El combatiente de La Calera
1 – La toma de la Ciudad
Esta vez Wikipedia está en lo cierto. Gobernaba Argentina el dictador y general Juan Carlos Onganía.
“La Toma de La Calera fue un operativo realizado por la organización guerrillera peronista Montoneros el 1 de julio de 1970, a las 07:30 de la mañana, en la localidad cordobesa de La Calera. Tomaron la comisaría, se asaltó el Banco de la Provincia de Córdoba, se tomó la central telefónica y se inutilizaron sus equipos y se dejó en la esquina del banco una caja -un supuesto explosivo- que en realidad contenía un grabador con la Marcha Peronista.
El contexto del copamiento estaba teñido por un duro reclamo de los trabajadores de IKA Renault y el prolongado conflicto estudiantil en las facultades de Arquitectura, Ciencias Exactas y Derecho. Un año atrás, el Cordobazo (29/5/1969) fue un punto de inflexión en la historia política argentina de las últimas décadas. Tuvo un efecto multiplicador de manifestaciones contra el gobierno militar y contra la burocracia sindical en otras ciudades del país, y fue el punto de partida del resurgimiento de la corriente clasista en las fábricas. Incentivó el crecimiento y accionar de agrupaciones de izquierda y células activistas, algunas de las cuales derivaron en organizaciones políticas armadas.
Ese es el contexto del que salieron los jóvenes de entre 22 y 24 años que llevaron a cabo el operativo de La Calera.
La elección de La Calera para efectuar la acción armada tenía que ver con la raigambre peronista del lugar. Había sido el último foco de resistencia del peronismo durante la ‘Revolución Libertadora’. Además, la cercanía al Regimiento de Infantería Aerotransportada de Córdoba, cuyo personal era incapaz de reaccionar con suficiente rapidez, fue deliberadamente calculada para afectar la moral del Ejército.
Además, el año anterior, el 3 de octubre de 1969, La Calera había vivido un casi perfecto clima de guerra. Novecientos paracaidistas se habían lanzado desde aviones Hércules C-130 y Douglas DC-3 para rodear la localidad, ante la posibilidad de que un grupo guerrillero pudiera actuar en la zona”.

Comunicado de Montoneros.
El operativo fue un éxito. Pero, luego con la retirada, diversos errores de planificación y ejecución provocaron la detención de dos militantes en un principio. Fue el caso concreto de los montoneros Luis Losada y José Fierro. A los que se le descompuso el auto y trataron de irse caminando, pero fueron detectados y detenidos por la policía (Losada además, tenía un disparo que impactó en una costilla).
Hay una instantánea emblemática y a esta altura de la historia, mítica, que es aquella en la que Luis Arturo Losada Caeiro (esos eran sus nombres y apellidos por parte de madre y padre) es trasladado para declarar y custodiado por policías, y en un descuido de estos, levanta sus dedos y hace la V de la victoria a periodistas y parroquianos presentes. Esa misma representación o señal, que varias generaciones de militantes peronistas posteriores levantan hasta el día de hoy, como una manera de decir: “Soy peronista. No nos han vencido”. Su gesto valió una canción que fue cantada “a capella” en más de una oportunidad en los ‘70.
Cobertura periodística de la época.
2 – El combatiente de La Calera
Alzó su mano,
su mano entera,
el combatiente
de La Calera.
Alzó sus dedos,
dedos heridos, dibujó el signo
que fue entendido.
Alzó su mano
por otra historia,
que se soñara
“V” de victoria.
Alzó dos dedos
En La Calera.
Renacía en pueblo
la montonera.
Cantata Montonera. Canción N° 2 del lado “A” del disco de vinilo dado a conocer en el Festival desarrollado en el Luna Park, durante un acto partidario, el 28 de diciembre de 1973. Sus cantores y creadores eran los “Huerque Mapu” (en lengua mapuche: “Mensajeros de la Tierra”). Y estaba integrado por: Hebe Rosell –hermana de Andrés Calamaro-, Naldo Labrin, Lucio Navarro. Ricardo Munich y Tacún Lazarte.
3 – Montonero Luis Losada
Al poco tiempo de estar detenido (y salvajemente torturado), Luis Arturo Losada fue entrevistado por el diario “Córdoba” que se autodefinía como un “diario liberal e independiente para toda la república”. Para ello se acercaron a la cárcel de Encausados de esa provincia mediterránea donde él cumplía condena. Una semana antes de la nota, el guerrillero había contraído matrimonio.
Lo primero que dijo este joven de 24 años en la nota que brindó, era que se definía como un “Peronista leal a Perón”. Y preguntado si no le resultaba extraño el alboroto que en los medios había ocasionado su casamiento, respondió: “Me extraña profundamente la publicidad que en torno a mi casamiento se ha realizado. Los que nos hemos comprometido totalmente para hacer la Argentina, libre, justa y soberana no somos seres distintos al común de los hombres de nuestro pueblo. Parecería que se intenta crear una imagen del revolucionario como algo místico, descarnado, etéreo. Como hombre común de mi pueblo, siento el amor, el dolor, la alegría, el llanto. No hay nada excepcional en esto. Son esos hombres –yo incluido- con su barro y su sangre, los que harán la grandeza y felicidad del pueblo. Con sus amores, sus temores, sus dolores. No será un superhombre incarnal. Serán los descamisados, los cabecitas negra, quienes nos hemos propuesto traer mediante la lucha al General Perón y arrancar de cuajo el sistema explotador”.
