgia, con trabajadores que pelean por mejor salario, porque les importa la mayor rentabilidad que está en lo energético”, precisa Strada.
Los Ricos de Argentina describe que “la empresa Tenaris está controlada por Techint Holdings, que posee 39,55% de su participación accionaria. No tiene una oficina central corporativa (headquarters) y posee domicilio social en Luxemburgo, cuatro oficinas corporativas ‘principales’ ubicadas en Buenos Aires, México DF, Houston y Milán”. Señala el informe que “su CEO, Paolo Rocca, circula entre Argentina, Italia, México, Estados Unidos y el resto del mundo. La ubicación en el Ducado de Luxemburgo no es dato menor, ya que este país ofrece beneficios impositivos para las empresas holding, como exenciones impositivas a empresas tenedoras de acciones o exenciones de retenciones sobre dividendos de subsidiarias extranjeras o ganancias de capital por ventas de ellas”.
Strada es diputada nacional y directora del CEPA.
La diputada nacional de Unión por la Patria precisa en diálogo con Revista Kranear que “al observar las ramificaciones por actividad económica del grupo Techint la cuestión energética es cada vez más preponderante”. Además, señala que “las siderúrgicas están transnacionalizadas. Es decir, el grupo Techint, hace 20 años que no invierte en la Argentina en siderurgia. No invierte dinero en la expansión de la capacidad instalada; en cambio tecnológico. Todo lo contrario, invirtió en México, invirtió en Estados Unidos, invirtió en Rumania. Donde fueron volcando fondos para comprar plantas o para ampliar capacidad instalada en otros países. En Argentina la estrategia es mantener lo que tienen”, describe Julia Strada.
Para la directora de CEPA “lo de la licitación muestra algo que nosotros venimos diciendo desde hace tiempo. Los que criticamos al grupo Techint hace años, esto lo que hace es darnos la razón. Lo criticamos tanto por la cuestión de los precios a nivel local como los precios en la obra pública”. Y explica Julia Strada que en reuniones “con empresarios Pymes hay uno que siempre lo cuenta, que recibe precios entre 30 y 40% más caros del grupo Techint para los insumos, cosa que con la importación es diferente. Finalmente termina teniendo precios más baratos. Es una situación cuasi monopólica en el mercado local. Lo mismo con ALUAR, que por la apertura tuvieron que bajar el precio del aluminio para la producción local”.
“Se abre un debate interesante sobre cómo hacer desde el peronismo para condicionar a los grupos económicos sin destruir la estructura productiva. Milei lo hace destruyendo la estructura productiva. Eso también es importante como reflexión".
"Para Milei esto no es disciplinar para poder organizar un país industrial en donde las pymes tengan lugar y tengan mejores costos, esto es disciplinar como sencilla forma de ejercicio de poder, pero no para hacerles perder plata (a Techint). Es más simbólica en términos de disputa de poder la licitación que otra cosa”.
Tema abordado en su tesis doctoral —y que incluye Julia Strada en diálogo con Revista Kranear—, porque aparece permanentemente es el tema de la tercerización. “El funcionamiento del grupo Techint y también de Acindar es con tercerización laboral. Ellos tienen un esquema en donde en las plantas —más o menos— tienen el 50% del personal contratado a través de empresas intermediarias y el otro 50% de manera directa”. De esta forma “les permite administrar el conflicto y además bajan los costos. En cada momento de crisis reducen el personal. Lo que tiene es que en la siderurgia—lo desarrollo en mi tesis—, la tercerización no fue con actividades supuestamente secundarias, sino que directamente tercerizaron una parte del proceso productivo”.
“Siempre hay un debate sobre hasta qué punto la tercerización es legal y cómo se la puede regular, yo lo planteo en mi tesis”, remarca Strada. Explica que “en la reforma laboral que están impulsando ahora —la de Macri, directamente lo que hacían era suavizar la responsabilidad solidaria de la actividad principal—, acá también hacen varios cambios regresivos y lo que uno puede especular es que con la consolidación del monotributo como forma de relación laboral por excelencia, sin dudas Paolo Rocca va a recurrir a eso para los contratados de las plantas”.
Archivo presente
En septiembre de 2012, Paolo Rocca criticó el modelo económico del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y señalaba—según él— pérdida de rumbo y falta de competitividad. Reclamaba por el tipo de cambio retrasado y pedía una devaluación. Ante esa situación quien era viceministro de Economía del gobierno de CFK, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, era invitado al programa televisivo 6,7,8 donde respondió a las críticas de Rocca y calificó su comportamiento.
“Cuando se define un modelo con inclusión social, un modelo de desarrollo industrial básicamente, lo que ha hecho el Estado no es más que fomentar la actividad productiva industrial, en tanto y en cuanto los empresarios, en lugar de girar los dividendos—como había hecho el año anterior—, en lugar de dedicarse a sacar la plata y fugarla, la inviertan en el país”, dijo Kicillof en referencia a la conducta empresarial del presidente del grupo Techint.
“Lo único que se le requiere —ni siquiera nos molesta mucho que diga estas incongruencias, simplemente son incongruencias hay que denunciarlas—, es que continúe con los trabajos de inversión en su empresa para que los argentinos no tengamos, como ahora, tener problemas de competitividad porque este señor (por Rocca) vende la chapa más cara de lo que se vende en toda la región. Un dato que él no comenta. Más cara que lo que está en el mercado internacional”, decía Axel Kicillof hace más de 13 años.
Además, puntualizaba que “si no quiebra es porque el gobierno argentino, nuestro gobierno, protege la industria a través de acciones antidumping activas en la actualidad, porque si no, entraría la chapa de India, la chapa de Croacia, la chapa de todos los países que no saben dónde meterla, porque no han fomentado suficientemente su mercado interno como lo hacemos nosotros”. Remarcaba Kicillof, que el grupo Techint gozaba de subsidios estatales. “Es una industria subsidiada, le subsidiamos el gas a Techint, que es uno de sus principales insumos. Creo que tiene como 400 millones de dólares acumulados de subsidios esta empresa ¿para qué? Para que produzca, para que los productos en la Argentina puedan ser competitivos y para que eso derrame sobre toda la industria y el bienestar de la gente, no para beneficiarlo”.
Kicillof renegaba en aquel entonces porque “se ve que no entiende (Paolo Rocca) o quiere volver a las políticas noventistas o como ha dicho claramente, con todas las letras, el único modelo que le gusta —aun cuando gana ahora—, es aquel que es un modelo de competitividad en base a salarios bajos. Salarios bajos con represión salarial, como se ha hecho durante la dictadura militar en adelante, con represión económica. Porque el desempleo hace caer los salarios o con mega-devaluaciones como la que le parece estar viendo él a través de las páginas del grupo Clarín”.
Si existiera una verdadera pelea entre Milei y Rocca, el primero no dejaría que parte de los hombres del grupo formen parte de su gobierno en áreas estratégicas que lo favorecen. El segundo, dejará de jugar a través de sus medios socios que es el representante de la industria nacional. Ambos dejarán de fingir, porque saben bien cuál es su papel. El primero seguir beneficiando desde el Estado al poder que lo sustenta. El segundo, dejarse calificar y maltratar porque los negocios siguen estando asegurados. La licitación que se pierde hoy es la que se ganará mañana. Todo resulta mejor que el peronismo al que se empecinan en marcar como mal de todos los males.