“Traducir lo vivido, construir desde la memoria”
El documental “Resistenza - Historias del exilio argentino en Roma”, recorre las historias de hombres y mujeres que lograron salir de Argentina después del golpe militar de 1976 y llegaron a Roma, donde fueron recibidos con calidez por los italianos, pero ignorados por el gobierno italiano, que no les otorgaba el estatus de refugiados políticos. Revista Kranear dialogó con sus directores, Mónica Simoncini y Omar Neri, sobre este conmovedor film que muestra cómo Piazza Navona se convirtió en el epicentro de la comunidad argentina, desde donde se irradiaron historias de subsistencia y solidaridad.
En este contexto, en el documental se narra la fundación del CAFRA (Comité Antifascista contra la Represión en Argentina), que denunció las violaciones a los derechos humanos en su país y a la vez generó un espacio de contención para los nuevos exiliados. Las historias de artesanos, obreros, intelectuales, psicoanalistas, músicos y poetas fueron protagonistas de acciones heroicas hechas con escasos recursos, pero que poco a poco lograron visibilizar la tragedia que ocurría en Argentina. El film llega hasta la actualidad, donde se muestra cómo un grupo de jóvenes argentinos e italianos se organiza en Roma y retoma las banderas de la resistencia activa. A través de la música, la murga, los asados y los encuentros en la ciudad, construyen una continuidad en la lucha contra el avance de las derechas en el mundo.
¿Cómo nace este proyecto? ¿Ya venían pensando en trabajar sobre los exiliados en Italia o se dio en el camino?
Mónica Simoncini: Fue una combinación de varias cosas. Nosotros venimos trabajando estos temas desde hace tiempo. Nuestro primer documental trató sobre una historia de militancia y alfabetización en 1973. Después vino la trilogía Gaviotas Blindadas, que aborda la historia del ERP y el PRT. En la parte tres de Gaviotas ya aparece el exilio, sobre todo la resistencia desde afuera. Después hicimos Seré millones, una película inspirada en dos personajes de Gaviotas (ver recuadro: Omar Neri y Mónica Simoncini: Mascaró Cine).
Al mismo tiempo teníamos nuestro estudio en el Abasto, donde colaboramos con una asociación de argentinos en Italia. Compartimos espacio, hicimos actividades juntos. Cuando alguno viajaba, presentaba libros o películas allá; nosotros también viajamos con nuestras pelis. Alfredo Gómez, el presidente de Progetto Sur (ver recuadro), nos propuso retratar las actividades de la asociación. Ahí entendimos que su trabajo era una continuidad del activismo durante la dictadura en Argentina. CAFRA, por ejemplo, fue un espacio donde coincidían tanto peronistas como marxistas. Entonces hicimos un primer viaje, conocimos a la gente y profundizamos en lo ya mencionado en Gaviotas, especialmente en relación con el CAFRA.
Omar Neri: En ese viaje de 2015 fuimos delimitando el enfoque. Nos dimos cuenta de que abarcar toda Italia era imposible, así que nos concentramos en Roma y en el vínculo entre pasado y presente. También descartamos algunos temas, como las migraciones actuales, que iban a estar pero quedaron afuera por cuestiones de foco. Nos basamos en la investigación de Adriana Bernardotti, que trajo un respaldo teórico fundamental. Adri había vivido muchos años en Italia y tenía ese tema muy trabajado. Juntamos material: entrevistas desde 2015, libros, más investigación. Con eso armamos el proyecto para presentarlo al INCAA. En 2023 hicimos un segundo viaje ya con una investigación avanzada. Con ese material y algunas entrevistas en Buenos Aires terminamos la película. Se estrenó el año pasado en el Festival de Derechos Humanos de Nápoles y luego hicimos proyecciones en Roma. Fue un proceso de diez años.
