Política Gremiales

Víctor Pesino: sacar al Perro para vaciar la casa

La intervención de la UOM por un fallo del ya longevo juez del fuero laboral Víctor Pesino, aliado de Milei, facilita negocios del grupo Olmos, el operador radical Angelici y distintintosactores del macrismo. Crónica de una jugada al que se le ven todos los hilos.

El 22 de mayo la sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió declarar la nulidad de las elecciones de la seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOMRA); declarar la nulidad de la elección nacional celebrada el 18 de marzo de 2026; disponer el cese inmediato de las  autoridades nacionales de la organización sindical; declarar la acefalía de la entidad; ordenar la intervención judicial de la UOMRA por el plazo de ciento ochenta días y designar como interventor judicial a Alberto Biglieri, dotándolo de facultades de gobierno, administración, fiscalización interna y requerimiento de auxilio de la fuerza pública.

La UOMRA fue intervenida en su historia en dos oportunidades: durante el golpe de 1955 y con la dictadura cívico militar de 1976. Su tercera intervención tiene como propósito sacar al Perro para vaciar la casa.

La sala VIII la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo está integrada por los jueces Víctor Pesino y María Dora González. El caso de Víctor Pesino es alarmante. Tras participar del fallo que anuló las elecciones de la UOM a nivel nacional, y su otra participación, rehabilitando la reforma laboral regresiva del gobierno de Milei, el gobierno inició trámite para extenderle la continuidad en su cargo por 5 años más, el día después del favor de Pesino que, a pesar de haber superado el límite legal de edad de 75 años, tendrá la posibilidad de seguir en su cargo.

El juez justificó en la audiencia pública en la Comisión de Acuerdos del Senado que había solicitado la prórroga en agosto de 2025. Sus dichos confirman que, desde ese tiempo hasta su tratamiento, no hizo más que favores al gobierno de Milei, que es el gobierno del empresariado, y que necesita sacar al Perro para vaciar la casa.

Al juez le dicen Doctor Pesito.

El 9 de junio fue la audiencia de la Comisión de Acuerdos del Senado y el juez Víctor Pesino admitió que se reunió con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Fue el 7 de abril, días antes de ponerle punto suspensivo a la cautelar de la CGT contra la reforma laboral. “Fue una charla de cinco minutos”, sostuvo.

En los pasillos de ese tribunal, han bautizado a Pesino como “Doctor Pesito”.

Juan Bautista Mahiques es un operador judicial clave del macrismo, que conforma a ese círculo rojo del poder permanente, que sostiene a Milei porque una reforma laboral como la que se aprobó y se ejecuta les permite mayor rentabilidad y dinamitar derechos laborales.

El juez “Pesito”, puede seguir en su cargo a pesar de su edad, porque respondió bien al sector empresarial, que también vieron que Abel Furlán era un escollo, porque desde UOM se animó a convocar —ante una actitud demasiado pasiva de la CGT— a más de un centenar de gremios que conforman el Frente de Unidad Sindical (FRESU).

La sala VIII la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo afectó claramente la autonomía sindical, la voluntad popular de los afiliados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que como contamos en Revista Kranear había resuelto que Abel Furlán sea reelecto para continuar al frente de los metalúrgicos por otros cuatro años más, cuando el congreso de la UOM representado por el Colegio Electoral realizó la votación y renovación del Secretariado Nacional.

Furlán contó con el respaldo de 48 de las 53 seccionales de todo el país, y el juez Pesino decidió anular esa elección porque declaró nula la elección en Campana. Los jueces designaron interventor sin considerar el estatuto de la UOM, los artículos 21 y 22, que le da facultad al Consejo Directivo de UOM para que pueda designar al delegado administrador o llamar a nuevas elecciones, algo que nos les importó a Víctor Pesino y María Dora González que designaron a un aliado del PRO en la casa de los metalúrgicos.

