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Y una tarde lluviosa circuló la palabra poética a San José once once

Con la consigna “Con esa boca en este mundo”, un grupo de poetas y editores organizó una lectura frente a San José 1111, con la palabra como protagonista y el objetivo de solidarizarse con Cristina y exigir su liberación.

Hemos ganado. Hemos perdido, porque ¿cómo nombrar con esa boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca?

“Con esa boca en este mundo”
Olga Orozco


Son las cuatro y media de la tarde del sábado 10 de octubre y el poeta y militante popular Pablo Campos lee, de pie, y de espaldas al bar.

Comunicado número uno
Se declara a la poesía servicio NO escencial
Y los poetas marchan por la ciudad al ministerio de
poesía que nunca existió en protesta
La ciudad es un caos
Cortes de calle
La policía no tiene protocolos para detectar quién es
y quien no es poeta

Frente a él, y a sus costados, conformando un círculo, lo escuchan un grupo de poetas, talleristas, amigos y lectores. Arriba, enfrente, la doble puerta del balcón de Cristina está cerrada, aunque con las cortinas corridas hacia los costados. Pasacalles y banderas le dan un marco colorido e histórico a la esquina de San José y Humberto Primo, en Constitución. Enfrente, un grupo de militantes espera la llegada de sus compañeros y compañeras de Berazategui y Florencio Varela, que tienen pautado saludar a la ex presidenta a partir de las 17.30 horas.

Es la primera lectura poética que se realiza en San José 1111.


Pablo lee los versos de su poema “Poesía proscripta”, de un ejemplar del libro “toda poesía es hostil al anarco capitalismo” (Pixel, 2024) que compiló el poeta platense Julián Axat, y que en la tapa tiene dibujado a un Milei que grita, desencajado; un Milei que vomita odio.

Comunicado número dos 
En vista a los sucesos de dominio públicos
El miniterio de seguridad amplía el protocolo antipiquete
A partir de la fecha queda prohibida la circulación de
todo tipo de poesía
Los poetas realizan en respuesta una suelta de
poesías que tapan el cielo de la ciudad

Por detrás de Pablo y también del gacebo del sonido, pasa una vecina, con una nieta de la mano, y ambas se pierden por Humberto Primo, ajenas a la maratón poética que un grupo de poetas desarrolla en San José 1111 para acompañar y saludar a Cristina, y exigir su liberación. La actividad fue bautizada “Con esa boca en este mundo”, como el poema de Olga Orozco, y sobre la entrada del bar, en diagonal, hay una bandera pintada a mano con el verso convertido en consigna.

Nahuel Arrieta, poeta de la Villa 21-24 de Barracas, leyó hace unos minutos atrás. Ahora, debajo del balcón de Cristina, consultado por Kranear por la importancia de participar de la maratón, dice: “una vez hubo una persona que nos habló a los más vulnerados, nos dijo que nuestros berretines eran posiblemente un acto poético, y desde ahí nos envalentonamos, y hoy esa persona está acá -señala para arriba-, leyó mi libro, y por eso vengo atrincherado en esas palabras que hoy me resguardan entre tanta tormenta negra que está azotando la villa, y elijo hacer trinchera desde la poesía porque una persona, Cristina, me habló de amor y empoderó esas palabras que estaban guardadas en mí”.

Berazategui, Varela y los maradonianos coparían la esquina al finalizar la lectura.

Otro que habló con Kranear, debajo del balcón, fue el poeta Damián Lamanna Guiñazú, quien también fue de los primeros en agarrar el micrófono y leer desde el celular, en su caso, un potente poema de Roberto Santoro, el poeta desaparecido por la dictadura genocida. “Creo que la poesía sirve para poder renovar el lenguaje y el pensamiento, y que nos podamos encontrar fuera de la tristeza, en espacios de celebración, aunque un espacio como este tenga algo de terrible también porque la principal dirigente de Argentina en los últimos 25 años está presa en su casa, y no podemos naturalizarlo, desde ya que no, que nos pongan a encontrar, decía, a pensar, es imperioso, hay que contagiar el coraje y las ganas de modificar un poco el mundo”.

Pablo sigue leyendo su poema; entra y sale gente del bar; la esquina comienza a llenarse de gente:

Comunicado número tres
El presidente mediante un DNU declara a la poesía
subversiva, todo aquel que escriba o lea una poesía
será castigado por todo el peso de la ley, en nombre
de la Libertad Carajo!
El ministerio de seguridad forma una fuerza de elite
anti poesía
Y los poetas marchan a la plaza de mayo recitando
sus poemas adoctrinando a la población

Las organizadoras de la lectura, poetas y editoras, Flor Minici, Gabriela Luzzi y María Gómez, no solo convocaron a una veintena de poetas, integrantes de talleres, lectores y amigos para inyectarle palabra, cuerpo, recitación y tono a la maratón,  sino que ambientaron la esquina con la palabra poética de Olga Orozco, en una cortina metálica: tejido/patria/sed/ideas/sonrientes/militantes/tierra/mariposa/frutas/territorio/amor/poesía, o los versos de Pizarnik, sobre una columna:

Por amor
al silencio
se dicen
miserables
palabras.

La palabra de Olga Orozco también dijo presente.