La película comienza con una frase de Fernando Birri: “Subimos a los altillos de la memoria para recuperar, de aquellos años, toda la parte hermosa, toda la parte luminosa”. ¿Cómo lo pensaron ustedes? ¿Cómo vivieron este rescate los propios protagonistas?
Omar Neri: Una de las entrevistadas habla de “un exilio alegre”. Lo dice con firmeza, aunque con algo de vergüenza. Eso es lo que intentamos reflejar. Ellos transmitían alegría, compromiso, convicción en la lucha. Llegaron hasta el Papa para denunciar lo que pasaba. Esa fuerza está en la película porque ellos la transmitieron.
Mónica Simoncini: La cita de Birri —'aportar luz'— también es cinematográfica. Se trata de rescatar esa esencia luminosa: la resistencia usaba poesía, creatividad, humor, arte. Un refugio en medio de tanto dolor. Esa forma artesanal de lucha es muy inspiradora. En Italia, a pesar de que muchos tenían ascendencia, el exilio fue duro. No encontraban refugio político,y a veces los familiares los rechazaban. Tuvieron que armar una comunidad entre ellos. En ese marco apareció gente como Enrico Calamai, que los ayudó desinteresadamente. El grupo se autosostenía y también fue acogido por italianos afines ideológicamente, más que por vínculos sanguíneos.
¿Cómo lograron equilibrar la tragedia con la luminosidad?
Mónica Simoncini: Es parte de nuestra estética como productora. Buscamos siempre incluir el humor, no quedarnos en el discurso de la derrota. Cuando empezamos a hacer cine, a fines de los 90, la narrativa común era la tristeza. Nosotros quisimos contar otra cosa: formas de organización, esperanza.
Omar Neri: Sí, hay una generación que entendió que desde el cine se puede contar esa historia desde otro lugar, más vital, más combativo.
¿Qué significa estrenar una película sobre resistencia en el contexto político actual?
Mónica Simoncini: Queremos una memoria activa. Que invite a pensar nuevas formas de lucha, más humanas, más combativas. Especialmente en un contexto internacional de avance de la derecha.
Omar Neri: Vivimos un contexto difícil, pero esta película empezó hace diez años y también en ese entonces resistimos . Siempre estuvimos en resistencia, no es algo nuevo porque esté Javier Milei. El cine, para nosotros, es un estado de resistencia permanente, por lo menos hasta lograr una revolución socialista. Este momento es horrible. Pero también hago una autocrítica: nos falta estrategia para llegar a más gente, sobre todo desde la izquierda e incluso desde el peronismo. La derecha usa muy bien las herramientas comunicacionales y ahí estamos en desventaja.
¿Qué realidad está atravesando hoy el INCAA?
Mónica Simoncini: La situación es muy grave. Hay censura encubierta, reducción de funciones, limitaciones para estrenos. DOCA —la asociación de documentalistas— sigue peleando desde 2007 por las políticas de fomento. Estamos en pie de lucha.
Omar Neri: Logramos una pequeña victoria: que se vuelva a implementar la vía digital. Se producirán quince documentales con bajo presupuesto. También ganamos que las asociaciones integren los jurados. Eso garantiza transparencia.
Mónica Simoncini: Es importante recordar que el fomento no viene del Estado, sino de lo recaudado por entradas y por el impuesto a películas extranjeras, que ahora están desmantelando. Se estima que la industria del cine generaba, directa o indirectamente, 600.000 puestos de trabajo. En 2024, se pasó de hacer alrededor de 120 películas por año a cero.
¿Qué esperan que pase con esta película?
Omar Neri: Pienso en el futuro más allá del estreno o de este momento. Me gustaría que se siga viendo dentro de diez o veinte años. Que siga siendo interesante y continúe circulando. Que conmueva, movilice, emocione, como vimos en los preestrenos. Es un aporte mínimo a la memoria de personas anónimas o públicas que hicieron muchísimo por la resistencia.