De esa manera, decidieron los jueces pasar por arriba el estatuto gremial de los metalúrgicos y nombrar como interventor a Alberto Biglieri, a quien Víctor Pesino manifestó conocerlo de la Universidad de Lomas de Zamora, donde él era vicedecano cuando el juez comenzó a dictar clases en la facultad de Derecho. Para Pesino “Biglieri es una persona equidistante a cualquier otra situación”, dijo ante la Comisión de Acuerdo del Senado. “Fue convocado por esa circunstancia, no me interesa que conozca o no el tema sindical, porque eso lo determinará el tiempo y las personas con las que él se decida rodear”.

El Rodeo

La decisión por la que nombró a Biglieri como interventor lejos está de la justificada por el juez Pesino, dado que Alberto Biglieri fue designado consejero de la magistratura en la ciudad de Buenos Aires por el PRO, como le enrostró el senador Mariano Recalde en esa audiencia pública a Víctor Pesino. ç

El legislador le preguntó al juez si tenía conocimiento que Alberto Biglieri se rodeó de funcionarios del gobierno del por entonces presidente Mauricio Macri, como Sandro Tarico, quien fue superintendente de Servicios de Salud de la Nación, organismo clave del Ministerio de Salud que regulaba a las obras sociales y empresas de medicina prepaga. Pesino dijo no conocerlo. Recalde también le marcó que Horacio Pitrau, quien fue viceministro de Trabajo durante la presidencia de Mauricio Macri, era otro de los que Biglieri se rodeó. El senador Recalde preguntó: “¿Contó con autorización del juzgado?, ¿tiene el interventor amplias facultades para disponer de la contratación de funcionarios de la política?”. La respuesta de Pesino fue: “No. No sé”.

Mariano Recalde le dijo a Pesino que en los pasillos de tribunales hay muchos rumores de cómo se desempeñaba “¿Usted sabe que en el fuero a usted y a su colega María Dora González se los apoda y se los denomina como Bonni and Clyde?”, preguntó el senador y Pesino respondió sonriente: “No”.

El senador Eduardo Enrique de Pedro le preguntó a Víctor Pesino si sabía cuántas veces había sido intervenida la Unión Obrera Metalúrgica, en qué años y en qué épocas. Pesino contestó sin inmutarse: “Creo que tres veces, en el año 55’, en el 76’ y ahora por nosotros”, señaló, sin notar que esas dos fechas anteriores se habían dado golpes de Estado y la libertad sindical había sido abolida.

El senador De Pedro dejó preguntas de lado para decirle a Pesino que había expresado que no hacía política, pero el nombramiento de Biglieri que fue candidato a intendente en Lanus por la UCR y fue consejero de la magistratura de la ciudad de Buenos Aires, manejado por la UCR de La Capital de Daniel Angelici, dicen que la intervención del juez es claramente política partidaria. Mientras Pesino tragaba saliva, gestos del trago amargo de una verdad que brotaba en esa audiencia. “¡Cómo es que por una discusión de una delegación de la UOM usted interviene y deja en su antecedente, en su CV, un hecho que solamente se repitió en la historia dos veces y fue con dos dictaduras! “¡Intervenir la voluntad de más de 200 mil trabajadores y trabajadoras que democráticamente eligen sus autoridades como lo hace el resto de los gremios de la Argentina!”.

Dijo además el senador De Pedro que no tenía sentido las preguntas, porque al contestar Pesino “que no hace política, pero resulta que sí hace política. Que se reunió con el ministro de Justicia, pero no hablaron de lo que el Gobierno quiere, pero resulta que después pasa lo que el gobierno quiere y después pasa lo que usted quiere”. Indicó como lo habían expresado sus compañeros Mariano Recalde y José Mayans “en sectores del poder judicial hay olor a podrido. Y lo sabe la sociedad y lo saben todos: Hay olor a podrido”, analizó.  

Pero las pruebas palpables del daño que conlleva la intervención indican que al igual que el ladrón antes de saquear la casa, necesitaba deshacerse del Perro que la cuida para conseguir su objetivo. Y las acciones llevadas adelante en la intervención fueron en ese sentido: Desmantelando los equipos técnicos y jurídicos, que estaban a cargo de la discusión de convenio colectivo y negociación colectiva; cierre del Instituto de Formación Político Sindical creado en la gestión de Abel Furlán por mandato del congreso de delegados; despido de todo el personal de ambas áreas. Todo, al mismo tiempo que el gobierno convocó a sindicatos a negocias sus convenios. El interventor, hombre vinculado al macrismo es quien va a decidir las condiciones de trabajo de 250 mil metalúrgicos y es quien va a negociar salario también.

