'Una sociedad menos desigual es menos violenta'
21 de Febrero de 2026
Por Kranear
Hoy toca perder. Es lo primero que hay que asumir para no perder energías ni auto flagelarse de modo innecesario. Luego de las elecciones intermedias de octubre, el gobierno cuenta con la fuerza suficiente para aprobar su programa de saqueo y quita de derechos en beneficio de los sectores dominantes de nuestro país.
¿Ganaron con la intromisión escandalosa de Trump? Sí. ¿Con una campaña del miedo que puso en estado de pavor a una gran parte de la población, a pesar de que la está pasando mal? También; pero ese debate ya es viejo, y la foto de ayer es elocuente. Y por eso avanzaron con la sesión extraordinaria: aunque duela, es como le vende en público la inescrupulosa Patricia Bullrich a Milei (en un típico gesto de traidor): llegamos a la apertura de las sesiones ordinarias del 1 de marzo con dos reformas que siempre fueron un sueño húmedo del gorilismo argentino: la precarización laboral y una nueva baja en la edad de imputabilidad de los menores.
También hay que decirlo con toda claridad: si bien LLA cuenta con el apoyo incondicional de fuerzas políticas como el PRO, lo que queda del radicalismo y otras fuerzas provinciales, ayer quizá no hubiesen avanzado si no contaban con la colaboración y apoyo de diputados y diputadas que ingresaron al Congreso con boletas del peronismo y que hoy responden a gobernadores que tienen acuerdos espurios con los hermanos Milei, el ministro del Interior Santilli y el jefe de Gabinete, Adorni.
Ahí hay un problemón. Son los mismos que se quejan de la intervención de sus respectivos PJ provinciales , motorizados por Cristina, antes de ser secuestrada por el Partido Judicial, y en calidad de presidenta del Partido Justicialista. Son los mismos que hablan de un peronismo no kirchnerista, siendo el kirchnerismo la fuerza política que revitalizó y llevó al peronismo a escribir un nuevo capítulo de gloria.
Un Menem haciendo trampa, y daño. Ninguna sorpresa.
Se llama, lisa y llanamente, traición. Como dijo el senador y compañero Mariano Recalde, en otros temas puede haber cierta genuflexión, pero en relación a la reforma esclavizante y antisindical que se sancionó ayer, ningún peronista puede acompañar.
¿Los compraron? Seguramente. Nadie debería asombrarse, teniendo en cuenta el nivel de degradación política y humana que tienen en sangre el presidente, su hermana y sus funcionarios. Para muestra alcanza un botón: el senador Kueider en el debate de la Ley Bases. Otro botón: la ley Banelco, en plena debacle neoliberal del año 2000.
En el debate de ayer en Diputados, la secretaria general de los judiciales de CABA, Vanesa Siley, fue muy clara, y en clave de época, al referirse a los libertarios: 'Los que chorean son los peronistas que a vos te gustan, no los que estamos en este bloque. Esos son los que ustedes compran”.
Todo el bloque de Unión por la Patria rechazó la reforma. En el Senado y también en Diputados. Ni una fisura, ni una fuga (salvo los mencionados más arriba). Vale la pena destacarlo en tiempos de marketing político, noticias falsas, devaluación de la palabra, y búsqueda de me gusta en las redes sociales. Vale la pena escuchar la intervención de Máximo Kirchner, un compañero estigmatizado por sus aciertos más que por sus errores.
Habló de un asunto clave, que el oficialismo y sus operadores mediáticos le escondieron a la sociedad: el financiamiento del fondo de asistencia laboral, que se realizará a través del ANSES, y en consecuencia, serán los beneficiarios del sistema de previsión social -jubilados y pensionados-, el sector predilecto del relato gorila para hacer politiquería, quienes pagarán las indemnizaciones de los despedidos en el sector privado.
Siley fue muy gráfica: “Es la reforma previsional encubierta. Es, ante todo, una reforma financiera va a ser utilizada para fondear al Tesoro. Con este fondo rompen el sistema previsional argentino, no se van a poder pagar aumentos jubilatorios y más temprano que tarde el Gobierno va a tener que derogar la ley de movilidad jubilatoria”.
El modelo de ajuste no cierra sin represión.
Dijo Máximo, en nombre de millones de compatriotas: 'Nosotros queremos un Presidente que en el Congreso cuando envía proyectos ayude a fortalecer la idea de una sociedad menos desigual, porque una sociedad menos desigual es menos violenta'. Y profundizó: 'Nosotros no creemos como peronistas que todos tengamos que ser iguales porque sí. Sí creemos que tiene que haber un punto de partida similar en la mayor cantidad de habitantes de nuestro país para que después la virtud, la dedicación, la voluntad de trabajo, el don que posea reciba la remuneración adecuada. Pero si el punto de partida ya es desigual, estamos condenando a millones de argentinas y argentinos a la nada misma más allá de las actitudes que tengan'.
Frente al Congreso, la foto clásica de los gobiernos neoliberales que avanzan en contra de los intereses de las mayorías (aunque con LLA en la Rosada, un poco más grotesca todavía): militarización, represión y cacería de trabajadores de prensa y manifestantes. La frase “Este modelo de ajuste no cierra sin represión” sigue resonando en la conciencia de millones de compatriotas.
Aparte, se sesionó con un paro nacional de parte de la CGT que tuvo un alto acatamiento en todo el país.
A partir de las cinco de la tarde, La Cámpora y otras organizaciones movilizaron a San José 1111 para saludar a Cristina en el día de su cumpleaños, que por una razón azarosa, cayó un día de paro nacional y el debate y sanción de una ley muy dañina para los y las trabajadoras. Se fue hasta allá en auto, bici, a pata, alguno en uno de los pocos bondis que circulaban por la calle, para hacerle un poco de compañía, mimarla, decirle cuánto se la quiere y admira, y más aún en este tiempo aciago en el que la tienen secuestrada en su departamento, con condiciones de detención más duras que las que reciben algunos genocidas detenidos por delitos de lesa humanidad, justamente, por ser peronista, por haber encabezado una serie de conquistas a favor de los trabajadores y trabajadoras, que con los libertario y sus socios, una vez más, perdieron derechos ante los representantes del capital y la persecución política.
Es llamativo que a algunos compañeros y compañeras este hecho político les moleste, les haga ruido, los incomode, y lo expresen con argumentos flaquísimos. Se trata, lamentablemente, de un síntoma de la época, que la mayoría esperamos poder superar, para reordenar y reorganizar al peronismo y ofrecerle a la sociedad una salida a este presente espantoso.
Nos quedamos con las palabras de Máximo: “Esta ley está condenada al fracaso y se parece a un nuevo capricho del Fondo Monetario Internacional al que el Presidente no le puede decir que no porque si le dice que no, se le cae el país encima”, y también con lo dicho por el jefe de bloque de UP, Germán Martínez: en el 27, si ganamos, la ley de modernización laboral, se deroga.
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