Cultura Teatro

La intimidad como campo de batalla

Con la dirección de Nélson Valente, la obra “Solo llamé para decirte que te amo”, es hoy un fenómeno de culto del teatro indepediente, ya que transita la décima temporada en cartel. El periodista platense Maxi Curcio la reseña para Kranear.

Foto portada: Nacho Lunadei

Gestada en 2016 para un ciclo teatral itinerante -el proyecto “El 25 va a tu casa”-, “Solo llamé para decirte que te amo” llevó a cabo un vasto recorrido en años de gira por lugares inhóspitos y reconocidas salas pequeñas del circuito independiente porteño, hasta convertirse en un verdadero fenómeno de culto del teatro independiente.

Durante los meses de verano de 2026, celebra su décima temporada, con funciones los sábados de enero, febrero y marzo en El Camarín de las Musas (Almagro, CABA), confirmando la vigencia de una propuesta que observa lo doméstico con lupa y convierte lo común y corriente en una experiencia escénica sumamente profunda y entretenida.

La obra escrita y dirigida por un referente de nuestra escena independiente como Nelson Valente propone asomarnos a la realidad más cercana y más posible, observando el día a día de una mujer que convive con los suyos, en la búsqueda de un proyecto de vida que le permita auto sustentarse. Sin embargo, el equilibrio precario de su rutina se ve alterado cuando la aparición de un amor de juventud reabre una pregunta decisiva: cambiar de vida o continuar con la repetición constante. Así, la historia se articula alrededor de la disyuntiva de qué camino tomar, interrogándonos acerca de aquello que podríamos entender como auténtica felicidad: ¿es la búsqueda del deseo individual o el intento de hacer felices a los otros?

En el hogar disfuncional donde los acontecimientos tienen lugar, marcado por circunstancias de dolor y desencanto, se despliegan vínculos tensos donde la comunicación no fluye del mejor modo, tampoco la tolerancia, en exiguas cuotas. La protagonista es una mujer agobiada por la monotonía, sostén económico y emocional de quienes la rodean, que siente, no obstante, el peso de su soledad a la par del de sus propios pasos. En dicha disyuntiva, Valente hace emerger el peso que conllevan diversas etiquetas y estereotipos sociales, junto a denuncias señaladas -por el propio director- como ‘micro violencias’. Favorablemente, “solo llamé para decirte que te amo” encuentra en lo íntimo una forma de exposición política.

La décima temporada se puede disfrutar en el Camarín de las musas, Almagro, CABA.

En Valente, las formas de la realidad funcionan como espejo. Despojando a la risa de todo prejuicio, la potencia y genera espacios de reflexión. Quien supo reconvertir lo ordinario en trabajos como “El loco y la camisa”, “Los hombres vuelven al monte”, “El declive”, “Las palabras” y “Enemigo de papel”, abre aquí un campo de tensión dramática donde el humor, la incomodidad y la violencia latente conviven sin concesiones, construyendo una poética reconocible y profundamente autoral que dialoga con la tradición realista para dinamitarla desde adentro. Como dramaturgo y director, su carácter disruptivo y experimental no se apoya en el artificio sino en una puesta en escena milimétrica, en la dirección de actores al borde del desborde y en textos que avanzan por acumulación, silencios incómodos y estallidos emocionales que quiebran la falsa armonía familiar o social.

La puesta se apoya en la naturalidad como pilar fundamental, posibilitando un fuerte poder de identificación con el espectador. Colocar luz sobre una problemática familiar reconocible es uno de los mayores aciertos de este vigente espectáculo. Efectivo en combinar humor y pensamiento en la esfera cotidiana, sin subrayados ni golpes bajos, el autor deposita especial atención en la composición del vínculo materno-filial. De tal forma, se exploran vínculos que exponen de la hipocresía afectiva y la fragilidad de las estructuras morales, consolidando una trayectoria que hace del riesgo estético, la circulación popular y el pensamiento crítico valores sostenidos en el tiempo.

Con un hábil manejo de las emociones de sus personajes, un experto dramaturgo como Valente consigue otorgarle estructura dramática a una historia coral que se eleva gracias al talento actoral del elenco integrado por Mayra Homar –quien ha formado parte desde las primeras etapas de la obra-, Guido Botto Fiora, Julia Dorto –actriz que recientemente se destacó en la serie “El tiempo de las moscas”-, Juan Pablo Kexel, Marianela Pensado, Juan Ignacio Ugüet y Silvia Villazur. El trabajo en conjunto sostiene una partitura precisa, donde cada gesto teatral abre una ventana de interpretaciones cargadas de humanismo. Acaso una memoria sensible que dota de suficiente espesor emocional a la propuesta.

Además de su exitosa reposición estival, actualmente, una puesta anterior de “Solo llamé para decirte que te amo” puede disfrutarse -bajo suscripción- a través de la plataforma online Teatrix.

author: Maximiliano Curcio

Maximiliano Curcio

Nació en la ciudad de La Plata, Argentina en 1983. Es escritor, docente y comunicador, egresado de la Escuela Superior de Cinematografía

Sigamos conectados. Recibí las notas por correo.

Suscribite a Kranear

wave

Buscador