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Distrito Comix: entre la autogestión y el deseo de hacer

El sábado 11 de abril arranca la sexta edición de la feria de historietas y arte impreso. Contará con setenta feriantes, entre sellos editoriales, autores y fanzineros, y se realizará en la Casona de Flores. La palabra del ilustrador Federico Di Pila, uno de los responsables de la iniciativa.

Este sábado 11 de abril se realizará la sexta edición de Distrito Comix, un evento clave para la historieta y el arte impreso independiente, con foco en la producción nacional y regional. En diálogo con Kranear, el ilustrador y autor integral Federico Di Pila, reflexiona sobre el origen del proyecto, su presente y el pulso actual de la escena.

La nueva edición contará con la participación de 70 feriantes —entre editoriales, autorxs y fanzinerxs—. Habrá un taller a cargo de Fantastic Taller; una muestra de originales de Las Grandes Ligas, con visita guiada por sus autorxs (Camila Torre Notari, Guido La Rosa, Wendy Niev, Iván Riskin, Juan Vegetal, Pitucardi y Gabicoco); una charla con Ayar Blasco, entrevistado por Salvador Sanz; la proyección de sus cortos; una jam de dibujo estilo drink and draw; y un karaoke conducido por Juan Vegetal.

Distrito Comix es un colectivo de artistas que, desde 2022,  que impulsa a escena de la historieta. Abarca tanto formatos tradicionales —como el comic book y la novela gráfica— como expresiones experimentales, entre ellas el libro objeto y el fanzine. Además de sus cinco ediciones previas, el colectivo participó en las Ferias del Libro de Flores, donde curó el espacio de historieta, y produjo el festival Hoy Viñetas, cuya primera edición se realizó en 2024.

Fede Di Pila.

Para empezar, una pregunta obligada: ¿cómo nace Distrito Comix y qué necesidad viene a cubrir?

Distrito Comix surge de encontrarnos con un vacío en la escena, principalmente en Buenos Aires, en cuanto a encuentros de historieta pensados específicamente para autores y editores. Veníamos de un festival independiente muy importante, Dibujados, que marcó a toda una generación. Cuando anunciaron su última edición, llegó la pandemia, y después de ese parate nos encontramos sin espacios de encuentro.Ese vacío implicaba la falta de lugares donde confluyeran lo independiente, lo amateur y el campo profesional. Ahí es donde se genera un círculo virtuoso: todos conviven y se retroalimentan. También había ferias de arte impreso que incluían historieta, pero no estaban enfocadas en lo que nosotros sentimos que se estaba perdiendo: los orígenes en el fanzine y en la edición de historietas propiamente dichas. Otros formatos —como stickers o prints— están buenísimos, pero no ocupan el lugar central.

Entonces, al ampliarse ese universo, se perdió cierta especificidad…  

Exactamente. Distrito Comix busca ser un espacio de encuentro donde lo central sea la historieta en todas sus formas: fanzine, libro independiente, autopublicación y edición.

 Mencionabas Buenos Aires específicamente. ¿En otras provincias hay más espacios?  

Sí, hay eventos en otras provincias: por ejemplo, el clásico Crack Bang Boom en Rosario, o festivales en Tucumán y San Juan. Durante un período  pospandemia hubo un programa estatal que impulsó varios festivales. Pero Buenos Aires tiene una particularidad: concentra gran parte de la escena. Y ahí no había un espacio específico para independientes.

En ese contexto, ¿cómo impacta el cambio de política cultural? 

Hoy organizar un evento implica pensar desde la autogestión. No se puede contar al 100% con apoyo estatal. Hay experiencias que sí lo tienen, pero la enseñanza es clara. Por eso Distrito Comix es —y quiere seguir siendo— un festival independiente.

Más de 70 feriantes participarán de la feria.


¿Qué te gustaría que se lleve alguien que va por primera vez?  

Que se sorprenda. Que descubra que la historieta argentina está más viva que nunca. A pesar de las dificultades, hay una producción enorme y muchas voces nuevas. Ese crecimiento se apoya en una gran tradición. Queremos que el público se encuentre con una escena viva, disfrutable, con la alegría de producir y proyectar futuro. 

¿Cómo ves el presente de la historieta independiente en Argentina?  

Es un momento complejo, con desafíos económicos y culturales. El lenguaje está cambiando porque cambia nuestra forma de vincularnos y producir.

La escena actual es híbrida: conviven lo consolidado y lo nuevo. Hay muchos autores jóvenes eligiendo la historieta, tanto en digital como en papel. Y es un medio que dialoga muy bien con la comunicación actual, porque combina imagen y palabra.

Nuestro desafío es que no se pierda la conexión con la historia del medio. Que las nuevas generaciones conozcan más que El Eternauta, por más fundamental que sea. Hay casi un siglo de desarrollo que vale la pena recuperar. 

¿Cómo se vinculan con espacios más institucionales como el Festival Argentino de Historieta?  Son propuestas complementarias. El ¡FAH! surge desde la Cámara del Libro, con foco en el trabajo editorial profesional. Distrito Comix, en cambio, nace desde autores independientes. Ambos espacios dialogan y se necesitan. La escena crece con diversidad de propuestas. De hecho, muchas editoriales participan en ambos.  

La feria se realiza en La Casona de Flores.


¿Qué hace único a Distrito Comix?  

Primero, que está impulsado por autores que venimos del mundo independiente. Pasamos por espacios como la FLIA, la autopublicación, y hoy muchos también trabajamos con editoriales.Segundo, el lugar: la Casona de Flores. Es un edificio histórico de más de 100 años, con una fuerte tradición de autogestión cultural. Ahí conviven cooperativas, editoriales y proyectos artísticos. Eso genera un ambiente muy particular: cercano, descontracturado. El público puede hablar directamente con autores y editores. Esa cercanía es algo que no suele pasar en eventos más industriales.  

Volante promocional de la sexta edición de la feria.

Bio del entrevistado

Federico Di Pila nació en Morón, provincia de Buenos Aires, en 1986; es ilustrador y autor integral de historietas.

Estudió Bellas Artes en la Escuela Manuel Belgrano e historieta en el taller de Fernando Calvi. Publicó los libros Perfecto Bandido, Chuño, Agus en el teatro de los fantasmas, Kuno, El tesoro del Domuyo, Basura pendiente, Cosas que decimos a cada rato y Crónicas del bombardeo.

Participó en antologías como Capisci, Estrellita mía y Fierro, entre otras. Actualmente integra la cooperativa editorial Estudio Mafia y organiza ferias de libros e historieta como Hoy Viñetas, FHA! y Distrito Comix.

Mientras dibuja, se divierte con los pajaritos.  

Su IG es @fede_di_pila, y el de la feria: @distrito.comix

author: Juan Pablo Cantini

Juan Pablo Cantini

Nació en 1976 en la Ciudad de Buenos Aires. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UBA, escritor, redactor y tallerista. Fue periodista gastronómico en medios especializados y publicó notas en Tiempo Argentino y Clarín. Su primera novela, Mordiendo en el vacío, fue editada por Notanpuan en 2022. Actualmente coordina talleres de lectura y escritura y trabaja en su segunda novela.

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