De los que se rodeó Biglieri, además de Sandro Tarico y Horacio Pitrau, también forma parte Carlos Galina, abogado que tuvo su paso en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) de Gustavo Arribas durante la presidencia de Mauricio Macri. Arribas estuvo involucrado, luego sobreseído del escándalo de corrupción Odebrech, el conglomerado empresarial brasileño, donde la constructora admitió haber pagado 788 millones de dólares en sobornos en 12 países para obtener contratos de obra pública. Galina tiene vínculos con el entorno de Luis Barrionuevo. No son interventores ni garantizan elecciones limpias, son operadores que vienen por los recursos de los trabajadores metalúrgicos.

El deseo del saqueo con la intervención es tal en la UOM, que hasta se metieron con la obra social. Que tiene otra personería jurídica. La OSUOMRA (Obra Social de la Unión Obrera Metalúrgica), no ha sido alcanzada por la sentencia de la sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Sin embargo, están interviniendo la obra social. Nada tiene que ver la OSUOMRA en el proceso electoral que es la razón del fallo de González y Pesino. Pero el interventor Víctor Biglieri nombró al gerente del Grupo Basa, Ariel Sosa, como colaborador para la obra social, lo que indica a las claras la vuelta del grupo Olmos. Porque en todo el manejo el actor escondido, que opera en las sombras es Raúl Olmos, dueño de Crónica.

El crecimiento del grupo Olmos coincidió con la gestión de Antonio Caló, quien asumió como secretario general del sindicato de los metalúrgicos en 2002, luego de la muerte del referente de la UOMRA nacional Lorenzo Miguel. Poco antes de fallecer, Lorenzo Miguel llamó al contador Raúl Olmos para dirigir el fideicomiso UOMRA y Banco Nación. Y continuó con esa tarea todo el tiempo que estuvo al frente Antonio Caló, con el objetivo de “sanear” las finanzas del sindicato.

Olmos entregó esa administración con 17 millones de dólares para la UOM. De los cuales 7 millones de dólares correspondían a la venta de un inmueble en Mar del Plata donde se iba a construir un hotel y 10 millones a su administración por ahorro-inversión, durante 23 años. Una vez electo Abel Furlán, hizo que en menos de cuatro años se haya capitalizado 17 millones de dólares para los metalúrgicos, que figura en los balances de la organización. Lo que da cuenta que, sin terminar su primer mandato, duplicó los fondos que había cuando asumió. Esa es la verdadera razón por la que se ejecutó mediante poder económico-empresarial y judicial, correr al Perro para vaciar la casa de los metalúrgicos.

Raúl Olmos preside el grupo homónimo.

Olmos es el armador en la sombra de la jugada, financiando lista naranja, operando con Daniel Angelici para que Víctor Pesino termine realizando la intervención. La razón de Olmos está clara, porque dirigía el fiedeicomiso UOMRA-Banco Nación a través de la firma Donington SA, propiedad del empresario de medios Raúl Olmos, que ofició de administradora fiduciaria y eje de la triangulación del dinero proveniente de los 250.000 afiliados metalúrgicos. Donington percibía todos los meses el 30% de la recaudación de la UOM. “Lo manejaba de manera discrecional. Tiene 20 mil millones de razones por mes para estar enojado con Furlán y operar en la sombra, para la intervención”, expresó una fuerte cercana a quien escribe.

Abel Furlán era un escollo para Olmos, para el grupo Techint comandado por Paolo Rocca, para algunos integrantes de la CGT a quien no les gustó nada que el Perro convoque desde UOM a más de cien gremios que terminaron conformando el Frente de Unidad Sindical (FRESU) para intentar dar pelea contra la reforma laboral regresiva de Javier Milei. La discusión con la CGT era que esa Confederación General de Trabajadores pensaba que para frenar la reforma bastaba con una presentación judicial, mientras que Furlán y otros sindicatos, a sabiendas de cómo juega el partido judicial, pensaban que eso era como ir al casino, donde siempre gana la banca, es decir Macri-Milei.

