Literatura para sobrevivir al confinamiento

Desde que se decretó el aislamiento obligatorio, el tiempo asumió una nueva forma, más nítida, compleja, ingobernable. ¿Qué podemos hacer cuando los días parecen no tener fin? Tal vez la respuesta sea leer y escribir. Un recorrido por diversas propuestas culturales podrían terminar de convencernos. Allá vamos.

Por Franco Alinovi. Foto portada: Grupo de Facebook Diarios de Cuarentena -sumate a escribir y comentar

Y un día el tiempo, bestia esquiva y severa, apareció por nuestras casas, ahora dócil, insólito, casi eterno. La frase bien podría corresponder a uno de los innumerables relatos sobre la cuarentena que circulan por las redes sociales. Con más de cinco semanas de aislamiento cumplidas, no caben dudas de que uno de los efectos más notorios de la pandemia del coronavirus es el exceso de tiempo. Hoy en día, con las salvedades del caso (léase médicos/as, enfermeros/as, empleados/as de supermercado, entre otros/as), los minutos nos parecen horas. Tenemos tiempo, mucho, muchísimo. Tanto que a veces, en nuestro afán por administrarlo eficazmente, nos embarullamos y el final de la jornada nos sorprende sin haber hecho todo lo planeado. La abundancia también puede resultar mezquina.

Además de quedarse en casa, lavarse las manos y usar barbijo, los argentinos encontramos milagrosamente otro antídoto contra el coronavirus, el confinamiento y el consecuente exceso de tiempo: la literatura. Para muchos, leer o escribir se convirtió en un refugio tan vital como impensado unas pocas semanas atrás. Así, desde que se decretó el aislamiento obligatorio, nos volcamos compulsivamente a la lectura y escritura, no solo en el silencio del hogar, sino también en el ring bullicioso de las redes, donde actualmente podemos encontrar un sinfín de concursos y propuestas literarias para sobrellevar mejor el encierro. Veamos algunas de ellas.

El 19 de marzo, un día antes del comienzo de la cuarentena obligatoria, el escritor y editor Santiago Llach lanzó desde su cuenta de Twitter y su página web un Campeonato Mundial de Escritura, donde los participantes debían escribir cada día, durante dos semanas, un mínimo de 3000 caracteres con espacios sobre el tema que quisieran (subiendo los textos a un documento compartido de Google Drive). Si bien el concurso ofrecía la posibilidad de inscribirse  individualmente o en equipo, a quienes lo hacían en soledad después se les asignaba un grupo (de entre ocho y doce personas). A más de un mes de su inicio, no hay dudas de que el certamen es un éxito: de la primera ronda participaron 2250 personas (agrupados en 297 equipos) de más de una decena de países. Terminada esa etapa, cada equipo tuvo una semana para editar el texto que los representaba, tras lo cual un jurado seleccionó los diez mejores, que formarán parte de una antología publicada por la editorial Tenemos las Máquinas. Finalmente, este miércoles 30 de abril, Leila Guerriero, Alejandro Zambra y Luis Chaves (también votan los participantes), elegirán el texto ganador del Mundial.

Otra propuesta más que interesante es Diarios de cuarentena, ideada por la periodista, escritora y editora Virginia Feinmann. Se trata de un grupo de Facebook donde se comparten los diferentes relatos que sus integrantes van subiendo. Los textos, como el nombre de la iniciativa lo anuncia, se refieren al confinamiento obligatorio y no tienen un límite de  extensión. Actualmente cuenta con más de 1500 miembros y tiene una particularidad que es digna de destacar: Feinmann comenta prácticamente todos los textos que se suben, agradeciendo la participación y alentando para que sigan escribiendo.

Fuera de las redes, pero en formato digital, está Bitácora de la intimidad: palabras del aislamiento, un libro que reúne 38 textos de autores rosarinos y puede descargarse gratuitamente en PDF. Compilado por Virginia Giacosa y Lila Siegrist, la publicación cuenta con relatos que reflexionan sobre la pandemia del COVID-19. Patricio Pron, Beatriz Vignoli, Pablo Bigliardi, Carolina Musa, Laura Rossi, Javier Núñez, Ernestina Fabbri, Virginia Negri, Belén Campero y Roberto Caferra son algunos de los autores de la publicación.

Con el comienzo del confinamiento obligatorio, los hermanos Ricardo y Mariano Dios echaron mano a su blog y realizaron una convocatoria bajo el título Historias de cuarentena, que consistía en escribir un texto sobre la temática y enviarlo para su publicación en dicho espacio. Pronto recibieron una docena de relatos, todos escritos a corazón abierto. La convocatoria sigue abierta para el que quiera mandar su texto.

Leer en casa es un proyecto colectivo de lecturas de Instagram Live creado por Juan Parodi y Maxi Legnani. Cada domingo de cuarentena, a partir de las 17 horas, un artista transmite en vivo desde su cuenta de Instagram y lee durante 15 minutos un relato de un escritor o escritora famosa. Una vez finalizada la lectura, invita al público a escuchar la del próximo artista. Ya participaron de la propuesta varios actores, actrices, directores y directoras (el último domingo leyeron obras de Abelardo Castillo, Fabio Morábito, Tennessee Williams, Laura Esquivel y Georges Bataille, los siguientes artistas: Eleonora Wexler, Betiana Blum, Diego Gentile, Ana Katz, Roberto Carnaghi y Rita Cortese). La iniciativa también cuenta con un Canal de Youtube para ver las ediciones pasadas.

Todas estas propuestas, además de hacer más llevadera la cuarentena, esconden una verdad irrefutable que atraviesa la historia de los pueblos: los libros son nuestra salvación.        

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