Los y las poetas leerían, uno detrás del otro, sin presentaciones ni preámbulos, algunos textos propios, otros de poetas como Sergio Raimundi, Joaquín Giannuzzi, Manuel Castilla, Daiana Belezzi, o el ya mencionado Santoro, y en todos los casos, abrirían o cerrarían su intervención con un saludo para Cristina, un grito por su libertad. Una lectura colectiva, sin nombres propios, callejera, política, para enfrentar un tiempo trágico, de francos retrocesos.

Comunicado número cuatro
La libertad avanza informa que estamos ganando
la lucha contra los comandos de poetas comunismo
chavista venezolano iraní que se han inflitrado en
nuestros poetas.
Se inaugura la cárcel especial de alta seguridad para
poetas
Los poetas proscriptos declaran un plan de acción
Que las paredes se inunden de poesía
Que las calles se inunden de poesía
Que las voces se inunden de poesía
Que los pueblos se inunden de poesía
Dentro de la poesía todo, fuera de la poesía, nada

La poeta Micaela Szyniak también conversó con Kranear, en el momento que los militantes de los distritos del sur del conurbano empezaban a ganar la esquina, en su mayoría jóvenes, con sus bombos y banderas.  “Me entusiasma, me ilusiona, la idea de que se junten un poco poesía y política”, dijo, y remarcó que “viví mi adolescencia y juventud con el kirchnerismo, era todo muy distinto en lo económico, pero también en relación al futuro. Había un universo de emociones y de mil cosas más”. 

Se leyó desde el celular, papeles y libros.

Florencia Minici, una de las organizadoras de la maratón, y la primera en hacerse cargo del micrófono -con un guante de box en su mano derecha-, al cerrar la actividad, le contaría a Kranear que “somos un grupo de compañeros de la cultura, de la poesía, de gente que da talleres en organizaciones comunitarias, en hospitales (el sábado 10/10 fue el Día Mundial de la Salud Mental), somos editoras, trabajadores, poetas, y el objetivo de la actividad es la libertad de Cristina. Creo que es la primera vez que se trae la palabra poética acá y va a ser la primera de muchas”. ¿Y qué balance hacés, cómo salió todo? “Creo que hay condiciones para que se multiplique, que el pueblo se anime a hablar, que la gente de la cultura se anime a hablar, porque hay un disciplinamiento y miedo enorme, y hay mucho dolor y hay que volver a ocupar el espacio público y hacer circular la palabra”.

Pablo cierra su lectura:

Comunicado número cinco
Queda prohibida la poesía
Los poetas marchan a la plaza de mayo en silencio
El gobierno reprime a los poetas
El pueblo marcha en silencio junto a los poetas
El gobierno prohibe el silencio
La policía reprime el silencio
El pueblo se transforma en poesía
y el gobierno declara al pueblo enemigo de la libertad

Poesía y militancia.

Luego de los aplausos, otro poeta toma la posta, y lee. Algunos lo hacen en un registro íntimo, como  en los tantos ciclos de lecturas que se realizan en la Ciudad, y otros, con vehemencia, en formato manifiesto. El resto escucha, aplaude. Algunos sostienen en la mano un libro, o papeles, y esperan su turno para leer. Luego de cada intervención se grita “¡Cristina libre!”. Una chica saca fotos, otra filma. Del cielo encapotado desde hace varios días, por momentos, cae una fina llovizna.

A los militantes de la zona sur se le suma un grupo de “Maradonianos con Cristina” y expanden frente al balcón de Cristina una larga lona que tiene impresa una imagen icónica: el Diego, en Ezeiza, frente a los micrófonos de TN y Canal 13, lanza una maradoneada: “soy cristinista hasta los huevos”. La lectura ahora queda sosegada por el entusiasmo de la militancia que ya ganó toda la esquina, y que espera con ansiedad que ella salga al balcón, como lo hace cada dos o tres días cuando el barrio, sector, frente de organizaciones, universidad o gente suelta, se junta en San José 1111 para mostrarle su apoyo y amor incondicional.

Desde el gacebo anuncian que hay que ir cortando. Un último poeta lee los versos de fanzine en el que cruza fragmentos de alguno de los tantos discursos pùblicos de Cristina con su propia palabra poética. Lo hace a los gritos, porque los cánticos de la militancia y la gente suelta, la batucada, ahora se lo come todo. El poeta, de todos modos, llega hasta el punto final de su lectura, y recibe aplausos.

Dos minutos después, ella se asoma. Y saluda, agradece, pinta un corazón con sus manos estoicas.

Cristina salió al balcón a saludar a la militancia y los poetas.

Debajo, sobre el asfalto, tres poetas terminan de intervenir la calzada de Humberto Primo, entre el departamento de Cristina y el bar, sobre la cebra (esa franja con rayas blancas por donde cruza el peatón). Con cinta negra, sobre las rayas blancas, estampan la consigna, inolvidable para las organizadoras, los poetas y los amigos, en esta tarde lluviosa del 10 de octubre: Con esa boca en este mundo.

Las organizadoras hablaron de nuevas maratones poéticas.

author: Mariano Abrevaya Dios

Mariano Abrevaya Dios

Director de Kranear. Escritor.

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