Otra pregunta, (interesante por su respuesta), fue cuando le preguntaron por su condición de preso político. Dijo esto: “Nuestro pueblo lleva 16 años prisionero del imperialismo y el cipayismo en nuestro propio país, dejando solamente la libertad para elegir la clase de muerte: de hambre, si les servimos o desangrados en las calles si nos rebelamos tratando de imponer nuestro destino. Pero tanta sangre argentina derramada hace que el grito de libertad, de ‘Perón o Muerte’, sea cada vez más fuerte y la lucha más efectiva y sólo la victoria de mi pueblo romperá mis rejas”.
La falsa caja de explosivos que en realidad contenía liturgia peronista.
También dejó claro que con gran parte de su familia tenía poca onda. “Sobre esto creo necesario aclarar que con mi hermano Alejandro (debido a una controversia planteada que se hizo pública) no existe ninguna identidad de pensamiento. Tengo puntos de vista distintos y actitudes distintas. Mi compromiso es con el Pueblo Peronista. Mi convicción es que solo la lucha revolucionaria hará posible la Argentina que soñamos con Perón en la patria. Yo apunto a la destrucción del sistema y no acepto ninguna integración con él; mi lucha quiere y pretende el cambio del sistema de estructuras y no el cambio de las estructuras del sistema. La lucha es clara: desde el 17 de Octubre de 1945, la minoría gorila quiere someter al pueblo y sólo cabe la pelea. ‘Si quieren guerra, tendrán guerra’, decía la compañera Evita.
Y va al centro, al hueso, al meollo de la cuestión cuando afirma que “El pueblo mediante su lucha permanente ha demostrado que hay un hecho sin resolver: peronismo – antiperonismo, pueblo – antipueblo, oprimidos – opresores y nacionales – vendepatrias.
Y los oprimidos están dispuestos a luchar hasta el fin. La nueva Resistencia Peronista está convergiendo en la formación del ejército del pueblo, que abrirá paso al acceso de los trabajadores al poder”.
4 – Lucha, exilio y muerte
Se sabe que, por diferentes razones que llevarían horas de explicación y, aun así, nunca se llegaría a una síntesis superadora en la respuesta, el tercer gobierno peronista que fue desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 24 de marzo de 1976 terminó en un rotundo fracaso.
Losada, junto a miles de compañeros, luchó y perdió. Secuestrados, desaparecidos, fusilados, masacrados, asesinados, se sucedieron día a día en el campo nacional, popular y revolucionario en ese ’76 y en los años posteriores al golpe de facto de Videla y Cía.
En un momento debió exiliarse para salvar su vida. Pero desde otro frente de batalla (el testimonio y la denuncia) siguió activando contra la canalla dictatorial entronizada en Argentina.
Mi querido amigo Pablo Robledo –experto investigador en DD.HH.- me hace saber que Losada falleció hace dos meses atrás, en septiembre de 2025. Que tenía un cáncer avanzado y la venía remando como podía. Pero que esa terrible realidad no le impedía anotarse, por ejemplo, en todas las medidas de solidaridad en favor del pueblo palestino arrasado por la barbarie sionista.

Luis Losada, en el presente, antes de fallecer.
Del mismo modo me llega una esquela de pésame de la Cooperativa Integral de Villa Carlos Paz (COOPI) Córdoba, donde lamentan profundamente la muerte de su síndico, Losada, hombre que en su trayectoria se destacó por “su compromiso político, social y cooperativo (…) Su entrega y convicción dejan huella que nos inspira a seguir construyendo colectivamente (…) El recuerdo de sus luchas seguirá presente alimentando nuestra memoria”.
Poniendo fin a esta nota me llevo sus palabras de cierre, dichas como orador en representación de “Montoneros Columna José Sabino Navarro” en el acto organizado por el Peronismo de Base, Regional Córdoba, en septiembre de 1973 por “Perón Presidente”, objetivo que se cumplió ampliamente. Fue cuando dijo:
“Votaremos por Perón, porque Perón es de los trabajadores y no de los traidores, porque Perón hará lo que el pueblo quiera y el pueblo quiere reiniciar un proceso real de peronismo revolucionario, quiere iniciar el camino de la democracia popular. Por esto, además del voto debemos seguir organizándonos, porque solo la organización política y militar de la clase obrera y el pueblo peronista podrá decirle al General lo que el pueblo quiere, sin brujos intermediarios, sin frenos burocráticos. Podrá decirle que enarbolamos las banderas de Evita, las banderas de Huerta Grande y La Falda y el 1° de Mayo, que levantamos las banderas del Cordobazo, porque estamos decididos a ser protagonistas de nuestra revolución, la revolución peronista y montonera que hará realidad la Patria Socialista, la patria sin explotadores ni explotados, siendo consecuentes con estos 18 años de lucha que nos enseñaron que la revolución no se delega, sino que se hace. Votaremos por Perón y los programas obreros sabiendo con Evita que ‘la paz peronista es hacer lo que el pueblo quiere’. ¡Perón o Muerte! ¡Viva la Patria!”.
(Aplausos y vivas. Se escucha: ‘Montoneros, Montoneros’ y ‘se siente, se siente, Sabino está presente’).
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