9M: Un paro contra el saqueo
Cuando hay crisis, las que ponen el cuerpo son las mujeres. Estamos en la primera línea. Este 2026, se decidió convocar a paro y movilización el 9 de marzo en continuidad con las ya históricas movilizaciones antifascistas realizadas desde que Milei gobierna la Argentina. El 8 de marzo también se marchó y se movilizó en varias ciudades del país. El objetivo transversal es la unión de todas las luchas contra el saqueo. Otra vez en la historia, las mujeres y las diversidades se organizan para enfrentar las políticas de destrucción de lo común. Paro y movilización para interrumpir la normalización del saqueo y el disciplinamiento. Paro y movilización contra el ajuste, el programa de hambre, la represión, la reforma laboral, el saqueo al salario, la violencia, el colonialismo y el endeudamiento en beneficio de un capital cada vez más concentrado.
Sigue la guerra contra las mujeres. El ajuste profundiza la desigualdad estructural en busca de un retroceso. El modelo anarcocapitalista del régimen de Milei, que no es otra cosa que la vieja receta neoliberal aplicada en el menor tiempo posible y con la mayor dosis de crueldad, impacta especialmente en las vidas de las mujeres y diversidades. Concentramos los mayores niveles de precarización, informalidad y sobrecarga de tareas de cuidado. Ganamos menos y tenemos menos oportunidades. Tenemos la tasa de desempleo más alta. Siempre perdemos en el reparto de la torta. Somos infinitamente más pobres.
La reforma laboral cambia drásticamente el modo de vivir las relaciones de trabajo con retrocesos que afectan a todos los trabajadores pero especialmente a las mujeres.
En Argentina, la brecha salarial es cada vez más pronunciada en perjuicio nuestro que ganamos en promedio un 27 % menos que los hombres de acuerdo al último informe publicado del INDEC. No se necesita mucha imaginación para intuir lo que hará la reforma laboral con esa diferencia. Los despidos estarán más a mano, lo que refuerza los castigos patronales clásicos ante, por ejemplo, los embarazos.

Los trabajos más feminizados son los de menores ingresos. Más del 90 por ciento de las trabajadoras de casas particulares son mujeres, pues bien, la nueva norma amplía el periodo de prueba a seis meses, lo que permite despidos sin indemnización –más precarización para las más precarizadas–. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, se perdieron 22.436 puestos en el sector y se registró una caída del 35,2% en el salario real. En cuanto a Educación, con una feminización del 73,1%, las docentes sufrieron el impacto de la eliminación, por parte del gobierno nacional, del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que representaba cerca del 12% del salario.Por otro lado, la generalización del banco de horas habilita jornadas de hasta 12 horas sin pago efectivo de horas extras, lo que impacta en las tareas de cuidado cada vez más imposibles de sostener. Realizamos 7 de cada 10 horas de trabajo de cuidado no remunerado. Las que cuidan no pueden ser invisibles en un país donde el mayor riesgo es el descuido generalizado.
En nuestro país, lo único que parece crecer es el desempleo femenino. La tasa de desocupación entre las mujeres llegó al 7,4%, superior a la de los hombres (5,9%), según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Empeora en la juventud: la desocupación de las mujeres que tienen entre 15 y 29 años duplica el promedio general.
Tampoco nos podemos jubilar. Con el fin de la moratoria previsional impulsada por el régimen de Milei, 9 de cada 10 mujeres no pueden jubilarse. Los aportes que nos faltan se los queda el patriarcado.
Mientras todo esto sucede, hay mujeres criando solas, trabajando el doble, cobrando menos, cuidando y sosteniendo la vida como pueden. Y nos siguen matando. Según la información revelada por el Observatorio de las violencias por motivos de género Ahora que sí nos ven, en lo que va del año, un varón comete un femicidio cada 34 horas. El Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer instó al Estado argentino a 'garantizar un acceso accesible a la justicia para todas las mujeres' y le requirió al Gobierno que restablezca la financiación de la Línea 144.
En el presupuesto 2026, el gobierno nacional consolidó el desmantelamiento de las políticas públicas con perspectiva de género: 7,5 de cada 10 programas destinados a reducir brechas de género sufrieron ajustes presupuestarios o fueron directamente eliminados.
Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la Moratoria Previsional (-41,71%), la Prestación Alimentar (-17,26%) y las Pensiones para Madres de 7 o más hijos (-0,83%). Los tres programas principales destinados a reducir brechas laborales (Potenciar Trabajo, Registradas y Potenciar Inclusión Joven) fueron virtualmente eliminados de cara al Presupuesto 2026. Y si bien se incrementó la Asignación Universal por Hijo (AUH), el aumento resulta insuficiente en este contexto de ajuste en el que las familias se endeudan para poder comer.
Los feminismos conforman el movimiento político y social que logró la última gran victoria transformadora en favor de las mayorías populares de nuestro país. No es aleatorio que el régimen de Milei nos elija como enemigas públicas. 'No olviden jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por sentados. Deben permanecer vigilantes durante toda la vida', señaló Simone de Beauvoir y lo recordamos –y lo vivimos– una y otra vez.
Ante el gobierno fascista de Milei, resistencia transfeminista. No somos una minoría. Nuestras vidas importan.

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