Mónica Simoncini: Un reconocimiento a todas esas personas anónimas o públicas de las que no se conoce su historia y su aporte. También un homenaje al esfuerzo del grupo de jóvenes de Progetto Sur, siempre apoyando las luchas en Argentina.
Omar Neri: Con tu pregunta, yo pensaba en Lucía Torres, por ejemplo. Merece una película aparte. Esa mujer de Salta que llega a Italia con su madre, sin idioma ni contactos, y termina caminando sola por la ruta. Esperamos que quien vea la película quiera saber más, que se despierte la curiosidad, que se active algo. Eso es lo que nos pasa a nosotros cuando hacemos películas.
¿Qué aprendieron ustedes haciendo esta película?
Omar Neri: Fue un proceso de diez años. Nos transformó. Cada película lo hace. Acá aprendimos mucho sobre vínculos, migraciones, resistencia. Y sobre cómo estas historias nos atraviesan incluso hoy, cuando ves a alguien vendiendo joyas en la calle y recordás a esos exiliados haciendo marionetas para sobrevivir mientras se peleaban con la policía para que no los rajen.
La película está dedicada a Osvaldo La Valle y a Lita Boitano. ¿Por qué ellos?
Mónica Simoncini: Muchos personajes de la película han sido para mí enormes descubrimientos. Osvaldo La Valle fue muy importante. Fue nuestro amigo y guía en el rodaje de 2023; pasamos unos días increíbles con él. Sabía todo, había estado en todas. Grabamos su testimonio el último día antes de que volviese de Italia y nos sorprendió su historia. Un amigo de todos, que también fue el nexo con Progetto Sur Onlus . Estuvo en todos los momentos importantes. La tarde que grabamos su historia fue muy emotiva. Un tipo comprometido, alegre, siempre militando.
Omar Neri: Lita Boitano era una mujer increíble. Cantaba, bailaba folclore, cocinaba. Se enfrentó al Papa y siguió luchando con humildad. Personas que dejaron huella, contagiaron alegría y compromiso. Por eso, Resistenza también es su homenaje.
En Roma, una foto de los 70, cruzada con el presente.
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MASCARÓ CINE es un grupo de cine independiente que nació en el año 2002, formado por periodistas de investigación que, a través del audiovisual, traen al presente historias para intervenir en los debates actuales acerca de qué tipo de sociedad queremos construir.
Desde estas premisas es que comenzamos con los primeros documentales. En el 2003 estrenamos USO MIS MANOS, USO MIS IDEAS (Primer Premio en el V Festival Internacional de Cine y video de Derechos Humanos, entre otros reconocimientos), luego la trilogía GAVIOTAS BLINDADAS (historias del PRT-ERP) y UN ARMA CARGADA DE FUTURO en 2010. A partir de entonces nos propusimos profundizar en los recursos narrativos, con la intención de llegar a una mayor cantidad de espectadores. Realizamos SERÉ MILLONES (el documental más visto en 2014 en Argentina; multipremiado y estrenado comercialmente en Chile, Brasil y México) y SOY TAMBOR (2015), que pretenden romper la barrera del documental tradicional y, aprovechando la elasticidad del género, llevar hasta el límite el juego de representación de la realidad.
En 2024 estrenamos EL VIAJE DE ALBA (co dirección con Néstor Kohan) y el documental BAJO EL SOL DEL ROCANROL (Selección BAFICI 2024).
En la actualidad, estamos trabajando en el estreno de RESISTENZA (una coproducción Argentina-Italia) y en la postproducción de EL DIARIO DEL CAÑA.
En un mundo en el que ha triunfado la idea de la salvación individual, queremos compartir con nuestro cine la idea de que todavía es posible pensar en una sociedad que dé las mismas oportunidades para todos y resalte los valores de solidaridad, respeto y dignidad.
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Progetto Sur onlus, es una organización fundada en 2023 con sede en Roma, integrada por argentinos e italianos que, a través de acciones concretas, pone el foco sobre los Derechos Humanos, las problemáticas sociales y ambientales.
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