Discutir convenios colectivos de trabajo con la UOM intervenida resulta más fácil para el sector empresarial al que responde Milei, con un programa político económico que necesita salarios a la baja y el fin de la lucha colectiva sindical por convenio. Daniel Angelici no solamente es un operador judicial, sino que es un hábil hombre de negocios con el olfato de las oportunidades, siendo un actor en la salud vendiendo medicación a alto precio (se llama así a los fármacos destinados al tratamiento de enfermedades raras, oncológicas, crónicas complejas o graves) y la UOM compra 2.200 millones de pesos de medicamentos por mes de alto precio.

Consultado para esta nota, una fuente confiable que prefirió no revelar su identidad, dijo: “Los muchachos saben medir los negocios y saber dónde hay que pescar”. Y añadió, con la UOM intervenida, esto es como cazar adentro del zoológico”, por lo fácil y rentable que resultaría ahora ser parte de los negociados que se abren para el saqueo de los recursos de los metalúrgicos al que u grupito de los que hicieron posible la judicialización e intervención ahora se benefician. Los 180 días de intervención, que son seis meses de negocios, puede extenderse a un mínimo de un año, también remarca la fuente consultada al respecto. Por lo que los negocios millonarios no se detendrán.

Se establece así un precedente desfavorable para las organizaciones gremiales. ¿Si pudo pasar con el gremio más importante de metalúrgicos, qué pueden esperar a otros? Una denuncia señalando irregularidades en una seccional de 53 motivó intervenir a la UOM. Clara señal de disciplinamiento para el resto. Por eso, contra la sentencia definitiva que anuló las elecciones nacionales de la UOM, desplazó a sus autoridades e impuso la intervención judicial del sindicato, se presentaron distintos recursos extraordinarios federales por parte de los sujetos directamente afectados: la propia UOMRA, la Junta Electoral Nacional y el Secetariado Nacional electo. Cada una de esas presentaciones aborda agravios específicos vinculados con la afectación de la libertad sindical; el debido proceso, la defensa en juicio y la validez constitucional de la intervención dispuesta.

En La palabra de los muertos, Eugenio Raúl Zaffaroni enseña que Michelangelo Vaccaro (1854-1937), que desempeñó varios cargos públicos, como el de diputado, y fue profesor de Derecho penal en Padova y en Roma, afirmaba que “el Derecho nunca se estableció para la defensa de toda la sociedad, sino de ciertos grupos o clases. Aseguraba que el poder penal siempre selecciona a los que se rebelan contra los intereses de los grupos dominantes y a quienes no se domestican para las pautas de una sociedad degenerada, lo que provoca una selección inversa, o sea, que deja vivir a quienes por su debilidad se adaptan a condiciones de vida degradadas” (2011:135).

El Perro Furlán no se había adaptado a la continuidad de negocios del Grupo Olmos a costa de fondos de los metalúrgicos, ni al deseo de salarios a la baja en paritarias como quería Rocca; ni a domesticarse al empresariado que sostiene a Milei que desea sindicalistas permeables y negociables que no emitan gesto de resistencia ante la reforma anti-derechos laborales aprobada. Si ante eso había rabia, se combate matando al Perro y vaciando la casa, porque en definitiva para disciplinar al resto hay que mostrarles también en cómo se aprovecha toda oportunidad para el saqueo.

author: Fernando Latrille

Fernando Latrille

Licenciado en Periodismo de la Universidad Nacional de Rosario. Técnico superior en Periodismo, egresado del ISET 18 de Rosario. Vive en Villa Ramallo, partido de Ramallo, provincia de Buenos Aires. Como periodista da pelea contra injusticias, falsedades y odios. Libra una batalla en defensa de la libertad de expresión desde el 2018 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Su caso está en instancia de resolución (https://www.cels.org.ar/web/2017/10/%e2%80%8bla-corte-dejo-firme-la-condena-civil-contra-un-periodista/).

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