“El enemigo se ve mucho más grande si uno lo mira de rodillas”

En el marco de la actividad Plazas del Pueblo, a cargo de Unidad Ciudadana, Amado Boudou, ex preso político del macrismo, participó de una charla junto a militantes, vecinos y vecinas de Villa Lugano. Crónica, fotos y video de una jornada tan cálida como auspiciosa, pensando en 2019.

Por Kranear

Amado Boudou ingresó a la plaza Sudamérica por la avenida Cruz. Zapatillas, jeans, remera oscura. Una vecina le entregó un pañuelo verde de la Campaña por el aborto libre, seguro y gratuito. Él se lo ató alrededor de la muñeca y lo tuvo ahí el resto de la jornada. Lo acompañaban los y las organizadoras de la actividad. Le tomó varios minutos llegar hasta el panel que se había improvisado con una mesa de plástico y unas sillas. Se sacó todas las fotos que le pidieron. En la platea lo esperaban, bajo la sombra de un par de árboles grandes, unos trescientos militantes, vecinas y vecinos. Hacía varios minutos que estaban listos, a pesar del calor, con los mates y los celulares, para verlo de de cerca, expresarle su afecto, dirigirle unas palabras. También querían escuchar sus definiciones y mirada de la realidad nacional.

El ex vicepresidente de la Nación había recuperado la libertad hacía casi un mes atrás, luego de estar detenido en el penal federal de Ezeiza durante setenta días. Venía de sufrir el escarnio público de los grandes medios de comunicación, que gozosos publicaron la foto en la que se lo veía en pijama, despeinado y esposado.

 

Amado estuvo detenido, sin condena, durante setenta días.

Cuando se paró frente a la platea, la plaza Sudamérica se llenó de aplausos y vivas. También de bombos y redoblantes, ejecutados por una batucada compuesta por pibes y pibas que militan el barrio.

Luego de la introducción que realizaron el comunero por el Frente para la Victoria, Facundo Roma, una compañera de la organización Peronismo Militante de la comuna, y otra del Partido Humanista local, Amado se hizo cargo de la palabra.

Roma destacó el orgullo de recibir a quien representaba un ejemplo de dignidad y lealtad del Kirchnerismo. También aprovechó la ocasión para convocar al Paro Internacional de Mujeres del 8 de Marzo, resaltando que las mujeres son las primeras en sufrir las consecuencias de un Estado neoliberal que, cuando aplica políticas de ajuste y se retira de funciones básicas como la educación y la salud, obliga a las mujeres a volver a sobrecargarse en las tareas que históricamente han recaído sobre ellas.

Roma es anfitrión y comunero del Frente para la Victoria.

Boudou habló menos de treinta minutos. Siempre con un tono calmo y pausado. Sin rencor. Sin insultos. Con la mirada puesta en el futuro y por medio de conceptos políticos más que económicos.

Entre otras cosas, planteó que “Cambiemos habla de un crecimiento invisible porque invisibilizan al pueblo”. Por eso, dijo que con “un espíritu frentista y el peronismo como columna vertebral” hay que generar acuerdos con “la mayor cantidad posible de espacios políticos” para “armar un programa con cinco puntos, en las antípodas de lo que está realizando el Gobierno. Dijo: “Somos el espacio político que defiende y amplía derechos y las discusiones con la sociedad las tenemos que dar desde ese punto de vista”. En el calor de esas discusiones pidió que “no entreguemos la idea de la eficiencia” con la que se venden los actuales funcionarios. “No nos detengamos en cuestiones del pasado. Hay que ganar”, subrayó, y arengó: “No hay ninguna duda que el 2019 vamos a ganar la elección, no dejemos que nos convenzan de que no se puede ganar. Como dijo San Martín, el enemigo se ve mucho más grande si uno lo mira de rodillas”.

Amado estuvo detenido, sin condena, durante setenta días.

Llegó el momento de las preguntas de parte de los vecinos, pero antes, Roma anunció que contaban con la presencia de Gabriel Mariotto, ex presidente del AFSCA y vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. Estaba hacía un rato a un costado. No quería sacarle protagonismo al invitado central. Pero lo volvieron a llamar, y aceptó. Boudou, luego del abrazo y los aplausos de la platea, reconoció ante el micrófono que el hombre de Lomas de Zamora, ligado a la comunicación y al peronismo, lo había visitado de modo religioso, una vez por semana, en la unidad penitenciaria de Ezeiza.

Todos y todas quisieron su foto con Amado. #MasAmado

Y entonces Mariotto se comió la cancha. Primero para solidarizarse con los presos políticos del régimen macrista, y luego recogió el guante que había dejado el ex vicepresidente para hablar del gran frente nacional que debe contener a todos y a todas los que estén dispuestos a frenar el saqueo y la persecución de Cambiemos. Llamó a armar unas PASO en las que compitan todos pero que deje como cabeza de fórmula para las elecciones generales al ganador, y como vice a quien salga segundo, “así no nos pasa lo que nos sucedió en 2015 en la provincia de Buenos Aires, que el segundo no acompañó a la fórmula ganadora”. Los peronistas vamos a internas calientes, no somos como UNEN u otros espacios que dirimen sus internas en el café Las violetas”, dijo.

Y luego realizó un cierre colmado de fuerza, que no solo levantó de las sillas a los vecinos, vecinas y militantes, sino que los dejó entonando el cancionero que impulsaba el grupo de jóvenes que le pegaban al parche del bombo.

Luego hubo más fotos, abrazos y besos.

La actividad se realizó en la plaza Sudamérica, sobre la avenida Cruz de Villa Lugano.

Amado se fue un quince minutos después, transpirado, lleno de cariño y afecto de parte de los que lo fueron a escuchar, por haber sido y por ser leal a un proyecto político a pesar de la estigmatización y criminalización que baja desde la Casa Rosada, los medios de comunicación y el poder económico, que nunca le perdonará haberle presentado a Néstor Kirchner el proyecto de ley de estatización de las AFJP, que les sacó el negocio previsional.

El vicepresidente tenía otro encuentro, en San Martín. Ahora ocupa su tiempo así: de acá para allá, junto a la militancia y el pueblo organizado. Recuperó su libertad hace menos de un mes, luego de que estuviese detenido por orden del juez federal Ariel Lijo, en una causa por viáticos truchos. Todavía quedan varios funcionarios kirchneristas privados de su libertad, sin pruebas ni condenas. Son los presos políticos de Macri. El hombre que fue padre de dos mellizos unos días después de ser liberado, dedicó, como en cada una de sus charlas, unos minutos para solidarizarse con todos ellos.

Van dos fragmentos de la intervención de Amado.

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