Hacia un poder judicial paritario

La legisladora Lucía Cámpora presentó un proyecto de ley para avanzar con la paridad de géneros en el ámbito del poder judicial porteño y el Ministerio Público Fiscal también de la CABA. La acompañaron la socióloga feminista Dora Barrancos y la abogada popular Marisa Herrera.

Por Kranear. Fotos: Catriel Remedi.

El martes 14 de junio, en la Legislatura de CABA, Lucía Cámpora, legisladora por el Frente de Todos (FDT), presentó el proyecto de Ley de Paridad de Géneros en el Poder Judicial de la Ciudad. La acompañaron Dora Barrancos, socióloga feminista, y la abogada especializa en Derecho de Familia, Marisa Herrera.

La consigna principal de la actividad, que se realizó en el Salón San Martín de la Legislatura porteña, fue “Vamos por la reforma judicial feminista”, una demanda que suena cada vez más fuerte desde los feminismos populares, ya que la actual composición del poder judicial es muy desigual. En CABA, el peor escenario se da en el Ministerio Público Fiscal: sólo el 33% de los y las fiscales son mujeres.

El proyecto propone avanzar con la paridad de géneros en el ámbito del poder judicial porteño y el Ministerio Público Fiscal también porteño, paridad en fueros, tribunales y cámaras del mismo distrito, y jurados paritarios. En los concursos para las designaciones de cargos, que haya una evaluación de contenidos de género.

Lucía fue vicepresidenta de la FUBA y tiene una larga militancia en el ambiente universitario.

Lucía Cámpora, la legisladora camporista que impulsa el proyecto, realizó una breve introducción. “Este proyecto de paridad de géneros en el Poder Judicial lo construimos con las autoras y autores que lo acompañan. Es perfectible, pero es una propuesta que ponemos sobre la mesa para intentar construir de manera colectiva esa Reforma Judicial Feminista por la que peleamos”.

También sostuvo que conceptualizar al poder judicial, como patriarcal y machista, es un primer paso, entendiendo que de los tres poderes que conforman al Estado, es el único que no tiene paridad, que no está atravesado por un proceso de democratización, y que no está alcanzado por la ley Micaela. Lucía repasó el surgimiento de esta demanda, cuando se realizó una movilización a la plaza de Tribunales por el femicidio de Úrsula Bahillo, en febrero de 2021, donde pudo ponerse en palabras y sintetizar un pedido que surgió de un colectivo y que debe seguir siendo sostenido de manera colectiva. Una marca distintiva de los feminismos es la construcción de demandas que emergen del dolor, para ir hacia un horizonte de igualdad, transformación y justicia.

“Ahora tenemos que llenarla de contenido”, destacó Cámpora, y cerró: “la reforma es muchísimo más amplia que este proyecto, tenemos que dar una discusión sobre cómo se forman los y las operadoras de justicia”.

Herrera es graduada de la UBA.

Marisa Herrera, cuando se acallaron los aplausos para la organizadora de la actividad, advirtió que “la feminización de la desigualdad se combate con acciones positivas, y esta iniciativa, es claramente una acción positiva”. Dijo que “es obligación del Estado llevar adelante este tipo de acciones” y que “la paridad de género propuesta viene a poner el dedo en la llaga a esta desigualdad”. Destacó, en especial, que la iniciativa de la paridad sea propuesta para todos los estamentos del poder judicial, y no solo algunos”.

Herrera habló de los concursos para ocupar cargos en el poder judicial, el cupo pleno de mujeres, el alcance paritario para todas las categorías funcionales del poder judicial, y en ese sentido sostuvo que el proyecto de Lucía “comparativamente con otros proyectos de paridad de género, en lo técnico y en lo jurídico, es superador”. Señaló también que el proyecto no tiene que ver solo con la búsqueda irrenunciable y justa de la paridad de género, sino también con ir al hueso de la discusión sobre cómo se constituye el poder, en este caso, el poder judicial. Dijo: “No es casualidad que el único poder del Estado que no se capacitó con la ley Micaela sea el judicial. Los supremos viven en su país, y acá viene lo del lenguaje, que no es neutro, y claro, cómo los voy a ir a capacitar, ellos se capacitan solos, porque están por encima de todos, son supremos”.

La abogada graduada en la UBA llamó a que “se derrame feminismo dentro de un poder judicial que le tiene terror al feminismo y lo popular”, y entonces dijo que “como nacional, popular, democrática y feminista, celebro que estemos hoy acá presentando un proyecto de ley que es mucho más que exigir paridad de género, sino mucho más que eso”.

En la apertura de la actividad, se proyectó un video con voces de referentas feministas que apoyaban la presentación del proyecto y que invitaban a militarlo. Natalia Salvo, abogada laboralista mencionó la necesidad de conquistar la paridad en “uno de los poderes del Estado más conservadores y reaccionarios a esta lógica”. Por su parte, Nelly Minyersky, abogada y fundadora de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, sostuvo que “la paridad es uno de los caminos imprescindibles para lograr una justicia integral feminista”. Paula Arraigada, militante peronista y activista trans, destacó que la reforma que se pretende impulsar, no implica solamente la aplicación de la perspectiva de géneros, sino también de clase: “la justicia que tenemos hoy, patriarcal y clasista, mira de una forma a las pibas de Barrio Norte, y de otra a las de los barrios populares”. También se expresó a favor del proyecto María del Valle Aguilar, Secretaria adjunta de la Mujer del Partido Justicialista de CABA: “las mujeres y personas LGBT, cuando acudimos a la justicia o estamos en una situación de violencia, necesitamos instituciones más receptivas que no revictimicen, y procesos más claros”.

Para el cierre, el plato fuerte: Dora Barrancos, referente indiscutida de los feminismos populares, muy aplaudida al momento de ser anunciada por la moderadora.

Dora señaló que “el poder judicial es la retaguardia del patriarcado en el Estado”.

Dora advirtió que “el poder judicial es la retaguardia, el zócalo, del patriarcado en el Estado”, ya que “el Estado Nación se vertebra con una noción jurídica patriarcal”. Sostuvo que si bien el contexto está interpelando fuerte al actual poder judicial, “voy a ser justa para decir que en algunas partes, con algunas medidas, este mismo poder judicial está siendo averiado, alcanzado, por sensibilidades nuevas. Conozco jueces y juezas que están cambiando todo el periscopio, y no solo en áreas urbanas, sino también en el interior”. Y citó los casos de un juez Bahía Blanca y otro de Tucumán.

“Para la reforma judicial feminista de fondo que queremos, más allá de la mera paridad, hay que hacer una conversión feminista de las mujeres, porque ya sabemos que no basta con tener un cuerpo femenino, y hay que avanzar con la reforma del plan de estudio de las profesiones jurídicas”, reflexionó Dora. “En general la perspectiva de género se suma al final de la carrera, en las especializaciones”, recordó, y se preguntó “cómo es posible que no haya perspectiva de género cuando se da Derecho Comercial, Penal o Civil”.

La socióloga e historiadora feminista retomó las palabras de Lucía, y compartió la idea de que las reformas al poder judicial sean primero jurisdiccionales, distritales, para luego ir por la esfera nacional, y señaló que “lo que vertebra la reforma judicial feminista que queremos está esbozado en el acuerdo amistoso realizado por el Estado Argentino y el Comité de la CEDAU –por sus siglas en inglés: Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer-“; dijo: “allí está el repertorio central de la reforma, que ha dado lugar al decreto del 2020 que firmó nuestro presidente”.

Para el cierre, Dora llamó a seguir remontando la cuesta, la pendiente, que es muy larga y pesada, por momentos casi imposible, porque lo mismo pasaba con la ley por la legalización del aborto, y se logró su sanción, se mostró confiada de que la ley será sancionada en la CABA “a pesar de la adversidad numérica que hay en esta casa”, y advirtió que “lo que va a determinar nuestro camino con toda su fuerza contextual, es la prolongación de nuestro proyecto nacional en el 2023” ya que “es la única posibilidad cierta de abrir el cauce profundo de derechos personalísimos y de derecho a tener un poder judicial apegado a los derechos”.

La presentación se realizó en el Salón San Martín de la legislatura porteña.

Durante sus intervenciones, ambas invitadas ponderaron la fortaleza de la técnica legislativa y los fundamentos del proyecto. Ahora el proyecto debería ingresar y se tratado en la comisión de Justicia, y en caso de que obtenga dictamen de mayoría, será debatida en una por el cuerpo legislativo, en el que el FDT es la primera minoría.

El proyecto de ley tiene como coautores a los y las integrantes del bloque del Frente de Todos. Algunos de ellos, como Maru Bielli, Claudio Ferreño y Juan Modarelli, aparte de Paula Arraigada, la presidenta de la Auditoria General de la Ciudad, Mariana Gagliardi, comuneras y responsables de frentes y mesas de mujeres y diversidades de distintas organizaciones del FDT, dijeron presente en la actividad. También Facundo Roma, secretario de Coordinación de la casa y militante de La Cámpora.

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